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SEDEM, EL ESTATISMO INMORAL QUE DESANGRA A LAS MAMÁS

“Señoras consumidoras, ustedes no saben qué es lo que les conviene comprar, en cambio nosotras las burócratas con tres maestrías y años de experiencia, tenemos el conocimiento de sobra para reconocer un producto de calidad superior”.

Con esa cita, el economista Carlos Armando Cardozo (https://cutt.ly/ULLD10V) se refiere a la prepotencia del sistema estatal que mira desde arriba a los ciudadanos para cualquier tema de la esfera social, en el caso concreto, el negociado dentro del SEDEM.

Los medios tradicionales y luego la feminista Galindo a su estilo, lograron amplificar las denuncias de las madres de familia que reciben ese subsidio de alimentos equivalentes a Bs 2.000, casi un sueldo mínimo nacional, cada mes y por todo el primer año del bebé recién nacido.

La pregunta siempre es ¿hay sobreprecios? La respuesta institucional y su gerente Fátima Pacheco es recurrente: “Lejos de lo que quieren distorsionar y hacer notar que hay un sobreprecio, no es así y nosotros vamos a demostrar, porque inclusive nosotros para esta gestión 2021-2022 hemos logrado reducir en un 20 por ciento los precios que estaban”, dijo el domingo, en publinota con el canal estatal masista.

Defensa del Consumidor, con el exconcejal masista que en su tiempo acopiaba azúcar en su departamento, también descartó sobre precio y dijo que pondrá personal para atender los reclamos de las mamás beneficiarias / consumidoras.

En actas no hay sobreprecio, porque si al masismo delincuente se le ocurre, puede justificar ante el mismo TCP, la Contraloría y la Procuraduría que el proceso de licitación se hizo bajo la norma y punto, caso cerrado.

Es decir, si el contrato cita que el proveedor “a)” propuso el yogurt probiótico en Bs 15 y el “b)” en 14, se eligió al más barato, sin importar el precio referencial del supermercado privado que es Bs 13 (y en las semanas de oferta 2×1 llega a Bs 25 dos botellas).

Diga usted, con el ejemplo, ¿se ahorró un peso o se perdió un peso? Centavo a centavo se hace una fortuna.

Sucede que el masismo inicia procesos por cualquier falla administrativa a sus opositores. “Que lo contrató sin cumplir requisitos” (cuando ellos contratan a informáticos sin título y les pagan 12 mil pesos); “que el contrato no era para servicios solo para servicios de consultoría” (cuando ellos adjudican hasta la limpieza de Bulo Bulo a una federación de sus aliadas); “que había barbijos más baratos” (pero ellos comparan precios de pandemia, cuando un kn95 valía Bs 20 en El Prado y luego rebajó a Bs 5). El resultado: juicio para quien no sea masista.

Pero ellos, los inmaculados siempre van a manipular las cifras, las leyes, los datos, los contratos. Ellos no fallan, ellos son socialistas inocentes siempre, y no hay juez que contradiga aquello.

El problema es el Estatismo Inmoral que siempre cree que puede manejar el destino de los ciudadanos y que aprovecha la disponibilidad de los recursos públicos para sacar su comisión, su diezmo, su mordida.

¿Billetera móvil para las mamás del SEDEM? ¿Y quién se encargará de su administración? ¿Algún ministerio? ¿Banco Unión? ¡Pero si la idea es eliminar al intermediario, señora! Sino es más de lo mismo nomás…  

Hace año y medio se demostró cómo se maneja el sistema de vales o boucher, cuando la corruptela municipal había manchado a un tal Leyes y amenazaba a Revilla. La propuesta de corte LIBERAL (que apela a la solidaridad para quien lo necesite de verdad) está registrada en pocos medios de comunicación (https://cutt.ly/ZLLFrmn).

La empresa contratante, “el patrón”, debería firmar convenios con los supermercados privados o pequeños productores independientes, para que los vales que se les entregue a las mamás sean canjeados por los productos de su preferencia. Que cada una decida la marca de su preferencia. Punto.

Sucede que no queremos soltar la mano paternalista de, justamente, “papá Estado”, porque en más de seis décadas de estatismo nos han hecho creer que no podemos vivir sin ellos, la clase política, o como llama Milei “la casta”.

Que el SEDEM sea la punta de lanza para liberar a Bolivia del estatismo inmoral. Y de paso, junto a ese nido de masistas bien pagados, que se cierre la Defensoría del Pueblo, el Ministerio de Justicia y la Procuraduría, cuya labor estéril, entrometida y fracasada, respectivamente, solo conflictúa y desangra las arcas públicas y a nosotros, los contribuyentes, a favor de los jugosos sueldos, bonos de té, aguinaldos y doble aguinaldo de miles de burócratas con puño arriba…

//*Iván Rada es periodista y asesor político de línea liberal / conservadora//

SIMÓN I. PATIÑO, UNA FIGURA LIBERAL QUE DEBE SER RESCATADA DEL DISCURSO HEGEMÓNICO NACIONAL SOCIALISTA

Le decían «cholo enano” y forjó una fortuna mundial, creó la única transnacional boliviana, compró acciones a chilenos e ingleses para nacionalizar e industrializar la minería, pero hoy su legado se resume en un «explotador barón del estaño»

VISOR BOLIVIA / Iván Rada.- La hegemonía ideológica impone sus mitos, héroes y villanos. H.C.F. Mansilla afirma que ir contra esa corriente es una pérdida valiosa de esfuerzo, porque la historia se queda escrita a gusto de la hegemonía dominante. Sin embargo, hay voces que comienzan a desmitificar a un ciudadano boliviano que en su tiempo llegó a ser uno de los hombres más prósperos del mundo.

Simón Iturri Patiño, el cochabambino nacido un 1 de junio de 1860, se convirtió en el “Rey del Estaño”, amasando una fortuna que para la década de los años 1940 lo puso dentro de la lista de los primeros diez millonarios del planeta gracias a la explotación de ese mineral en minas de Oruro y Potosí con algo más de 3 mil millones de dólares de patrimonio.

Pero es la llegada de la corriente nacionalista, con tintes socialistas, la que comienza a defenestrar su imagen, catalogándolo como un “explotador antipatria” y un oligarca. El nacionalismo revolucionario se encargaría, a partir de la Revolución de 1952, de desmantelar el patrimonio de los “barones del estaño” para distribuir la riqueza empresarial entre las organizaciones corporativas y el naciente Estado burocrático que entró en crisis terminal en 1985.

Patiño (nunca usaba su apellido paterno) había salido del país desde 1924 por su condición cardiaca que le impedía seguir al frente de sus minas a 4 mil metros sobre el nivel del mar, cediendo terreno a Mauricio Hochschild y Víctor Aramayo, pero con negocios asegurados en EEUU tras la Gran Depresión y luego como importante proveedor del mineral en la Segunda Guerra Mundial.

Patiño había intentado controlar el precio internacional del estaño al tener el 60% de la producción mundial, creó la Patiño Mines and Enterprises Consolidated Inc. la única “transnacional” nacida en Bolivia, registrada y reconocida en EEUU, y se convirtió en un auténtico patriota “nacionalizador” al comprar las acciones de dos consorcios chileno e inglés, primero invirtiendo en la Compañía Estañífera Lllallagua en Santiago y luego adquiriendo la fundidora Williams Harvey & Co. en Londres, además de comprar aviones para el Ejército durante la Guerra del Chaco. Nada de eso es reconocido hoy.

ANTIPATRIA O VENDEPATRIA, CREAR EL “ENEMIGO INVISIBLE”

El emenerrismo con un discurso de alianza de clases, se encargó de identificar como el “enemigo interno” del país a los barones del estaño. Algo similar con el actual proceso de cambio que etiqueta como “neoliberal vendepatria” a todo aquel que no comulga con su doctrina socialista.

Ya el bibliotecólogo Nelson Antezana escribió una reciente columna de opinión en el matutino Página Siete, al comenzar el mes de Simón I. Patiño, lanzando una semblanza sobre este hombre que hoy sería motivo de orgullo boliviano y cuya biografía daría material para documentales en las conocidas cadenas internacionales como History Chanel, por poner un ejemplo conocido. Empero, en Bolivia, todavía se maneja y se adoctrina a la juventud con el discurso de la “oligarquía minero feudal”, separando la historia nacional en periodos comparables a los “modos de producción” marxistas leninistas.

Antezana remarca en su texto cómo Patiño fue visionario al incursionar en el negocio minero trasladándose solo a Oruro, aceptando un sueldo de miseria, hasta su paso a Llallagua y la sociedad con Sergio Oporto a quien luego compraría La Salvadora.

En este punto, también hay mitos positivos, como se señala en textos del Centro Portales, fundación educativa cultural que la familia Patiño dejó como uno de sus tanto legados.

Se cuenta que doña Albina Rodríguez, cónyuge del magnate desde que aquel cumpliera 29 años, paseaba en carreta atribulada por las pérdidas que su esposo reportaba cada mes en La Salvadora y es cuando encuentra a un joven afroboliviano a quien atiende con agua, alimento y cobijo, por verlo desvalido y exánime en la carretera. A partir de ese acto de generosidad y las palabras del jovenzuelo para mantener la búsqueda del preciado mineral, es que la fortuna de los Patiño Rodríguez comienza a crecer. “Suerte negrito”, una popular frase de cábala (hoy proscrita por las corrientes “progresistas antirracistas”) podría salir de aquella anécdota de fines del siglo XIX.

Volviendo a Antezana, el autor remarca que el historicismo aplicado por el nacionalismo revolucionario ha vilipendiado a los barones del estaño, sacándolos incluso del contexto constitucional que se vivía en el país ese tiempo, cuando el liberalismo permitía la generación de riquezas.

“Esa lectura sesgada no toma en cuenta que si Patiño, Hotschild o Aramayo, pero no sólo estos, llegaron a ser propietarios de inmensas fortunas gracias a la explotación de las riquezas minerales de Bolivia, fue porque estaban amparados en la Constitución de 1880, una constitución, quizá, demasiado liberal para un Estado tan débil como el que existía en ese entonces, sin que por ello se tenga que satanizar su obra ni su vida. En un Estado como el que surgió después de la Guerra del Pacífico, cualquier persona podía prosperar, pues estaba garantizada la propiedad privada”.

Antezana concluye que es necesario hacer una relectura de la historia para comprender y valorar a un hombre que desatacó por su trabajo, decisión y empeño individual, algo similar al capital, ahorro y trabajo que propugna el liberalismo clásico.

Para 1947, Simón I. Patiño había regresado de Nueva York a Buenos Aires y planeaba retornar a Cochabamba, al estreno del Palacio Portales, pero en el viaje su corazón no aguantó más. Cinco años después su memoria sería denostada por el nacionalismo revolucionario y el comunismo sindicalista.

SIMÓN I. PATIÑO, HÉROE LIBERAL: ENTREVISTA A LUIS CHRISTIAN RIVAS

Para rebatir esa “leyenda negra” en torno a Simón I. Patiño, @VisorBolivia consultó con el abogado y representante del Instituto Libertad, Capitalismo y Empresa – ILCE, Luis Christian Rivas, quien hace poco fue invitado a la Feria Exposición La Nación Boliviana en Letras en Oruro, precisamente en la Casa de Patiño, hoy manejada entre una fundación privada y la Universidad Tecnológica de Oruro – UTO que, entre otras cosas, ha colgado infames cuadros marxistas en el hogar del capitalista más próspero que tuvo la República de Bolivia.

SIMÓN I. PATIÑO ¿HÉROE O VILLANO?

LUIS CHRISTIAN RIVAS: “Simón I. Patiño es un héroe como todo pequeño y mediano empresario que comienza su jornada laboral desde tempranas horas del día sin feriados ni domingos hasta construir un imperio digno de la admiración y respeto de propios y extraños, sus detractores le calificaban de ‘cholo enano’.

Casi analfabeto y almacenero de trabajo inagotable, que en ausencia del patrón entregó mercadería en fiado por una suma de 195 pesos a cambio de una supuesta concesión de oro, al enterase, su empleador lo despidió sin remuneración. Junto con su esposa y sus ahorros decidió ir en busca de dicha concesión, acompañado de otros peones encontró la promesa con una veta de estaño de 60% de tenor que corrida la noticia como pólvora fue motivo de asalto de bandoleros que se encontraron con el ‘indio enano y loco’, como le decían, pero este cochabambino supo defender su propiedad privada a base de bala, a partir de este momento, alzó vuelo como cóndor cuyo destino son los picos inhóspitos y las alturas del cielo eterno.

¿POR QUÉ TODA LA NARRATIVA NACIONALISTA SE ENCARGA DE DENOSTAR A UN HOMBRE QUE SOLO PECÓ POR FORJAR UNA FORTUNA? ¿DEBÍA ACASO PATIÑO “COMPARTIR” O REPARTIR SU ESFUERZO CON EL “PUEBLO” PARA SER ACEPTADO?

LUIS CHRISTIAN RIVAS: Los colectivistas de todo pelaje, es decir, socialistas, comunistas y nacionalistas de izquierda, se han encargado de darle mala propaganda porque estos están contaminados con una mentalidad anticapitalista, como diría Ludwig von Mises, intelectuales y políticos que destilan celos y envidia en sus venas, muchos burócratas estatistas parásitos que viven de las ubres del Estado, saqueando sus arcas obtenidas de los impuestos, que jamás han realizado emprendimiento alguno, y dirigentes sindicales de carrera política perniciosa y dañina, cuya verborrea es fuente de conocimiento y opinión de las masas, han triunfado y escrito una historia sobre el victimismo.

Sin embargo, Patiño dio trabajo, Patiño dio empleo, Patiño pagó impuestos, Patiño entregó inmensas sumas de dinero a gobernantes para que dejen su empresa subsistir y mantener a sus dependientes, Patiño era una especie de Atlas que en sus hombros estaba siendo cargada prácticamente toda Bolivia, ¿Qué más querían los malos administradores de la cosa pública?, los mineros eran libres de ser dependientes o no de la empresa, decir esto es una blasfemia en un país de dependientes, pero es la verdad, los emprendedores crean fuentes de trabajo y los estatistas se encargan de destruirlos, saquearlos y distribuirlos como un botín entre sus amigos en nombre del pueblo, se ocupan de quebrar las empresas previo robo de la propiedad privada, son unos delincuentes. Bolivia tiene que ser un país de empresarios.

EL DISCURSO NACIONALISTA PARA “DERROCAR” A LOS “BARONES DEL ESTAÑO” ¿FUE EL FIN DEL LIBERALISMO EN BOLIVIA O NUNCA HUBO LIBERALISMO COMO TAL EN EL PAÍS?

LUIS CHRISTIAN RIVAS: En el libro “Libertad y liberalismo en Bolivia” escrito en coautoría con Roberto Laserna, H.C.F. Mansilla, Antonio Morales, Fernando Molina y Adolfo Cáceres, en mi ensayo “Liberalismo, constitución y leyes en Bolivia”, sostengo que el liberalismo político ha sido desarrollado y evolucionado hasta ser aceptado incluso por la izquierda hasta nuestros días, pero el liberalismo económico, llamemos capitalismo competitivo no. También sostengo que ha imperado el mercantilismo sobre el liberalismo económico, para sobrevivir los empresarios han tenido que estar de la mano de la clase política, beneficiados con privilegios, monopolios, clientelismo, negocios para los amigotes y amantes hasta ahora, reveladoras son las declaraciones de Moritz Hochschild en un artículo que tituló: “Saliendo de la crisis” publicado el 12 de enero de 1934 en El Diario, donde reconoce y acepta la intervención del Estado: “…Los negocios privados mismos evolucionan y muchas veces piden la ayuda y el control de los gobiernos para determinadas actividades. El cartel del estaño que ha permitido mantener el trabajo de esta industria y levantar los precios a términos razonables, ha sido puesto bajo el control de los gobiernos, que hacen cumplir convenios celebrados por los productores. Los gobiernos pueden prestar siempre una cooperación y asegurar el cumplimiento de los convenios. Pero no hay razón alguna para que el antiguo ‘laissez faire’ deba ser reemplazado por un ‘laissez Mussolini, o Hitler, o Roosevelt faire’. La naturaleza debe seguir su curso y nosotros aprovechar sus lecciones…”.

El modelo de libre mercado jamás ha sido reconocido constitucionalmente, según se desprende de la Sentencia Constitucional 0005/2006 de 25 de enero de 2006. La historia boliviana ha girado en torno al Estado y sus caudillos, obviamente, hemos vivido grados de menor o mayor apertura económica, acercamiento y alejamiento del librecambismo, pero las enfermedades constantes han sido estatismo y mercantilismo.

¿CÓMO VIO EL LEGADO DE PATIÑO EN SU VISITA AL CENTRO CULTURAL DE ORURO? ¿CÓMO PERCIBE LA REACCIÓN DE LA GENTE CUANDO SE HABLA DE ESTE EMPRESARIO MINERO?

El pasado 3 de junio estuve en Oruro, invitado por Henry Ríos Alborta del semanario Nación, para participar de la quinta Feria La Nación Boliviana en Letras. Llegando a la ciudad de Pagador decidí visitar algunos lugares históricos y de interés personal, concretamente el patrimonio de Simón I. Patiño, héroe como todo emprendedor pequeño y mediano que empieza a navegar casi sin capital hasta construir un imperio. Las ciudades de Cochabamba, Oruro y La Paz se han favorecido con su legado y patrimonio, obras, infraestructura, arquitectura, hermosas casas, muebles, etc., cosas que asombran a los testigos y visitantes que terminan maravillados con lo que ven. Cuando se habla de Patiño hay diferentes reacciones, personas que se identifican con su esfuerzo, trabajo y origen plebeyo que tienen una admiración y respeto guardado en su interior, hasta aquellos que por el discurso políticamente correcto impuesto lo tienen como un potentado explotador chupasangre, de quienes se enojan y ofenden con sólo escuchar su nombre.

Pero me llamó la atención, como se diferencia, incluso en su legado, la acción u omisión en el cuidado de su patrimonio, los bienes que están en manos privadas son constantemente remodeladas y cuidadas, los bienes que están en manos del Estado, en manos de la universidad, no tienen cuidado alguno. En Oruro, la casa de Patiño que se encuentra en la calle Soria Galvarro entre Ayacucho y Cochabamba, fue dividida en dos partes: la parte entregada a una institución privada financiera estaba siendo pintada y remozada hasta las aceras, mientras que el Museo Casa Simón I. Patiño entregado a la UTO, tenía un aspecto lúgubre; pude observar como una caja fuerte de esas épocas estaba en mal estado por chorros de pintura impregnados sin ningún cuidado y por descuido de la administración, semejante joya estaba casi en calidad de basura; ni mencionar el estado de la casa Edificio Albina Rodríguez de Patiño, ocupado por estudiantes de la Carrera de Comunicación Social de la UTO. Aquí podemos ver un ejemplo de cómo funciona la administración pública y la administración privada.

¿MARX EN LA CASA DE UN LIBERAL? ¿BROMA O INSULTO?

Al visitar la casa Edificio Albina Rodríguez de Patiño y entrar a la biblioteca de la Carrera de Comunicación de la UTO, notamos que su sala tiene imágenes de los miembros de la neomarxista Escuela de Frankfurt como patronos del pensamiento de esas instalaciones. El minero capitalista se hubiera sentido ofendido y hubiera expulsado de su propiedad la imagen de esos santos del marxismo cultural anticapitalista.

Los progresistas dicen que no existe el marxismo cultural, repiten lo que leen en Wikipedia, pero cuando di mi conferencia en la otra casa museo del Rey del Estaño, me encuentro sorprendido con la imagen fantasmagórica de Karl Marx, una pintura que orondamente señorea el salón principal, ni un solo cuadro laboral, familiar o señorial del propietario empresario, Patiño debe estar molesto por esta presencia anticapitalista en sus ambientes. Es que es eso, el marxismo cultural está presente en las manifestaciones del conocimiento y del espíritu, mediante sus intelectuales orgánicos, sus siervos del pensamiento, pero ante la cara del socialista recité pasajes de su Manifiesto Comunista donde encontramos la base de lo que venimos criticando, el ataque marxista a la familia burguesa, al matrimonio, al patrimonio, el legado capitalista, los valores, la filosofía, la religión, la niñez, etc., lo que los progresistas atacan desde su marxismo vulgar. Por ello debemos rescatar el legado de Patiño de las manos del socialismo.

//@VisorBolivia// 

LA DERECHA EN BOLIVIA REAPARECE TRAS CIEN AÑOS SIN UN PARTIDO LIBERAL REAL

Ningún frente logró llevar al país a un sistema de libre mercado por estigmas y confusiones ideológicas

 

VISOR BOLIVIA / Redacción central.- Las corrientes ideológicas en la región están marcando la muerte del socialismo del siglo XXI y con ello resurge una alternativa al modelo estatista, desde la visión liberal. En Bolivia, un partido y algunas plataformas ciudadanas son el nuevo rostro de un liberalismo de derecha que no tiene presencia política en el país hace ya 98 años.

El fin de semana, desde Tarija, se hizo la presentación del partido de derecha Alianza Liberal, que asume el gobierno limitado, el capitalismo de libre mercado, el respeto a la propiedad privada como fundamentos, además de ver la seguridad y la justicia como únicas prioridades naturales del Estado.

El exdiputado Andrés Ortega encabeza esta iniciativa desde 2012 y ha logrado que el abogado Marcelo Ostria acepte incursionar en la arena política, en un proyecto que ya tiene presencia en el eje central del país.

“Yo tengo unos sólidos principios ideológicos, soy un hombre de derecha y esta es una organización de derecha. Debido al gran trabajo que ha hecho el Gobierno se satanizó a la derecha, pero si indagamos en la historia veremos por qué se llaman derecha e izquierda”, dijo Ostria en entrevista con Guadalquivir TV.

Por su lado, el académico y economista Hugo Balderrama aclaró que el proyecto apunta a anteponer al individuo sobre el Estado, en un cambio de sistema que no va a criticar al partido de turno sino a todos los políticos que rotan dentro de estas élites herméticas que solo buscan vivir del usufructo público.

Ortega desnudó a la oposición boliviana como socialista en todas sus formas. Asegura que si bien el Movimiento Al Socialismo – MAS tiene una corriente clara, los opositores navegan dentro de la misma izquierda pero con diferentes colores, proponiendo más gasto público, más impuestos y más regulaciones contra los ciudadanos.

La Alianza Liberal nace en el marco de la electoralización prematura del país, con la convocatoria da las elecciones primarias. Su presencia en algún binomio o candidatura actual dependerá del trabajo que se logre avanzar, pero sobre todo, en coincidencias ideológicas con algún partido que proponga capitalismo, ahorro e inversión. “Pero nadie lo va a hacer”, concluyó Ortega.

PLATAFORMAS CONSERVADORAS

Desde las plataformas ciudadanas también salen rostros capitalistas de derecha, en una coyuntura marcada desde la llegada de Donald Trump a la Presidencia de Estados Unidos y la inminente asunción de Jair Bolsonaro en Brasil con un discurso duro que en el mundo movió el tablero de la corrección política.

María Anelín Suárez de Las Calles Bolivia, es precisamente una aliada al Partido Social Liberal de Bolsonaro y el movimiento As Ruas de Brasil que logró impulsar el impeachment contra la entonces mandataria Dilma Rousseff en 2016.
Las Calles Bolivia realiza un trabajo amplio en Santa Cruz para la defensa del resultado del 21 de febrero de 2016 con el añadido de ser frontales contra los funcionarios públicos, increpándolos en cada evento o espacio público.

Esto le valió a Suárez recibir amenazas de muerte de extremistas de izquierda en Santa Cruz, que tratan de aplicar contra ella el aparato de propaganda de desprestigio con frases como “fascista o racista”, como se hizo con Trump o se hace hoy con Bolsonaro.

En otra ala de esta nueva derecha boliviana está Ariel Hurtado, como coordinador de la alianza de plataformas denominada Movimiento 5 Reformas que también nace en el contexto del 21F, pero que se proyecta a lograr los primeros escaños parlamentarios en 2019.

El plan de Hurtado se basa en la teoría del profesor Alberto Mansueti sobre la “gran devolución” que limite al Estado y empodere al individuo.

Tanto Suárez como Hurtado llevan el factor cristiano a su lado. Plataformas como SOS Bolivia también entran en esa línea ideológica de fe, defensa a la familia y discurso pro vida, pero todavía no se notan proyecciones partidarias como Las Calles o el Movimiento 5R.

98 AÑOS SIN LIBERALISMO

La historia política de Bolivia no registra un partido liberal puro, con bases en el capitalismo de libre mercado. Historiadores como Luis Antezana afirman que el Partido Liberal en realidad aplicó medidas antiliberales sin salir del feudalismo para avanzar al capitalismo.

Eliodoro Camacho, nacido en La Paz, pero educado en Cochabamba, estudió las corrientes políticas de su tiempo y fundó el Partido Liberal en Bolivia en 1883, siendo candidato presidencial en tres oportunidades, según reseña el texto Historia de Bolivia de Carlos Mesa. Sin embargo, no es sino hasta la muerte de Camacho que ese partido logra su objetivo.

El Partido Liberal en Bolivia llegó al poder en 1899, tras el desgaste de los Conservadores y en el marco de la Guerra Federal que delineó los contrapesos regionales con mayores ventajas hacia el lado andino y de visión centralista.

José Manuel Pando asumió la presidencia del Partido Liberal en 1894 y desde su gestión logró una etapa de superávit para el país, sobre todo sustentada en los precios internacionales y exportación de minerales.

Sin embargo, esa estabilidad económica fue mermada por las amenazas bélicas como la Guerra del Acre o la firma del Tratado de 1904. En ese año, ya con Ismael Montes en la Presidencia de la República, senadores y diputados liberales, que controlaban además las principales empresas nacionales desde fábricas hasta medios impresos, firmaron el enclaustramiento marítimo con Chile a cambio de un pago y mejores condiciones de exportación que nunca fueron esclarecidas.

Montes tendría luego como oponente interno a Fernando Guachalla, quien gana las siguientes elecciones, pero muere a los dos meses, con lo que el presidente decide prorrogar su mandato.
Para 1909 Eliodoro Villazón mantiene el poder para los liberales y aplica un intenso programa de integración vial y en base al Tratado de 1904 acelera las obras en ferrocarriles. Paralelamente, las tendencias nacionalistas ya estaban presentes en la sociedad boliviana desde su clase intelectual. El Partido Republicano nacía como contrapeso a la era liberal.

Con el segundo gobierno de Montes llegan los conflictos económicos a Bolivia. El contexto de la caída de precios internacionales por efecto de la Primera Guerra Mundial hizo que su administración aplique medidas antiliberales incluyendo la regulación del circulante a través del Banco de la Nación.

Los liberales estaban divididos y sus aliados del Partido Radical comenzaron a tomar control cuando José Gutiérrez Guerra ya era presidente. Los liberales también tuvieron roces con la Iglesia Católica al impulsar un Estado laico con libertad de religiones, entre otros puntos, que también pueden considerarse antiliberales.

En 1920 llega el golpe consolidado por los republicanos con la junta militar de Bautista Saavedra, José María Escalier y José Manuel Ramírez. Las corrientes nacionalistas se reafirmarían con la Guerra del Chaco y concluirían con la Revolución Nacional de 1952 que marcó la nueva etapa de partidos políticos, vigente hasta hoy en Bolivia.

El historiador Luis Antezana, citó en anterior columna de opinión publicada en el periódico El Diario que el liberalismo nunca fue liberal en Bolivia.

“El liberalismo es la expresión ideológica del capitalismo y el liberalismo boliviano de entonces no practicó el capitalismo, sólo mantuvo y desarrolló el feudalismo, tanto en el campo, las ciudades y las minas (produciendo, además, una derivación al colonialismo). Los liberales de la primera mitad del Siglo XX fueron lo contrario del liberalismo, es decir contrarios al capitalismo, según la anterior definición. Es más, se opusieron al capitalismo o liberalismo. De ahí que entre 1900 y 1952, Bolivia no conoció en los hechos el verdadero liberalismo. Sólo lo conocieron de palabra porque no se puso en práctica los principios económicos de ese sistema económico democrático. Así, el Partido liberal fue en realidad antiliberal”.

En 2014 el político Félix Castañeda trató de revivir la sigla del Partido Liberal ante el Tribunal Supremo Electoral – TSE, sin embargo, su proyecto no avanzó y dentro de su ponencia de principios reiteraba las mismas confusiones ideológicas de la etapa 1899 – 1920. El proyecto de ese “nuevo Partido Liberal” planteaba “libertad, justicia e igualdad”, con guiños en salud y educación que no son parte, e incluso son contrarios, a la ideología de derecha real o del capitalismo de libre mercado.

//@VisorBolivia//

¿POR QUÉ DEBEMOS CAMBIAR EL SISTEMA EDUCATIVO EN BOLIVIA? – PARTE IV

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VISOR BOLIVIA / ARIEL HURTADO.-  En los tres precedentes artículos hemos abordado extensamente la problemática del sistema educativo en Bolivia; hemos, paso a paso, desmitificado algunos paradigmas errados, también hemos llegado a señalar con precisión los defectos del sistema educativo actual imperante en el mundo entero.

 

De manera prolija, clara y sencilla hemos ido mostrando cómo es que debería encararse la educación de los niños y jóvenes, también ahondamos en métodos educativos que han sido probados exitosamente en el mundo, los cuales tienen en común algo: la libertad; es decir, se educa para la libertad, se permite que el niño desarrolle sus habilidades naturales a su ritmo, el profesor se convierte en un guía, se abandona el adoctrinamiento tradicional y el sistema de evaluación continua que tanto daño le hace y le ha hecho a generaciones de seres humanos.

 

Ahora nos toca aterrizar en una propuesta tangible y concreta para Bolivia. Quedarse en la crítica y la explicación pedagógica filosófica resulta insuficiente, se debe encarar el problema y ofrecer una solución, la cual debe hacerse tomando en cuenta la realidad de nuestro país.

 

La Reforma al sistema educativo boliviano tiene tres componentes: uno legal, uno económico y otro pedagógico.

 

Legal: Se debe reformar la Constitución Política del Estado para liberar la prestación del servicio educativo; es decir, permitir que esta prestación sea realizada de manera libre, escogiendo las unidades educativas el método y contenido de estudio que ellos consideren pertinente en coordinación con los padres. La reforma también implica el quitarle al Estado la potestad de prestar este servicio, asignándole funciones de fiscalización y de guía en otras, sin quitarle la responsabilidad de contribuir económicamente, para que la educación esté al alcance de todos los niños y jóvenes del país.

 

Económico-Administrativo: La prestación del sistema educativo estará a cargo de sus gestores naturales, estos son: padres, profesores y empresarios. Estos serán los encargados de brindar el servicio a todos los ciudadanos del país.

 

El Estado, a través de un impuesto específico, financiarás las matrículas de todos los niños y jóvenes residentes en el país; este financiamiento se hará a través de baucher, los cuales serán entregados por los padres a las unidades educativas, estas cobrarán al Estado el monto asignado en los baucher; de esta manera todos los ciudadanos bolivianos tendrán la libertad de elegir en qué unidad educativa, bajo qué método y qué contenidos quiere que su hijo sea educado.

 

Toda la infraestructura de la educación pública tendrá que ser privatizada mediante una licitación pública nacional e internacional, estableciendo el monto de la matricula mensual a ser pagado, el monto de incremento anual a ser cubierto por el Estado y también la libertad de cada unidad educativa de ofrecer mejores servicios a los padres a cambio del incremento de las matrículas, estos incrementos serán cubiertos por los padres, pero solo en común acuerdo entre unidad educativa y los padres de familia; las unidades educativas privadas determinar de acuerdo a la oferta y la demanda sus matrículas mensuales, sobre estas no regirá ningún tipo de restricción.

 

El 80 % de las acciones de las escuelas públicas serán transferidas mediante licitación pública, el restante 20 % serán transferidos a titulo gratuito a todos los profesores titulados en servicio activo del sistema educativo nacional.

 

Para incentivar la inversión en educación, todas las unidades educativas estarán exentas del pago de impuestos y tasas municipales; los proveedores de material educativo (librerías) estarán exentos del pago de impuestos; la venta de productos y servicios destinados a las unidades educativas estarán exentas del pago de cualquier tipo de impuestos y o arancel de importación.

 

Los profesores estarán exentos del pago de impuestos sobre la propiedad de inmuebles y muebles sujetos a registro.

 

Las Normales también serán privatizadas, pasando el 20 % a manos de los docentes; también se autoriza la creación de Normales privadas, las cuales estarán exentas del pago de impuestos.

 

Método: Aquí viene el salto cualitativo más importante; el método educativo en Bolivia será libre, cada unidad educativa podrá elegir el método que considere conveniente, el cual podrá ser consensuado con los padres y profesores. El Estado reconocerá todos los métodos existentes en el país y otorgará el título de bachiller sin entrar en ninguna consideración, solo la constancia de que el estudiante culminó los años de estudio que este método establece, bajo las normas y cánones del mismo, está incluido el homescholer.

 

Contenido: El contenido de las asignaturas será también libre; pero el Estado determinará que todas las unidades educativas introduzcan obligatoriamente asignaturas que tengan que ver con la matemática, la física, la química, la lengua española, una lengua originaria, el inglés, la lógica, la ética, la moral, la retórica, la geografía, la literatura, y la historia universal y nacional. Cada unidad educativa decidirá libremente el método y las fuentes con las que impartirá estas asignaturas.

 

En cuanto a la historia nacional deberán impartir el contenido aprobado por el Estado nacional, pero tendrán la libertad de recurrir a otras fuentes históricas si así lo considerasen necesario.

 

Los padres tendrán la libertad de oponerse a que sus hijos lleven alguna asignatura que consideren no es provechosa para el desarrollo de sus hijos.

Con esta propuesta se lograrán tres objetivos:

1.- Reducir el gasto público, la corrupción y la burocracia. Gran parte de los recursos destinados a la educación se pierden en burocracia y corrupción, con este sistema todos los recursos tendrán un gasto efectivo; se acabarán con la corrupción en las licitaciones de construcción de escuelas, en el mantenimiento de las mismas y en la enorme burocracia que la maneja.

 

2.-Mejorar la calidad educativa: Al estar la educación en manos de sus gestores naturales (padres, empresarios y profesores) en un escenario de libre mercado, sin el lastre de la corrupción, el adoctrinamiento y el estatismo, la calidad de la educación crecerá de manera exponencial, este escenario generará que Bolivia se situé en los primeros lugares del mundo en cuando a calidad educativa, construyendo una nueva sociedad, de ciudadanos libres y creativos, seguros de si mismos, sin taras ni el lastre del adoctrinamiento.

 

3.- Calidad de educación para todos: El servicio educativo al estar en manos privadas , los cuales estarán compitiendo por los millones de estudiantes, los cuales tendrán el financiamiento a través de impuestos, conseguirá que todos los ciudadanos puedan acceder a un servicio educativo de calidad, sin importar la condición económica que posean, debido a que los baucher le permitirán tener la libertad de elegir donde matricular a sus hijos, en un escenario de una sana competencia por la calidad y el servicio.

 

Este nuevo paradigma en el sistema educativo podrá lograrse con mas facilidad si es aplicado en un Estado construido bajo los principios del liberalismo, pero mientras eso sucede podrá navegar en solitario en el Estado socialista actual, los resultados no serán igual de contundentes, pero si se logrará dar el salto cualitativo más importante de nuestra historia republicana.

 

//@VisorBolivia//

PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 1 DE ABRIL DE 2018 EN WWW.VISORBOLIVIA.COM

¿POR QUÉ DEBEMOS CAMBIAR EL SISTEMA EDUCATIVO EN BOLIVIA? – PARTE III

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VISOR BOLIVIA / ARIEL HURTADO.-  Cuando nos hacemos la pregunta sobre ¿cuál es el método pedagógico que un Estado debe implementar para sus ciudadanos? surgen diversas respuestas y hoy conoceremos algunos métodos aplicados en educación.

 

Muchos apuestan por el sistema tradicional, otros sugieren implementar los métodos educativos de los países escandinavos (Finlandia, Suecia, Noruega, Dinamarca, etc.), en los cuales el sistema tradicional ha sufrido importantes cambios, es decir, podría decirse que estos países han encontrado los principales errores del sistema tradicional y han encontrado soluciones novedosas; otros, por el contrario, te dirán que se deben implementar los métodos Montessori, Waldorf u otros métodos pedagógicos que se enfocan en la explotación de la creatividad y el fomento a la confianza y la libertad individual.

 

Como seguidor del método educativo Montessori podría sugerir que sea este método el que nuestro Estado implemente en todas las escuelas públicas y privadas; hacer esta afirmación seria un oxímoron; es decir iría en contradicción a los principios liberales que profeso e incluso a los fundamentos de la pedagogía Montessori. ¿Por qué? Lo hablamos en nuestra primer y segunda columna dominical, los que deben decidir cuál es el método pedagógico a implementar en las escuelas, no son otros que los padres en coordinación armónica con los otros dos gestores naturales de esta, profesores y empresarios de la educación; vale decir no debe existir un método pedagógico impuesto por el Estado; la elección por parte de los padres debe ser libre sin ningún tipo de condicionamiento estatal y o grupal o colectivista.

 

Una vez establecida libertad de elegir y la libertad de cátedra; el Estado podrá sugerir los métodos educativos que considere más adecuados para sus ciudadanos, estas sugerencias deben responder a estudios que demuestren la eficacia de cada método sugerido; el Estado podrá establecer reglas generales en lo concerniente a la seguridad en las escuelas; también tendrá potestad de exigir en cuanto al contenido (parte académica) un mínimo de asignaturas que deberían estar obligatoriamente ofertadas por todas las unidades educativas; otro papel que el Estado deberá desempeñar es el ser arbitro de las disputas que pudieran surgir entre los tres gestores naturales del sistema educativo. La educación de los profesores deberá estar orientada de la misma manera; el Estado permitirá el funcionamiento libre de cuantas casas de estudios superiores en educación fueran necesarios, las cuales reflejaran la necesidad de los ciudadanos; el Estado podrá financiar todo en parte los estudios de los aspirantes a profesores, atendiendo la situación económica de cada uno de ellos.

 

Hablemos de los métodos que, a criterio nuestro, podrán garantizar un mejor aprendizaje, explotarán la creatividad y permitirán fortalecer la autoconfianza y la libertad de los niños.

 

El Método Montessori. Creado por la filósofa, médico y pedagoga María Montessori a comienzos del siglo XX, es a nuestro criterio, el mejor método educativo creado hasta la fecha; en base a la observación científica por años de los niños, María Montessori llegó a la conclusión que “El Maestro es el niño”. Éste en su desarrollo natural nos va mostrando sus habilidades naturales y sus inclinaciones, el maestro debe ser un guía que identifique estas señales y oriente al niño a explotarlas al máximo, es un método que no se preocupa en medir el aprendizaje en base una calificación obtenida en un examen; eso no existe en el método Montessori, es un método que permite que el niño aprenda sin traumas y sin presiones, consigue crear ciudadanos con una alta autoestima, seguros de sí mismos, con una asombrosa capacidad para discernir (educados para la libertad), la educación se convierte en algo que los niños aman; por consecuencia todo lo aprendido jamás es olvidado y está orientado a que puedan ser utilizados más adelante en la educación superior.

 

El Método Waldorf. Esta pedagogía es muy parecida a la Montessori, con la diferencia que se enfoca en que los menores aprendan más del movimiento y el reconocimiento del ambiente; además que basa su filosofía en la conclusión de que el ser humano tiene tres ciclos biológicos de aprendizaje: el primer ciclo comienza al nacer y termina a los 7 años, el segundo ciclo comienza a los 7 años terminando a los 14 años y el tercer ciclo va de los 14 años hasta los 21 años. Toda la pedagogía Waldorf se organiza en base a estos ciclos naturales de la vida humana.

 

Existen otros métodos extendidos alrededor del mundo, que buscan y aplican casi los mismos principios de la pedagogía Montessori; es decir, buscan educar a los estudiantes hacia libertad.

 

Si liberamos la educación en Bolivia y permitimos que la población pueda elegir libremente entre todos los sistemas educativos existentes, sea el sistema tradicional, sean las innovaciones nórdicas o eligiendo los diferentes métodos no tradicionales como Montessori, Waldorf y otros; con seguridad habremos logrado el cambio más trascendental de nuestra historia como país, y en menos de una generación veremos los frutos de estos cambios, los cuales se reflejan tanto en lo académico por un aporte, como en lo que respecta al comportamiento social de los individuos del Estado, con seguridad veremos renacer valores perdidos como la empatía, el respeto, la honestidad y la honradez; será un cambio que nos sacará de la oscuridad en la que venimos sumidos con el resto del mundo. La decisión pasa por nosotros los ciudadanos, si queremos cambiar los paradigmas, debemos comenzar por la base, y esta no es otra que la educación.

 

En nuestro programa Cambiemos de Paradigmas que se emitirá el lunes 5 de marzo, ahondaremos en detalle las características de los métodos Waldorf, Montessori y de la Educación Nórdica.

 

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PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 4 DE MARZO DE 2018 EN WWW.VISORBOLIVIA.COM

¿POR QUÉ DEBEMOS CAMBIAR EL SISTEMA EDUCATIVO EN BOLIVIA? – PARTE II

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VISOR BOLIVIA / ARIEL HURTADO.-  Desde el año 2012 Bolivia se ha rehusado a participar del programa de evaluación educativa PISA, esta decisión gubernamental no es por dignidad, soberanía ni nada parecido, las razones son más que evidentes; el gobierno boliviano no se arriesgaría a ver a Bolivia en los últimos lugares de la evaluación mundial.

 

Cuando nos detenemos a analizar el sistema educativo boliviano predominante desde hace casi un siglo, encontramos la respuesta a la negativa gubernamental.

 

Surge la interrogante ¿En que está fallando nuestro sistema educativo? La respuesta es lacónica, el sistema educativo en Bolivia falla en todo; para demostrar esta afirmación primero debemos establecer claramente cómo debería ser un sistema educativo que cumpla esa función: educar.

 

Todo sistema educativo tiene tres componentes básicos, estos son el sistema (quién debe prestar el servicio y cómo debe financiarse), el método (referente a la metodología pedagógica con la cual se educará a los niños y jóvenes) y el contenido (conocimientos científicos, técnicos, históricos, artísticos, etc.).

 

Analicemos el SISTEMA: acorde a la corriente mundial de la época en Bolivia desde 1938 el Estado es el encargado de prestar el servicio educativo a los ciudadanos. Bajo la premisa de que la educación es universal, obligatoria y gratuita, el Estado tomó las riendas de la educación de los ciudadanos, pero lejos de educar creó un sistema burocrático y costoso, destinado ante todo al adoctrinamiento más que a la educación de los estudiantes; esto se ve revelado en la Constitución Política del Estado y en todas las leyes educativas que han sido aprobadas en Bolivia.

 

En nuestro país la educación es unitaria (la misma para todos) en un país cuya diversidad étnica y cultural está incluso exaltada en la Constitución, pero no solo la diversidad cultural y étnica es ya un contrapuesto al sistema, también la diversidad individual es y será totalmente opuesta a cualquier sistema que pretenda homogenizar la educación de los individuos en cualquier parte del mundo.

 

Como segundo elemento está la restricción a la libertad de decidir qué tipo educación tendrán nuestros hijos, todas las instituciones educativas privadas y públicas no pueden apartarse ni del método y mucho menos del contenido que el todo poderoso Estado tiene preparado para los estudiantes, sencillamente nadie en Bolivia, por más recursos que tenga, podrá lograr que su hijo sea educado con un método y contenidos diferentes a los establecidos por el Ministerio de Educación. Resumiendo, el sistema educativo en Bolivia además de ser burocrático, deficiente, corrupto y caro es también opresivo, pues les quita el derecho a los ciudadanos para elegir el tipo de educación que desean tener.

 

Analicemos el MÉTODO: una vez que el Estado ha tomado el control del sistema ha consolidado el primer eslabón de la cadena opresiva, pasa a implementar un método pedagógico que data de principios del siglo XX, es decir, hoy en Bolivia el método educativo tiene más de 100 años!

 

Este método considera que todos los individuos somos iguales, por consiguiente nos enseñan lo mismo a todos durante 12 años de nuestras vidas. Para el método actual, el estudiante no es más que un número, además que este número tiene la obligación de superar otro número, que es elegido quién sabe de qué manera por burócratas del Ministerio de Educación (la calificación mínima), con este sistema clasificamos a nuestros niños entre los excelentes, los muy buenos, los regulares y los malos; en ningún momento el método actual se detiene a explotar las habilidades naturales de cada niño, mucho menos el profesor pretende ser un guía para que el niño pula cada día esas habilidades y/o descubra nuevas para las cuales siente una inclinación cuasi predestinada.

 

Este método hace todo menos educar, por el contrario, se encarga de matar la creatividad de los niños, convierte a la escuela en una gran guardería amurallada donde todos vamos a cumplir una condena durante 12 años, el delito se llama educación. ¿Por qué hace esto el Estado? Surge la interrogante y yo tengo una respuesta: la mejor herramienta de dominación es el adoctrinamiento, el educar a los estudiantes hacia la libertad es un peligro para aquellos que usan al Estado para mantener poderes y privilegios, por consiguiente es más fácil matar tu creatividad, adoctrinarte para que consientas los abusos y restricciones a la libertad que el Estado socialista comete a diario con los ciudadanos; educar es un peligro para el sistema, es mejor tener súbditos que ciudadanos.

 

Analicemos el CONTENIDO: existen contenidos básicos que todos los individuos debemos aprender por igual, por una cuestión de necesidad natural como leer, escribir, sumar, restar, multiplicar, dividir, conocer las partes de nuestro cuerpo y la ubicación de nuestra ciudad y de nuestro país en el planeta y de este último en el universo, aprender de que está compuesto el agua, el aire, conocer como nuestro país se convirtió en un estado independiente y toda su historia, aprender valores como la empatía, la tolerancia, el respeto, la honradez y la honestidad. Nadie estaría en desacuerdo con eso, pero el tiempo necesario para poder enseñar a nuestros niños todos estos conocimientos y valores no deberían sobrepasar los tres años, de ahí en más cada unidad educativa en coordinación con los padres y en base a las necesidades de cada niño deberían determinar qué es lo que cada estudiante necesita aprender el resto de su vida escolar.

 

En Bolivia, sin embargo, el contenido de estudio viene preestablecido para todos por igual por 12 años a través del Ministerio de Educación, con esto cerramos el ciclo de adoctrinamiento; de esta manera tenemos estudiantes cada vez menos motivados en ir a la escuela, este periodo es más recordado por los hermosos momentos de camaradería con los compañeros, que por los conocimientos y las destrezas adquiridas durante 12 años de tu vida.

 

El sistema educativo en Bolivia es un fracaso, pero lo peor de todo es que es una fábrica que produce ciudadanos predispuestos al fracaso y la frustración, de ahí surgen todos los males que empeoran cada día nuestra sociedad; es por eso que urge cambiar completamente el sistema de prestación del servicio educativo en Bolivia; un cambio que nos permita construir ciudadanos mas no súbditos, que estos ciudadanos encuentren en la escuela el lugar que les permita explotar lo mejor de sí mismos y llegar a la edad adulta realizados y por sobre todo libres. Un ciudadano libre es aquel que fue educado para la libertad, por lo tanto, siempre sabrá tomar la mejor elección, se equivocará muchas veces con seguridad, pero tendrá la capacidad de reconocer sus errores y aprender de ellos.

 

El cambio al sistema educativo implica quitar la prestación del servicio educativo al Estado, el cual debe ser prestado por sus gestores naturales (padres, profesores y empresarios); el monopolio del método y el contenido deben desaparecer, así cada centro educativo definirá con los padres lo que es mejor para sus hijos; unos optarán por métodos como Montessori, Waldorf u otros, este cambio será la verdadera liberación de los ciudadanos bolivianos, un nuevo camino por recorrer en la historia, alejado de los caminos hacia la servidumbre como decía F. Von Hayek.

 

En nuestra próxima columna analizaremos los métodos pedagógicos Montessori, Waldorf y finlandés; te invitamos a poder seguirnos en nuestro programa Cambiemos de Paradigmas que se emite los lunes por FacebookLife, donde abordaremos en extenso la metodología utilizada por estos métodos educativos.

 

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PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 26 DE FEBRERO DE 2018 EN WWW.VISORBOLIVIA.COM

¿POR QUÉ DEBEMOS CAMBIAR EL SISTEMA EDUCATIVO EN BOLIVIA? – PARTE I

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VISOR BOLIVIA / ARIEL HURTADO.-  De los 5 a los 23 años pasamos nuestro tiempo entre la escuela, la secundaria y la universidad, adiestrados sistemáticamente por el sistema, para poder estar desde los 23 a los 65 años trabajando, aplicando toda la información que el sistema quiere que poseamos, a los 65 años nos jubilamos, de ahí en más en nuestro país el tiempo de nuestro retiro libre dura en promedio 5 años (atendiendo a la esperanza de vida en Bolivia), es decir con el modelo actual, somos libres entre 5 y 10 años de nuestras vidas (dependiendo si llegamos a los 65 -70 años).

 

El sistema educativo boliviano (en la mayoría de los países del mundo también) es el mismo utilizado universalmente desde 1900, es decir, si hoy volvemos atrás, a un aula de 1900 en cualquier parte del mundo o de 1960 en Bolivia, veremos un pizarrón con un profesor al frente dando una clase magistral a un grupo de niños sentado al frente, debidamente ordenados en pupitres de madera, todo esto durante 5 horas al día por cinco días a la semana. Al ver esta imagen deprimente Surge una interrogante natural, si desde 1900 el estilo de vida de los seres humanos y el medio que lo rodea, han cambiado a una velocidad estelar ¿Por qué el sistema educativo sigue siendo el mismo de principios del siglo XX?

 

La interrogante planteada no tiene una simple respuesta, al contrario, es la suma de diferentes factores e intereses; en el programa “Cambiemos de Paradigmas” que se transmite todos los lunes por FacebookLive, hemos un iniciado un ciclo de 4 programas, donde buscaremos encontrar la respuesta a esta interrogante.

 

El primer programa del ciclo se centró en determinar ¿quién es el responsable de brindar el servicio educativo a los ciudadanos?, ¿Quién deber pagar el servicio educativo? ¿Qué método educativo es el más adecuado?

 

Alguien en algún momento de la historia decidió o invento que la educación debía ser pública, gratuita y obligatoria; a simple vista suena genial, quien podría oponerse a algo así, pero este postulado encierra en sí mismo a “el mejor invento para la dominación y sumisión de los ciudadanos” el cual cambia la violencia por el adoctrinamiento.

 

Derrumbemos algunos mitos; en Bolivia la educación está a cargo del Estado, este brinda el servicio mediante el sistema de educación pública y otorga permisos para que los privados también puedan hacerlo, pero el método, programas y contenidos de estudios son determinados por el estado; el común de los ciudadanos cree que la educación prestada por el estado es “gratuita”, lo cual es un tremendo error y una falacia imperdonable, ¿Por qué? Es simple nada es gratis, todo tiene un costo, este debe ser pagado por alguien, en este caso lo paga el estado, pero ¿De dónde saca el estado los recursos para pagar los costos de la prestación del servicio educativo?, todo ese dinero proviene de los bolsillos de los ciudadanos a través de los impuestos, Bolivia es el 4to país con mayor carga impositiva en el mundo; con nuestro dinero el estado boliviano gasta en promedio más de 1000 bolivianos por mes por estudiante, monto que contrasta con el precio promedio mensual que se paga en los colegios particulares, este está entre los 390 a 500 bs por mes ; el sistema educativo lo pagamos todos y la mayor parte de estos recursos se van a mantener la burocracia del sistema, mas no al servicio educativo en sí.

 

La prestación del servicio educativo a cargo del estado no es otra que un instrumento para el adoctrinamiento y la dominación, un brillante mecanismo de control, con el cual el estado se encarga de reprimir la creatividad, matar el instinto natural de libertad, en nuestro país ha servido para inocular marxismo cultural y para convertir a los ciudadanos bolivianos en súbditos voluntarios.

 

¿Quién debe prestar el servicio educativo? La educación debe estar a cargo de los gestores naturales de esta, ¿Quiénes son los gestores naturales?, los primeros gestores naturales de la educación son los padres, en el hogar todos aprendemos las cosas más importantes para nuestra vida, aprendemos a hablar, a caminar, a comer, a saludar, a respetar, a exigir respeto, en casa conocemos los elementos y para qué sirven, es incalculable el conocimiento que de manera sistemática recibimos de nuestros padres o tutores desde que nacemos hasta que alcanzamos la mayoría de edad. Por tanto, los padres o tutores deben ser parte activa del proceso educativo, es decir deben ser parte de la elección del método, programas y contenidos de educación que recibirán sus hijos o menores a su cargo.

 

Los segundos gestores naturales de la educación son los profesores, estos poseen un primer elemento importante que es la vocación de enseñar, además que poseen la experiencia por los años de enseñanza,; pero en la actualidad nuestros maestros han sido formados por el sistema educativo actual, por defecto tienen contaminada su experiencia que les dice algo muy distinto a lo que el sistema les dice que hagan, hoy al maestro tradicional le es más fácil hacer lo que venido haciendo por años, hacer lo que ha aprendido por tradición, convirtiendo la enseñanza en proceso de reproducción simbólica, cada maestro es poseedor del conocimiento de un paradigma fragmentado, el cual transmite a sus alumnos, para luego medir cuanto asimilaron a través de los exámenes y las calificaciones. Por tanto es necesario cambiar los paradigmas de los maestros para que estos como segundos gestores naturales de la prestación del servicio educativo, puedan ser parte de la elección del método, contenido y programa y ponerlo en marcha.

 

Los tercer gestores naturales de la educación son los empresarios de la educación; existen personas que tienen la vocación de invertir capital en el servicio educativo, a lo largo de la historia los empresarios educativos han ayudado mucho más a la educación de los ciudadanos que muchos gobiernos y ministros de educación juntos; un ejemplo boliviano es la profesora y empresaria Gladys Rivero de Jiménez (creadora de los libros Alma de niño y primeras Luces) , ella por si sola le ha dado a la educación boliviana mucho más que todos los presidentes y ministros de educación de nuestra historia.

 

La prestación del servicio educativo debe estar en manos de estos tres gestores naturales, los cuales se complementan el uno con el otro para dar un servicio educativo que permita a nuestros niños ser educados para la libertad y no como hoy en día, adoctrinados para servir al Estado.

 

¿Quién debe pagar el servicio educativo? Precedentemente derrumbamos el mito de que la educación pública es gratuita, es más develamos que el costo de la educación pública (más de 1000 bs por mes por alumno) es superior al costo de la matricula mensual promedio en los colegios particulares, esta oscila entre los 390 a 500 bs promedio. El ideal es que cada familia costee con su dinero el costo de la educación de sus hijos, esto les da libertad de elegir dónde y con qué método quieren que sus hijos sean educados, además que les da mayor autoridad para exigir a los otros dos gestores del sistema educativo; pero hoy en Bolivia la mayor parte de la población boliviana vive entre el umbral de la pobreza y la pobreza, otro gran porcentaje de la población tiene lo suficiente para vivir, pero les imposible costear por cuenta propia la educación de sus hijos, esto se debe al sistema estatista y socialista que tiene Bolivia desde 1921 y constitucionalizado en 1938, sin libre mercado, sin libertad económica, con altos impuestos, con un estado grande, gordo y corrupto, la población boliviana está condenada a seguir igual; solo con una reforma total al sistema, Bolivia podrá despegar y sus ciudadanos verán paulatinamente mejorar sus ingresos y su dinero tendrá mayor cantidad de poder adquisitivo, lo cual le permitirá ahorrar y costearse el servicio educativo y otros como el servicio de salud. ¿Qué hacemos hasta que el liberalismo cambie la realidad económica del país?, en tanto el liberalismo corrija los desfases del socialismo, el estado deberá hacerse cargo del pago de las matriculas mensuales de los estudiantes, financiando la demanda; este tipo de financiamiento estatal deberá financiarse por un impuesto específico; cada 5 años el estado evaluara los ingresos de las familias para determinar si siguen siendo elegibles para la totalidad del financiamiento estatal y o solo son elegibles para que el estado les financie parte de la matrícula, de esta manera el estado vera ir decreciendo su gasto fiscal en educación en tanto los ingresos de la población vayan aumentando como consecuencia de la riqueza generada por el libre mercado.

 

¿Qué método de enseñanza es el adecuado para los estudiantes?, la respuesta es la “Libertad” ¿La Libertad? ¿Qué método es ese?, la respuesta es simple, la libertad no es un método educativo en especial, es por el contrario, el derecho que tienen los gestores naturales de la educación (Padres, Profesores y Empresarios de la educación) de decidir que método educativo consideran ellos el adecuado para sus estudiantes, es decir cada unidad educativa decidirá el método, el contenido y el programa educativo que prestara a los estudiantes, los padres se convierten en participes de la elaboración de la metodología que su hijo recibirá, además de tener la libertad de cambiar de unidad educativa cuando lo considere necesario; en este sistema educativo no existe un método ni un programa uniforme, no hay una Ley que diga cómo debe impartirse la educación, no habar un Ministerio de Educación que por decreto dirá cuántas horas debe estar un niño en la escuela, cuantos días de vacación debe tener un niño, no habrá un Ministerio de educación que determine el contenido de la información que se les dará a nuestros niños.

 

Existen muchos métodos educativos que están concebidos para explotar al máximo la creatividad y el potencial de cada niño, son métodos orientados a “educar para la libertad” a los estudiantes, entre los más destacados tenemos el Método Montessori”, la Pedagogía “Waldorf” y la “Metodología finlandesa”. El lunes 19 de Febrero, en la segunda entrega del ciclo educativo en el “Programa Cambiemos de Paradigmas” nos abocaremos a estudiar los errores del método educativo tradicional que se imparte en Bolivia, sistema que compararemos con los métodos “Montessori”, “Waldorf” y la “Metodología Finlandesa”.

 

El proceso para “Cambiar de Paradigmas” debe comenzar por lo más importante que es la educación, debemos sacar a los ciudadanos del sistema educativo de adoctrinamiento al sistema educativo de la “Libertad”, educar a los niños para la libertad es el mejor legado que los padres y la sociedad les pueden dar a las generaciones futuras en Bolivia, los esperamos el próximo domingo en nuestra siguiente columna “Educar Para La Libertad Parte II”.

 

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PUBLICADO ORIGINALMENTE EL 18 DE FEBRERO DE 2018 EN WWW.VISORBOLIVIA.COM