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“21F, Vamos a Andar”

sello-opinion(Por: Iván Arias Durán, 20 febrero).- “Vamos a Andar” es una bella trova de Silvio Rodríguez con la que miles y miles de bolivianos, y bolivianas saldremos este martes 21 de febrero a festejar la victoria del año pasado, en la que le dijimos No al intento de eternizarse en el poder. ¿Por qué el 21F de 2016 Bolivia dijo no?  Recordemos algunos elementos que dieron la victoria.

  1. La corrupción del Gobierno fue la desgracia del Sí e impulsó a la victoria del No. El desgaste del Gobierno, después de 10 años de poder total, empezó, como es natural, a desnudar sus falencias no sólo de gestión, sino de corrupción. Y éste es un mal que el masismo va a cargar y está minando en su credibilidad y propuesta de cambio. El MAS ya no es futuro, sino mucho más parecido y peor que el pasado. Donde se toca salta la corrupción y esto les quita valor moral. El descarado y arbitrario manejo del Fondioc, denunciado e impulsado por el diputado indígena Rafael Quispe, fue la punta del iceberg con la que la ciudadanía se empezó a preguntar: “¿si ahí se han robado tanta plata, cómo será en otros lugares?”.  Y, sin que se tenga que esperar mucho, aparecieron varios otros casos, como el del lago Poopó o el de las barcazas chinas.
  2. La campaña ciudadana resistió la propaganda abrumadora del Gobierno. Miles y millones de dólares invertidos para convencernos de que el Sí era lo mejor no lograron su objetivo. El uso y abuso del poder en vez de generar simpatía, generó rechazo ciudadano. Entre los propios funcionarios públicos había rabia contenida, porque no sólo les descuentan el 10% de su salario cada mes, sino que, además, para el referendo del 21F les obligaron a dar cuotas para poleras, les exigieron salir a pintar paredes y a marchar como zombis en favor del Sí. El Gobierno invirtió millones de dólares en propaganda y consiguió centavos de retorno. En este sentido, la campaña ciudadana fue heroica y se impuso a las estructuras del poder controlados por un solo partido.
  3. Mensaje coordinado y ajustado. Si bien a un principio los que optaron por el No tenían un discurso disperso y confuso, poco a poco se fueron alineando en un solo mensaje y acción. Si al principio algunos pedían el apego a la CPE, otros la renuncia de Evo o el revocatorio, la acción incesante de reuniones de diálogo entre las plataformas y las orientaciones, a través de los medios de comunicación y las redes sociales, por parte de los voceros y de los opinólogos, ayudó a que se vaya separando la paja de la espiga y, de esta manera, afinando el mensaje y objetivo del 21: “no es elección presidencial, sólo se pide que se respete la CPE, que no se la modifique para beneficiar a dos personas y porque el poder absoluto corrompe”. En cuanto a la acción, todos consensuaron que la misma no debía ser confrontacional y que debía ser alegre y creativa. Y así fue.
  4. Redes sociales. La apropiación, uso inteligente y masivo de las redes sociales por parte de la opción del No permitió crear una comunidad de más de 260 mil seguidores que supieron reaccionar al toque ante cualquier tema que tuviera que ver a favor del No y en contra del Sí.

Desde su derrota, el Gobierno se empecinó en desconocer la victoria del No y se aferra a violar la CPE. Esta ceguera política por parte del régimen lo aleja cada vez más del pueblo y lo deslegitima interna como externamente. El Gobierno en su miopía no sólo pone en peligro su legitimidad interna, sino también nacional en relación con  nuestra demande en La Haya. Como muy bien hace notar Jorge Marquez, el  presidente Evo, vía Twitter, dio a conocer su gran apego por las “instituciones liberal-democráticas” y lanzó una muy dura crítica a la institucionalidad chilena. Morales escribió: “Vivir en democracia, en el siglo XXI, No es gobernar con la Constitución de Augusto Pinochet”. Obviamente, la respuesta por el mismo medio no se dejó esperar y fue José Miguel Insulza, precandidato presidencial y exsecretario general de la OEA, quien respondió: “Presidente Morales la amistad entre chilenos y bolivianos no se construye con agresiones. Y cuidado con sus críticas: si usted cambia su Constitución para volver a reelegirse, podría gobernar más años de los que duró la dictadura de Pinochet”.

Las condiciones están dadas para poner sobre la mesa del debate la ética revolucionaria y vanguardista del denominado “proceso de cambio”. Augusto Pinochet y Evo Morales Ayma perdieron por el voto la opción de quedarse gobernando y quedarse en el poder. El primero al haber perdido en el “plebiscito nacional de Chile de 1988” y el segundo un referendo vinculante para modificar la Constitución, el año 2016.

Pinochet aceptó los resultados; en cambio, Morales  intenta encontrar salidas para seguir gobernando. ¿A dónde va el denominado “proceso de cambio”? ¿Respetará la voluntad ciudadana en las urnas? Con fe y amor, este martes vamos, salga de su zona de confort y súmese a este festejo, vamos a andar.

/* Iván Arias es ciudadano de la República de Bolivia/

//**Los textos reproducidos en este espacio de opinión son de absoluta responsabilidad de sus autores y no comprometen la línea editorial plural – liberal de este medio de comunicación/

“Las razones de las marchas del 21F”

sello-opinion(Por: Andrés Gómez Vela, 19 febrero).- Hubo y hay marchas por pegas, marchas por aumento salarial, marchas por intereses sectarios, marchas por la coca que se va al narco, marchas por un programa de TV, marchas por ambiciones personales “contrabandeadas” en colectivos sociales y también marchas sólo por joder; pero es la primera vez en Bolivia que habrá este martes 21 de febrero (21F) una marcha en defensa del voto popular, fuente de origen y poder de todo gobierno democrático.

Y también ese mismo día, por primera vez, habrá una marcha para desconocer el voto. Ni los dictadores habían armado algo igual. En ese bando estarán los masistas, inspirados en su guía, el presidente Evo Morales Ayma, que en días pasados advirtió que no quisiera llegar a anular el voto del referendo. En palabras sin edulcorantes quiso decir que le vale un pepino el voto de ustedes que le dijeron “NO” el 21 de febrero y le adelantaron la invitación para que se vaya a su casa al mediodía del 22 de enero de 2020, porque ese día terminará su contrato con el pueblo.

¿Algún presidente de la era democrática había osado desconocer el voto del pueblo regulado en la Constitución? No, entonces cómo se explica que un presidente surgido de las urnas mande al tacho de la basura precisamente esas urnas que lo llevaron a Palacio. Si no respeta la fuente de su poder, no te respeta ni respeta la democracia.

Ante tamaña osadía, que huele a tiranía, ciudadanos y ciudadanas tienen las siguientes razones para salir a marchar el 21F.

Razones democráticas:

Bolivia eligió como sistema de gobierno y forma de vida la democracia, que en resumen tiene tres componentes: reglas, voto y prácticas.

La regla se materializa en una Constitución que establece las condiciones o requisitos del voto, a través de las cuales cada persona delega parte de su soberanía al gobernante elegido, a quien a cambio le impone como su servidor o empleado prácticas democráticas, entre ellas, concertación, transparencia y, por supuesto, respeto a la voluntad soberana manifestada en el sufragio.

El presidente Morales tiró hasta este momento al inodoro la Constitución, el voto y las prácticas democráticas. Y, como bien sabes, la diferencia entre un tirano y gobernante democrático es simple: uno respeta los tres componentes de la democracia, el otro no.

Este martes unos marcharán en defensa de la democracia y los masistas para herirla de muerte.

Razones constitucionales:

La Constitución no es más que el límite del ciudadano al poder. No sólo contiene reglas, postulados, sueños, aspiraciones, utopías, sino un acuerdo de convivencia.

Justamente, parte de ese acuerdo es el artículo 168, que establece para el presidente y vicepresidente una sola reelección y un periodo máximo de 10 años en el gobierno.

Además, la Constitución recoge principios de la cosmovisión de los pueblos indígenas, entre ellas la rotación en los cargos públicos por tres motivos: 1) garantizar igualdad en el ejercicio del derecho político de participar en la conformación de un gobierno; 2) evitar que una autoridad privatice un espacio público y lo disponga, use y goce como si fuera suyo por la cantidad de años que permanece en un cargo; y 3) facilitar el control social y la transparencia.

Los masistas marcharán por la violación a la Constitución que redactaron ellos mismos; los ciudadanos, por el respeto a ella.

Razones “Morales”:

Evo Morales juró respetar la Constitución y prometió en al menos tres ocasiones no ir a la reelección, sino retirarse a su chaco, abrir un restaurante y respetar el voto.

El 21F los ciudadanos que marcharán le exigirán que cumpla su palabra, porque es un deber moral constitucionalizado ama llulla (no mentir). Los masistas marcharán para que su jefe viole su propia palabra.

¿En cuál de las marchas participarás? De tu decisión depende que la democracia siga respirando.

“No te detengas”, diría el poeta Walt Whitman, “no permitas que nadie te quite el derecho a expresarte que es casi un deber (…), no caigas en el peor de los errores: el silencio (…), no podemos remar en contra de nosotros mismos: eso transforma la vida en un infierno”.

 

/*Andrés Gómez es periodista/

//**Los textos reproducidos en este espacio de opinión son de absoluta responsabilidad de sus autores y no comprometen la línea editorial plural – liberal de este medio de comunicación/

“Crónica de una muerte anunciada”

sello-opinion(Por: Iván Arias Durán).- Copio el título de una novela de Gabo para esta nota, porque salvando distancias la tragedia se parece. La de Gabo era novela, la de Illanes un crimen real. Si bien la trayectoria de Rodolfo Illanes no es la de una persona impoluta, sino un cortesano del poder, que en forma pragmática escaló los niveles de la administración pública hasta ser designado como Viceministro de Régimen Interior del Ministerio de Gobierno del tercer gobierno de Evo Morales, ello no mata su olvido del que fue víctima.

La luctuosa muerte a manos de los cooperativistas mineros del Viceministro, que causó conmoción general en la opinión pública, desnudó la frialdad de los inquilinos de Palacio de Gobierno que no se inmutaron en nada ni con la muerte de uno de sus epígonos más leales. El registro de llamadas del celular del finado Illanes en el día de su secuestro y posterior asesinato  es muy revelador de lo que verdaderamente ocurrió es día.

En las casi ocho horas que estuvo secuestrado Illanes hizo más de 135 llamadas. De ellas se ha identificado las llamadas al Ministro de Gobierno, su jefe inmediato, y también al Ministro de la Presidencia, su ex-Jefe. Llamó y llamó a los jerarcas del poder y lo tuvieron de Herodes a Pilatos, como esperando su crucifixión. Abandonado, desesperado, humillado, zarandeado, amenazado, con temor ante una multitud enardecida que espera ser escuchada por el poder político y forzar a través del rehén una negociación, que al parecer nunca fue ofrecida ni propuesta, en esas condiciones extremas y tensas el Viceministro desesperadamente llamaba para poder lograr su libertad. Pero su ayuda de socorro nunca llego ni siquiera hubo la más pequeña muestra de lograr su libertad. Jamás se cumplieron los protocolos de secuestro que se aplican en estos casos.

Más de 135 llamadas demuestra, trágicamente, que el rehén, además, negociaba su libertad con interlocutores que no le escuchaban y que tampoco hacían absolutamente nada. Un rehén despojado de su poder, abandonado por sus jefes y sin ninguna posibilidad para ordenar el repliegue de la Policía. Por el contrario, en esas horas de secuestro se sumó la muerte de otro cooperativista que echó gasolina al fuego, enardeciendo los ánimos caldeados de los mineros.

El secuestro político busca forzar una negociación. Por eso, el Viceministro, en su desesperación y abandono, llamaba a uno y otro celular esperando una respuesta de una persona con autoridad para negociar su secuestro. ¿Cuáles fueron los medios que el poder político utilizó para poder establecer en primer lugar la negociación? ¿Quiénes fueron los negociadores de ambos lados?  No hay respuestas. El poder  ni siquiera logró despejar el lugar del conflicto para instalar la negociación.

Será que los ministros con los que se comunicó Illanes le dijeron: “Tú eres el Viceministro, por tanto, es tu responsabilidad tu libertad y tienes todo nuestro respaldo?”. Sólo así se entiende que el desesperado Illanes haya llamado tantas veces a la Policía Nacional, en la creencia que todavía tenía algún poder de decisión y que le harían caso a su orden de repliegue. Cuando nunca tuvo poder y el poco poder que tuvo, si lo tuvo, se disipó cuando cayó como rehén, y sus jefes borrachos de poder, de soberbia y de arrogancia simplemente se cruzaron de brazos.

Sólo así se entiende cuando un fiscal, para argumentar su imputación al entonces comandante de la Policía, señaló que “la Policía no acató la orden de repliegue que había hecho Illanes desde su condición de rehén”. ¿En qué protocolo está que el rehén dirija, negocie y logre él mismo su libertad? ¡El absurdo más grande! Finalmente al borde de la muerte Illanes llama a un pariente para que avise al Ministerio de Gobierno o incluso que vaya hasta allá, porque al Viceministro ya nadie le respondía o que quizá no entraban las llamadas al ministerio.

Es decir, ni siquiera se había establecido un canal libre expedito de comunicación entre los secuestradores, el rehén  y el Gobierno. Lo que demuestra y es prueba clara que no se hizo absolutamente nada para lograr liberar con vida al viceministro Illanes. Los jefes de Illanes mostraron con su desidia y pasividad que la vida de Illanes no valía nada; así lo entendieron los secuestradores y actuaron segando la vida de alguien que para su propios jefes no tenía el menor interés.

Y claro, como somos un pueblo de estúpidos e idiotas, que nos tragamos cualquier opería, el poder salió en conferencia de prensa, con una ridícula maqueta, la misma que la paseo por todos los canales de televisión a las que visitó e incluso llevó a la Asamblea Legislativa. Cuando no hay pruebas ni argumentos buenas son las maquetas. Dios tenga en su gloria al revolucionario inmolado por una revolución que no creyó en él.

 

/*Iván Arias Durán es ciudadano de la República de Bolivia/

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“¡No es mal de ubre, es hubris!”

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(Por: Iván Arias Durán, 6 febrero).- Esta semana que pasó, el Presidente, después de 11 años, hizo revelaciones muy duras contra sus ministros. De todas ellas se le advirtió desde el año 2007, pero SE siempre dijo que si alguien criticaba a sus ministros eran de la oposición, de los neoliberales y los vendepatrias, y que, por ello, no les haría caso nunca. Ahora que el Presidente se ha vuelto neoliberal y vendepatria,  durante la reunión del gabinete ampliado, que se realizó en la zona Sur de la ciudad de La Paz, este 1 de febrero de 2017  ha hecho públicas las críticas a sus colaboradores.

La primera denuncia es que sus ministros no le dicen la verdad. “Algunos ministros no quieren informar  la verdad, nos informan mal, en base a eso decidimos mal y profundiza el conflicto social (…) Nosotros, con el vicepresidente, necesitamos saber en lo que estamos mal en los ministerios”. La segunda denuncia se refiere a que sus ministros son malmandados, que no cumplen las órdenes. “No quiero levantar algunos nombres. Cuando empezamos una tarea, pasa una semana tenemos que entregar esa obra. Llamo a tal ministro o ministra y se había olvidado, después da la instrucción al viceministro;  el viceministro había dado la instrucción a un funcionario, a otro, y nadie sabía. Finalmente, no había nada”.

La tercera denuncia es que sus ministros se creen reyezuelos y que no coordinan: “Parecen algunos ministerios autónomos, como si fuera otro estadito y no se comunican con los otros ministerios. Qué les cuesta llamar, hermana ministra, hermano ministro, tengo problemas, ayúdeme. Qué les cuesta eso. Ahí tengo mucha diferencia con algunos de ustedes”.

La cuarta denuncia y aceptación es que en los ministerios está la base de la corrupción que carcome a su gobierno desde hace 10 años. Queriendo minimizar la responsabilidad y la corrupción les increpó: “Será el jefe de personal o será el asesor legal cobrando, eso hace mucho daño. No es el ministro, la ministra, no es el viceministro, la viceministra, sino ahí abajito.  600 bolivianos, 700 bolivianos, hasta 700 dólares para cambiar, para renovar el contrato… funcionarios cobrando plata de los ítems”. La cereza en la torta la puso el propio mandatario.

Al respecto, en más de una oportunidad, este columnista advirtió que el Gobierno y el Presidente, en particular,  estaban padeciendo los síntomas de la enfermedad de la hubris o enfermedad del poder, pero como nos considera opositores y neoliberales, jamás nos tomaron en cuenta.

Pasan los años y con las declaraciones del propio mandatario uno comprueba que eso de la hubris no había sido mentira, sino que, literalmente, los ministros la fomentan y alimentan con prolijidad.

Con asombro los bolivianos escuchamos esta confesión de SE :  “Quiero que sepan y, digo públicamente, no queremos servidores públicos que estén chupándome las tetillas. Compañeros, se acabó eso. ¡Se acabó eso! Yo soy muy tolerante, muy amplio, pero también algunos compañeros se pasan”.

Y es que el origen de todos los males mencionados por el Presidente está en esa enfermedad que les da todos los que detentan una pizca de poder. En mayo del 2008, el político y médico británico Lord David Owen publicó un interesante libro titulado En el poder y en la enfermedad: enfermedades de jefes de Estado y de Gobierno en los últimos cien años.  Según Owen “en muchos jefes de Estado la experiencia del poder les provoca cambios psicológicos que los conducen a la grandiosidad, al narcisismo y al comportamiento irresponsable. Líderes que sufren de este síndrome hubris “político” creen que son capaces de grandes obras, que de ellos se esperan grandes hechos, y creen saberlo todo y en todas las circunstancias, y operan más allá de los límites de la moral”. Por lo visto, SE y los ministros no sólo sufren de hubris, sino, quizá por su temprano destete materno, de necesidad de ubre que los llevó a cansar las tetillas del mandatario. En todo caso y para que no haya duda, el mal de los políticos es la hubris y no la ubre, aunque una de sus manifestaciones sea convertirse en chupatetas del jefe.

Nelson Castro (agosto, 2013) basado en el libro de  David Owen y J. Davidson (2009) In sickness and in power (2008) publicó 14 síntomas para detectar la hubris, que sugiero al Presi y sus ministros las lean para su autodiagnóstico y, así, por el bien de la patria, se dediquen a hacer gestión y no mamación.

  1. Una propensión narcisista a ver su mundo principalmente como un escenario donde ejercitar su poder y buscar la gloria. Poder total y eterno. 2. Una predisposición para lanzar acciones que puedan dar al individuo una luz favorable. De la chompa al traje. 3. Una preocupación desmedida por la sobrepresentación ante sus acólitos. Comitiva desmedida de autos que lo trasladan. 4. Un modo mesiánico de comentar los asuntos corrientes y una tendencia a la exaltación. Somos la reserva moral y descendemos de los dioses incaicos. Somos los predestinados a salvar la patria.
  2. Una identificación con la nación hasta el extremo que el individuo valora su punto de vista como idénticos. Nosotros somos la patria. 6. Una tendencia a hablar de sí mismo en tercera persona o a usar la forma regia de “nosotros”. 7. Una excesiva confianza en su propio juicio y un desprecio por los consejos o las críticas de los demás. 8. Un enfoque personal exagerado, tendente a la omnipotencia, de lo que son capaces de llevar a cabo. Somos los únicos capaces. 9. Una creencia de que antes de rendir cuentas al conjunto de sus colegas o a la opinión pública, deben responder a la historia o Dios.
  3. La idea inquebrantable de que aquella historia los absolverá. 11. Una pérdida de contacto con la realidad, a menudo vinculada a un aislamiento paulatino. 12. Agitación, imprudencia e impulsividad. 13. Una tendencia a privilegiar su “amplia visión” en detrimento de la entereza moral de un derrotero señalado, pasando por alto la necesidad de contemplar las posibilidades prácticas, los costos y los resultados. 14. Una incompetencia “hubrística”, cuando las cosas van mal, jamás asumen sus errores y siempre le echan la culpa a otros, pues ellos son divinos, y no se pueden equivocar.

/*Iván Arias es ciudadano de la República de Bolivia/

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“Evo-Donald: de salida, de entrada”

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(Por: Iván Arias Durán).- Los bolivianos, con cierta satisfacción pionera, vemos cómo los denominados poderosos y modernos han optado por transitar por los caminos que les parecían del pasado, y propio de sociedades premodernas o, como alguien los llamó alguna vez, Estados fallidos. Sudamérica fue encandilada en la primera década del siglo XXI hacia posiciones populistas bajo la bandera del socialismo del siglo XXI. Después de casi dos décadas de experimento, los latinoamericanos estamos abandonando el embauque y buscando lo que en su momento despreciamos.

No sólo Estados Unidos ha sido ganado a lo que los latinos ya estamos abandonando, sino también países de Europa, donde la extrema derecha se extiende por toda la UE caracterizada por el  populismo, el euroescepticismo, el nacionalismo y la xenofobia. En cada país tienen muchos otros matices que les distancian y no son igual de radicales. No hablamos de un movimiento uniforme. “Su bandera es la protesta contra las élites políticas y financieras, y la defensa de una identidad nacional que se ve amenazada, sobre todo por los extranjeros. Su anti-elitismo está subordinado a la xenofobia, los partidos tradicionales son el partido del extranjero y son los mismos que han secuestrado los derechos sociales, económicos y políticos de la población”, expone Casals.  “Son movimientos antiglobalización de derechas”, añade para simplificar” (Iñaki Pardo, 2016).

Las características del populismo de izquierda, conducido por líderes de estratos pobres, en Bolivia, Ecuador, Nicaragua, Venezuela, Argentina y Brasil, se repiten en los populismos de derecha conducidos por líderes billonarios.

  1. Ensalzamiento del nacionalismo y proteccionismo, aferrándose a un supuesto pasado glorioso al que se debe retornar. En Bolivia eran las idílicas sociedades precoloniales, donde el robo, la mentira y la flojera no existían. Machacan con que el legado que dejan los que se van es nefasto, derrotista y perverso. Con los que llegan (populismo) desembarca la esperanza y la construcción del reino de los cielos en la tierra. Volveremos a ser poderosos y en menos de lo que canta un gallo, superaremos a Suiza y a todos los que osen compararse con nosotros. Y para ello, separan entre los patriotas y los vendepatrias, entre los verdaderos bolivianos y los extranjerizantes. Levantan muros de concreto y de razas.
  2. Retorno al Estado benefactor. Las riquezas son del pueblo y tienen que volver al pueblo. Es tarea del Estado ensalzar los derechos sobre las obligaciones. Las oportunidades prometidas se convierten en bonos y subsidios que transforma a los ciudadanos emprendedores en pueblos mendigos y esclavos de la dádiva del Estado. El intervencionismo estatal no sólo en lo social, sino que avanza muy rápidamente en lo económico (Estado empresario), que es el germen para que la corrupción y el enriquecimiento a costa de las arcas estatales se profundice.
  3. La oportuna identificación de uno o varios enemigos internos y externos es central para unir a la sociedad tras el miedo y la incertidumbre. La desconfianza y odio en determinados sectores sociales y políticos permite al populismo afilar sus dardos y unir a sus seguidores en contra de los que nos quitan la pega, nos humillan y nos quitan la riqueza. En Bolivia eran los neoliberales, los qharas ilustrados, el neoliberalismo, los yanquis. Para Trump, lo son los “americanos olvidados”, los migrantes (mexicanos, latinos), los chinos y los terroristas islámicos.
  4. Desprecio a los derechos civiles y la avidez de instaurar un propio marco normativo que les permita flexibilidad en sus decisiones. Los medios de comunicación y la libertad de prensa les molestan, y hacen todo para desprestigiarla y someterla. En Bolivia esta tarea de cooptación y acallamiento ha sido sistemática. Al “cártel de la mentira” boliviano, Trump, desde que empezó su campaña, separó a una decena de medios, calificándolos de empresas “deficientes” y “podridas”. En Bolivia el MAS se apoderó de todas las instituciones que hacen a un Estado de Derecho para convertirlas en instrumento de sus designios. Donald Trump ha dicho que hará cambios en la Corte Suprema y que los congresistas deben trabajar y no sólo hablar. Sin embargo, aquí puede ser el talón de Aquiles del populista billonario: Estados Unidos es una democracia con más de 210 años en la que el Estado de Derecho (separación de poderes, institucionalidad consolidada y libertades civiles consolidadas) y la libertad de expresión no son una opción, sino el cimiento de la sociedad más poderosa del planeta
  5. Caudillismo a ultranza. Evo el vengador. Trump el salvador. Sólo ellos son los que nos pueden transportar hacia los sueños irrealizados. Son los dioses hechos carne y hueso. Desfachatados, imprevisibles, infalibles. Los caudillos concentran el poder. Los caudillos no nacen en las cunas del poder pues son producto de la inestabilidad institucional y la inmadurez política. Este fenómeno se ha repetido en todo lugar en que han surgido caudillos. Se creen dioses y lo asumen: “Estamos reunidos hoy aquí para expedir un nuevo decreto que debe ser escuchado en cada ciudad, en cada capital extranjera y en cada pasillo del poder. De hoy en adelante, una nueva visión gobernará nuestra tierra. Desde este momento sólo Estados Unidos será primero. ¡Estados Unidos será primero!” (discurso de posesión de Trump 2017).

Sin embargo, “debemos anticipar que tanto Hitler, como Mussolini, Mao, Trujillo y Chávez  lograron entusiasmar a sus seguidores desde el comienzo. Los buenos resultados de políticas nacionalistas audaces, y el manejo adecuado de la propaganda los convirtieron muy pronto en ídolos. Pero a largo plazo, sus políticas confrontadoras y aislacionistas destruyeron sus sociedades y afectaron a muchos otros países. La catástrofe de los caudillos siniestros la terminó pagando el mundo entero” (José Sarama de la Espriella,  2016).

/*Iván Arias es ciudadano de la República de Bolivia/

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TINKU VERBAL: ¿Por qué necesitas medios y periodistas libres?

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(Por: Andrés Gómez Vela, 18 diciembre).- Como ya saben, la democracia es el gobierno de la opinión pública y ésta se construye a través de la libertad de expresión. Cualquier interferencia de un gobierno para quebrar la opinión libre, que es una institución política fundamental, menoscaba un requisito esencial del funcionamiento del Estado democrático.

Bajo esta premisa, un gobierno no sólo no debe interferir, sino adoptar medidas correctoras para garantizar igualdad, diversidad y pluralismo en la formación de la opinión pública. Con ese fin, constituye medios de comunicación estatales, los cuales no deben profundizar las desigualdades a través de la propaganda.

Dadas así las reglas, los medios de comunicación privados y públicos son esenciales para el buen funcionamiento de la democracia.

Será que por eso, el Tribunal Europeo de Derechos Humanos no ha dudado en calificar a los medios de comunicación como “perro guardián” de la democracia.

En ese mismo sentido, el Tribunal Constitucional de España destacó, en su sentencia del 16 de marzo de 1981, la importancia de los medios y periodistas. “La preservación de esta comunicación pública libre, sin la cual no hay sociedad libre ni, por tanto, soberanía popular, exige la garantía de ciertos derechos fundamentales comunes a todos los ciudadanos y la interdicción con carácter general  de determinadas actuaciones del poder, pero también una especial consideración a los medios que aseguren la comunicación social y, en razón de ello, a quienes profesionalmente le sirven”.

El mismo Tribunal reforzó esta línea jurisprudencial en su sentencia 165/1987, de 27 de octubre, cuando estableció que el valor preferente que se predica del derecho a la Libertad de Expresión “alcanza el nivel máximo cuando la libertad es ejercida por los profesionales de la información a través de vehículos institucionalizados de formación de la opinión pública, que es la prensa, entendida en su más amplia acepción”.

Esas dos sentencias señalan a los medios como espacios naturales de circulación de opiniones e informaciones, por tanto, escenarios por antonomasia de la opinión pública y el control social.

Y agrega algo esencial: La libertad de expresión alcanza su nivel máximo cuando es ejercida por los periodistas (profesionales de la información).

Esta frase indica que los periodistas, que trabajan cada día con la libertad de expresión de los ciudadanos, son los profesionales que hacen posible la difusión de la información diversa, la circulación del pluralismo y el desarrollo de esos espacios democráticos.

Por esta razón, la Corte Interamericana de Derechos Humanos (Corte IDH), en el fallo “Ríos y otros c. Venezuela”,  describió el rol del Estado en los siguientes términos: “Dada la importancia de la libertad de expresión en una sociedad democrática y la responsabilidad que entraña para los medios de comunicación social y para quienes ejercen profesionalmente estas labores, el Estado debe minimizar las restricciones a la información y equilibrar en la mayor medida posible, la participación de las distintas corrientes en el debate público e impulsar el pluralismo informativo”

Es más, la Corte IDH señaló que los medios deben “ser instrumentos de la libertad de expresión y no vehículos para restringirla”, y añadió que “es precondición de la democracia” la discusión libre y abierta de los asuntos públicos, por lo que “resulta necesario garantizar el acceso igualitario de todos los grupos y personas a los medios masivos de comunicación”.

En resumen: los medios son espacios fundamentales para la difusión de la información amplia sobre asuntos de interés público que afectan a la sociedad.

Por tanto, la libertad de expresión otorga a los periodistas que laboran en ellos el derecho de investigar y difundir hechos y opiniones de interés público.

El procesamiento o veto publicitario a medios y periodistas por investigar y publicar información de interés público viola la libertad de expresión, desestimula el debate público sobre asuntos de interés común, y genera un efecto de autocensura.

/*Andrés Gómez es periodista/

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¿PAN DE BATALLA O LA BATALLA POR EL PAN?

MARRAQUETA

Por Andrés Ortega*

Todos los gobiernos socialistas son tan buenitos que deciden fijar los precios contra los malos EMPRESARIOS que se enriquecen llevándote comida a la mesa o cualquier bien que tú desees.

Pero analicemos esto en término económicos reales.

Los precios máximos de venta curiosamente siempre son menores a los que rigen en el mercado he ahí su bondad, si no lo hiciera así, no tendría sentido para los socialista cuyo fin último es el de destruir el mercado y ganar votos de la gente, no de hacer economía.

Primer resultado de la intervención del estado en el precio: ESCASEZ

Si se fija por ley un precio artificial inferior al del mercado, inmediatamente surgen muchísimas más personas que quieren comprar, que los que están dispuestos a vender, por lo tanto NO SE PUEDE SATISFACER la demanda por el precio reducido.

En el libre mercado, las cantidades que se ofrecen y demandan son más o menos parecidas, y el precio lo regula el propio mercado, por lo que NO PUEDE existir escasez.

Por ello SIEMPRE que el gobierno decide fijar un precio máximo surge el fenómeno de la escasez, SIEMPRE.

Segundo resultado de la intervención del estado en el precio: RACIONAMIENTO

Como no hay para todos, obviamente se organiza una fila, los primeros pueden comprar los otros no, y como eso resulta “injusto” el político demagogo de turno, que ha ocasionado este fenómeno no lo repara, sino que asigna una cuota para que cada quien se lleve lo que él considera una cantidad justa, lo cual es más injusto todavía porque no te permite comprar la cantidad que desees sino se te asigna un cupo (como en la UDP) y se establecen las cartillas de RACIONAMIENTO.

Sin olvidar los daños colaterales como la corrupción para sobornar al que vende o da la cartilla e incluso a la violencia cuando la gente se cansa de esas limitaciones.

Todos esto ya lo hemos visto a los largo de los últimos 63 años de muestra historia.

Daño colateral fatal: Fijar el precio máximo DESTRUYE EL ESPÍRITU EMPRESARIAL

Todo EMPRESARIO se mueve por los beneficios que puede lograr con su INVERSIÓN y esfuerzo, ya sea un lustrabotas, un panadero, un carnicero, una abogada, un médico o el dueño de una cementera.

Si el gobierno limita el precio de un bien o un servicio, se elimina la utilidad y por lo tanto el ímpetu de un empresario redirige su capital hacia un bien donde pueda tener una utilidad, o sea desaparece la marraqueta, entre otros resultados.

Y por lo tanto, indefectiblemente, el problema de la escasez se agrava aún más.

Cuando en el libre mercado se presenta un problema de escasez que no es producido por la decisión del gobierno “buenito”, los empresarios deciden INVERTIR en esos productos que la gente demanda para satisfacer la necesidad existente y lograr utilidades, corren como bomberos frente a un incendio.

Aun así el mercado busca soluciones, y no es alguien o algunos reunidos maquiavélicamente que deciden buscarlas, sino es la cualidad innata del mercado que el socialismo no puede controlar ni siquiera en Cuba, esa fuerza natural crea como primera solución, ya que no puede cambiar las leyes malas, el MERCADO NEGRO.

El Mercado negro no es un problema sino más bien una solución parcial al problema que crea el control de precios que ejerce un gobierno socialista.

La solución final sería la de derogar las leyes malas y entrar en un libre mercado que no existe en Bolivia desde 1952, pero eso no lo hará nunca ningún gobierno de izquierda o “medio izquierda” como hemos visto a lo largo de la historia.

Curiosamente el político que ofrece estas salvajadas que destruyen la economía es el más votado y aplaudido y felicitado incluso por la prensa y hasta por la FAO.

El problema del mercado negro, ya que el precio del pan “barato” de nada sirve porque YA NO HAY PAN, y además hay tantas normas que en la práctica impiden que lo haya, es que vende el pan a precios muy superiores a todo precio fijado por la ley, el gobierno les llama especuladores, de todos modos solo gracias a los “especuladores” llegamos a tener pan.

Obviamente la solución no radica en meter presos a los especuladores, eso solo aumentaría la escasez y subir los precios, había que meter presos a los políticos que deciden “controlar” los precios y abolir el control de precios.

Pan y Circo destruyen la economía de cualquier país, donde además el gobierno decide incrementar la masa monetaria o sea aumenta la cantidad de dinero y empieza la inflación o se agrava, la clara muestra es que el pan costaba 5 por 1 peso y hoy apenas alcanza para 2 si es que lo encuentras.

Es el pasaje a Venezuela y al parecer el gobierno decidió comprarlo con nuestro dinero, con TÚ dinero.

La solución es Capitalismo de Libre Mercado, donde los panaderos luchan por los clientes, le ofrecen más variedad, mejor precio, compiten por tener los favores del mercado no compiten por los favores del politiquero como pasa en las reuniones del gremio con el gobierno.

Si tiene consultas no dude en escribirme pensardiferente@gmail.com o seguirme en twitter @pensardiferente

*Andrés Ortega es jefe del Partido Alianza

GRAN PODER: COMPLEMENTARIEDAD ESPIRITUAL Y ECONÓMICA

Se acerca la fiesta mayor de los andes, la Festividad del Señor del Gran Poder, su origen se remonta a 1663, cuando se fundó el Convento de las Madres Concepcionistas. “Según la historia, en aquel entonces, las postulantes al convento debían llevar consigo una imagen. La monja Genoveva Carrión portó un lienzo de la Santísima Trinidad, consistente en una imagen de Dios con tres rostros, representando así su carácter trinitario; padre, hijo y espíritu santo”.

Estas imágenes trifaciales eran muy comunes en la época colonial; el encuentro de dos mundos eran graficadas en estas pinturas. Para el mundo andino no eran extrañas las representaciones trinas, pues, se manifiesta la importancia del número tres como totalidad: Alaxpacha (cielo), Acapacha (tierra) y Manqhapacha (mundo subterráneo).

Es hasta comienzos del siglo XVIII que el Papa Benedicto VI prohibió las imágenes trifaciales a través de la Solicitudine Nostra, ratificada en América por el concilio provincial de Santa Fé en 1772; debido a estas prohibiciones en 1904 el lienzo de la Santísima Trinidad del Convento de las Madres Concepcionistas es retocado convirtiéndolo en una imagen de un solo rostro y llamándola desde ese tiempo “Señor del Gran Poder”. En 1923 surgieron las primeras fraternidades folklóricas dándose inicio con esto a la “Festividad de Señor del Gran Poder”.

Es así que la fiesta del Señor Jesús del Gran Poder pone en escena encuentros, reencuentros y desencuentros sociales entre unos y otros, entre ricos y pobres, entre católicos y protestantes; en suma, entre el pasado y presente de nuestra historia. Se enlazan y complementan ciclos agrícolas y ciclos cósmicos con el mundo religioso-católico.

En la misma lógica, en lo económico, “los comerciantes del Gran Poder ch ́allan sus mercaderías, comen, beben y bailan con ellos, a fin de instaurar una comensalidad general: todos comen y beben con todos, reciprocidad, de modo que igualmente todos puedan también crecer juntos, sugiriendo, una vez más, un entrelazamiento inesperado entre el comerciante y su mercadería. Esta relación no es capitalista, pues no es monoteísta. Es animista: no conoce la separación Sujeto/objeto”.

Basándonos en el libro: “Cuando el baile mueve las montañas. Religión y economía cholo-mestiza” de Nico Tassi, este se refiere a la costumbre de desplegar abundancia material para atraer a la gente y suscitar la relación. Es decir que el Capitalismo se basa en el postulado patriarcal de la escasez y la deuda. En cambio la economía del Gran Poder se basa en el postulado matriarcal de la abundancia, la variedad de lo necesario y de compartir.

Esta lógica también vale para un devoto, cuando se une a una fraternidad para bailar en Gran Poder, como para un vendedor. Todos basan su elección, obviamente, en sus posibilidades económicas, pero lo que dirime es la atracción provocada por la abundancia de bienes, comida y música que el mercado, o la fraternidad, son capaces de ofrecer. Esta abundancia material es un elemento que lleva a las personas a participar y esta atracción será rápidamente consagrada a través del compadrazgo, consolidando de esta formas alianzas espirituales y económicas. Completándose en lo cotidiano: el Capitalismo Occidental y la Reciprocidad Andina.

Por: Boris Bernal Mansilla

(Filosofo del Derecho, escritor y descendiente del cacicazgo Kutipa de Italaque)

EL GUIÑO DE BIRDMAN Y KEATON A LA PORQUERÍA DEL MUNDO MODERNO

Por: Iván R. Rada

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Hace 25 años y seis meses se estrenaba Batman, película de Tim Burton que marcó la línea para el actual fenómeno de las películas basadas en las tiras cómicas de acción.

Burton eligió a Michael Keaton, con quien ya había trabajado en Beetlejuice, para el rol del hombre murciélago en una nueva versión que reinventaba al personaje volcándose a la línea del cómic y el trazo de Frank Miller, tratando de dejar atrás la caricaturesca forma del Batman de la serie de ABC, cuando Adam West y su “entenado” Burt Ward golpeaban a los villanos al ritmo twist y estruendosas onomatopeyas como Paff! Y Pum!

Gracias al aporte de un Joker malicioso, interpretado por Jack Nicholson y la belleza de Vicky Vale representada por la sex simbol Kim Basinger completando el elenco, la película subió al top 10 de las más taquilleras de la historia y fue el mayor éxito de Warner al cerrar la década de los 80s. La secuela Batman Returns volvió en 1992 con Keaton debajo de la capa y capucha, Danny de Vito como un siniestro y deforme Penguin, la hermosa Michelle Pfeiffer que nos contaba un origen alterno de Catwoman y un extraño villano, el empresario Max Shreck en el rostro impávido del gran Chistopher Walken.

El éxito de la franquicia apuntó a nivelarse con el otro héroe de DC Comics, Superman, que ya tenía cuatro filmes rodados en Hollywood. Keaton se negó a formar parte del elenco, que iba a incluir a un resistido Robin interpretado por Chis O’donnell, Two Faces con Tommy Lee Jones y The Riddley de la mano del histriónico Jim Carey que suplió a Robin Williams.

Keaton argumentó que no quería ser enfrascado o etiquetado como el Hombre Murciélago por el resto de su carrera. No lo sabía entonces, pero su decisión encajaría a la perfección 25 años más tarde al interpretar a Birdman.

“Birdman (La inesperada virtud de la ignorancia)” ganó el Oscar de la Academia a la Mejor Película del Año con justa razón. Birdman y Keaton en un giño paralelo dentro esta emocionante narración hacen polvo a la degeneración de los tiempos modernos.

La cámara de Alejandro Iñárritu, el mejicano ganador del Oscar a Mejor Dirección, juega con la toma secuencial sin bajar un momento la cámara del hombro (imaginariamente, claro) llevando al espectador a ser testigo de los hechos prácticamente al lado de cada personaje, casi con sus propios ojos. Sólo la secuencia final de planos nos permite volver a la butaca y darnos cuenta que se trata de una película.

Así como Keaton su personaje Riggan es un actor de cine que trata de reinventarse y recuerda que fue él quien abrió paso “a toda esta porquería” (textual) que se vive ahora en Hollywood, y lo dice mirando a un Robert Dowmey Jr posando para las noticias de la tarde que anuncian el próximo estreno de Iron Man y Los Vengadores.

Birdman es la voz subconsciente de Keaton, un exactor de cine convertido en escritor y productor de teatro que busca resucitar su carrera en Broadway sin caer en la tentación de prostituirse a las necesidades de Hollywood, como aquella manía de hacer secuelas interminables, pre-cuelas y spin offs con el único objetivo de seguir lucrando con la taquilla.

Precisamente, las películas de súper héroes se han convertido en un subgénero que domina la taquilla en esta década. The Avengers llegó al segundo lugar de las “más, más” con 1.518,6 millones de dólares recaudados por debajo sólo de Avatar, el éxito de ciencia ficción y el drama histórico Titanic, ambas dirigidas por James Cameron.

The Avengers tendrá su secuela este 2015, mientras los héroes de Marvel preparan una avalancha de películas para seguir lucrando a costa del bolsillo de niños y adolescentes con Thor 3, 4, 5; Capitan America 3, 4, 10; Hulk 5, 20, 50, etc. y en formato 3D para duplicar el costo del boleto.

DC no se queda atrás y luego de la exitosa trilogía de Chistopher Nolan, Batman: The Dark Knight, se alista para 2016 Batman Vs Superman que incluirá a Wonder Woman en un adelanto del film en solitario de la guerrera amazona.

Linterna Verde, Flash, Acuamán, como personajes secundarios, siguen en la lista de esta vorágine que Birdman llama “pura porquería”.

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Otros detalles de la galardonada película llaman a la reflexión. Por ejemplo la escena en la que Keaton es entrevistado por periodistas, uno crítico, conocedor, y otra, de simple farándula, que incluso interrumpe a su colega para escupirle a Riggan una “meditada pregunta” basada en el tuit de un fanático: “¿se inyecta ud semen de cochinillo para no envejecer?”.

El periodismo fácil queda desnudado con esta épica pieza que nos retrotrae los mejores momentos de Los Simpsons, aquella que hacía mofa de la cultura moderna, pero dejaba un mordaz mensaje, casi existencialista.  “Sólo recuerda: Tú eres Lisa Simpson…”, por ejemplo, era la mejor terapia para la depresión adolescente.

El paseo de Keaton (Riggan) en calzoncillos al quedar fuera del teatro en pleno pre estreno de su obra es otra metáfora de la vida misma. Verse así de indefenso, señalado, ridiculizado y acusado en un mundo plástico y material puede ser otro mensaje oculto de Iñárritu.

Finalmente, en este caos de películas taquilleras llenas de efectos visuales y nada de contenido, que repiten la fórmula ‘héroe triunfante  – villano ridiculizado’ hasta el cansancio; de prensa superficial, contemplativa con críticos sobornados, se suma un elemento poco explorado por Hollywood en el sentido reflexivo: la dependencia del ser humano a la tecnología y las redes sociales.

Como un choque generacional la hija de Riggan le echa en cara sus miedos ocultos como la fobia a la tecnología y el “ser o no ser” un trending topic mundial en esta era de Youtube y Facebook.

Al final, con la suma de elementos está claro que todos tenemos un Birdman dentro, aquel que quiere ser del montón para vivir bien, para tener éxito, dejar atrás las convicciones y los sueños utópicos como volar y flotar. Pero también somos tan humanos como Riggan (Keaton) que en el papel de su vida desecha toda esa “porquería” del mundo moderno, se aferra a sus sueños y con un acto extremo logra verlos hechos realidad.