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BOLIVIA: ENTRE LA ESPADA Y LA PARED

Por: Pablo Añez.- Estamos a pocos días de las elecciones (18 de Octubre), en Bolivia se vive y se siente una incertidumbre como pocas veces se ha visto, ya que según encuestas, el Movimiento Al Socialismo (MAS) se muestra como líder de dichas encuestas, y en la oposición hay una grieta, entre quienes van a votar por Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos.

El panorama está muy complicado, ya que muchos están optando por el famoso <<voto útil>> (Votar por Comunidad Ciudadana). Hablando de la oposición por supuesto, aunque está de más decir lo contradictorio, ya que luego del fraude de las últimas elecciones del 20 de Octubre del 2019, el posterior paro nacional y la inesperada renuncia de Evo Morales luego de 21 días, llegamos a sacar a un socialista, para tener que votar por otro, que dicho sea de paso, en su plan de gobierno pretende traer al progresismo de manera más fuerte, instalando cosas como: Feminismo, Aborto, Ideología de Género, Ecologismo, etc.

Sin embargo ¿Por qué la oposición al MAS está dividida? Porque la mentalidad en su mayoría es “anti-masista” y esto no sería un problema si en consecuencia de eso se tenga que votar por otro socialista, ya que ahí radica el problema, el pensar que el MAS es el enemigo (o al menos el único), porque es bien sabido, y la evidencia empírica me dará la razón (Venezuela, Cuba, y el experimento actual en Argentina, entre otros), que el socialismo es la gran piedra de tropiezo para que el país progrese; entonces, habiendo dicho eso ¿Mesa realmente es una opción en la que se pueda confiar y esperar un verdadero progreso? Los dejo reflexionar al respecto.

Ahora bien, ¿Por qué Carlos Mesa (aparte de ser un socialista) no sería alguien de fiar? Para responder esto, tenemos que ir años atrás, más concretamente a octubre de 2003, cuando se empiezan a ver ciertos indicios de vinculación del entonces vicepresidente de Bolivia, Carlos Mesa, con Evo Morales, y cómo este último pedía que se haga efectiva la “sucesión constitucional” y por consiguiente, Carlos Mesa se convierta en el primer mandatario del país, todo esto con el fin de derrocar al gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada. No olvidarse de que Mesa fue quien en aquella época, fue quien dio amnistía a Morales.

Una vez consumada dicha sucesión, Carlos Mesa hizo efectivo el plan del Foro de Sao Paulo en el país. Hemos escuchado constantemente el eslogan que perdura hasta hoy en día de “un gobierno de ciudadanos”, pero con algo más grande detrás, hablamos de un co-gobierno con el MAS (algunos miembros del MAS y del Movimiento Bolivia Libre, este último es un partido boliviano del Foro de Sao Paulo) en el que, por ejemplo, se bloqueó las autonomías regionales, y de ahí la conocida y criticada negación de Mesa para darle autonomía a Santa Cruz, aparte de calificarnos como “provincianos”.

Desde ahí se iba viendo la clara alianza con el MAS, aunque también se puede mencionar algo más reciente, sin ir más lejos, el año 2014, como “vocero de la causa marítima”, Mesa pasó a formar parte de la planilla de funcionarios del entonces gobierno de Evo Morales, ya que gracias a eso, fue ganando más simpatía para su posterior candidatura a la Presidencia.

Llegando a estos tiempos, más precisamente a las pasadas elecciones presidenciales, Mesa fue el único que asumió la posición de ir a segunda vuelta (a pesar del fraude del tamaño del sol por el MAS) y no contento con eso, luego de los 21 días de paro, sale con el cinismo y el descaro de adueñarse de la lucha que se hizo en las calles, autoproclamándose como “la mejor opción” para derrotar al Movimiento Al Socialismo, y siendo alabado por periodistas de ser un “intelectual” cuando no deja de responder de manera mediocre y desviar las preguntas “incómodas”.

Hablamos de alguien que plantea bajar impuestos, pero no el gasto público; es decir, una contradicción andante, o querer recurrir al financiamiento externo para enfrentar el déficit fiscal. Como diría el economista Hugo Balderrama: “Una total locura que equivale a hipotecar tu casa para pagar tu tarjeta de crédito”.

Aún después de mencionar todo esto (y eso que hay todavía más evidencia de vinculación con el MAS y el Foro de Sao Paulo), hay una gran cantidad de personas que harán efectivo el “voto útil”, creyendo que el MAS es el gran problema, cuando no ven todo el panorama y, gracias al adoctrinamiento y el consiguiente resentimiento con el oriente boliviano, prefieren vender sus principios a un abortista, izquierdista y progresista, que votar por un candidato cruceño, como lo es Luis Fernando Camacho de la  alianza Creemos.

Estamos a un paso de volver al socialismo del que hemos querido salir, todo gracias a la ignorancia de mucha gente “anti-masista”, pero no “anti-socialista”. En definitiva, estamos entre la espada y la pared.

//Pablo Añez es miembro de la Escuela de Líderes LIBRE-Mente//

LA PRENSA: GRAN CONSTRUCTORA DE RELATOS

Los medios de comunicación tienen el poder para mostrar una sola cara de la realidad, según su interés

La prensa mundial tiene el poder de exaltar o denigrar, de convertir a villanos en héroes, y de rescatar o hundir. En resumen, la prensa puede construir relatos, ahí radica su importancia y, en muchos casos, su peligro. Veamos.

ACOMODANDO LA VERDAD

(por Hugo Marcelo Balderrama)

El 25 de mayo del 2019, George Perry Floyd Jr. murió a manos del policía Derek Chauvin. Este trágico incidente fue usado por el movimiento #BlackLivesMatter para protestar contra el «racismo sistémico» en Los EE. UU. Tristemente, la prensa cayó en la falacia de la llamada falsa causalidad, al asumir que si un policía blanco mató a un negro, lo hizo por racismo –cabe la posibilidad que lo hizo por conveniencia, pero ese es otro tema– y empezó a hacer eco de las protestas organizadas por la izquierda estadounidense.

Pero hubo detalles que los periodistas que, en el mejor de los casos, ignoraban o, lo que es peor, callaron a propósito. Por ejemplo, que Patrisse Cullors, Alicia Garza y Opal Tometi, fundadoras de ese movimiento, están ligadas a Nicolás Maduro y su gobierno. Es decir, las principales agitadoras contra la violencia policial y racial en Norteamérica respaldan a uno de los gobernantes que más violencia policial y militar ejerce contra su población, muchos negros incluidos. O que los mayores crímenes contra ciudadanos negros (70%), los comenten miembros de su mismo grupo racial, como lo muestran las estadísticas del Departamento de Justicia de los EE. UU.

Pero ¿Una prensa totalmente colonizada por el progresismo mundial es un problema exclusivo de la sociedad estadounidense?

Tristemente, no. Por ejemplo, el 21 de agosto del 2019, el diario argentino Infobae, anunció que Gisele Sousa Dias ocuparía el cargo de editora de género. En su edición digital de esa fecha; se puede leer el siguiente texto:

En sintonía con un momento histórico en el mundo, resultado de la enorme potencia del movimiento de mujeres y los feminismos, Infobae ha decidido incorporar la figura de editora de género. El objetivo de crear un cargo que hasta hace poco más de un año no existía en ningún medio del mundo es asegurar la perspectiva de género en todas las áreas del medio.

Pero, ya en noviembre de 2018, Daniel Hadad, fundador y gerente de Infobae, firmó el pacto de la ONU. Dicho documento resalta entre sus pilares: el desarrollo sustentable, el respeto a los derechos humanos y la lucha contra la discriminación. En resumen, Infobae renunció a informar, para difundir la agenda de género y pasaron del periodismo a la militancia.

En Brasil, el Grupo Globo, propiedad de la familia Marinho desde 1925, gozó durante décadas: el monopolio del futbol, los carnavales, la F1 y la publicidad estatal. Pero cuando Jair Bolsonaro, el único presidente conservador y de derecha en Latinoamérica, redujo los gastos en publicidad estatal, el Grupo Globo empezó una guerra feroz contra todo lo que pueda representar Bolsonaro. Obviamente, ante la carencia de argumentos, señalarlo de racista, machista y homofóbico fue lo único que pudieron hacer –además de sellar alianza con grupos de ambientalistas y feministas, tal como se pudo ver en el Carnaval de Río de Janeiro 2019–.

Por otro lado, en Bolivia: ATB, PAT, Red Uno, Bolivisión, Aby Ayala, RTP, Cadena A, Bolivia TV y Gigavisión son los nueve canales que en los tres últimos años del gobierno de Evo Morales recibieron 611.2 millones de bolivianos por publicidad, según informó Isabel Fernández, entonces ministra de Comunicación del gobierno de Jeanine Áñez, según reportó el diario Página Siete.

Pero como los periodistas al final son personas con sus propias cargas de conocimientos y juicios de valor, debemos mirar al lugar donde se construyen esas estructuras mentales y valóricas. Eso nos lleva a las universidades.

Cuando un joven ingresa a las carreras de Comunicación Social o Periodismo, se encuentra con una ideologización abusiva con base en los trabajos de Max Horkheimer, Theodor Adorno, Antonio Gramsci, Manuel Castells –quien llamó fascistas a Bolsonaro y Trump, pero siente admiración por Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales–, entre otros. Si por si acaso, aunque no es común, llega a tocar materias de economía, lo hace con el enfoque de la CEPAL. Finalmente, en cuestiones relacionadas con los sistemas de gobierno y la política, le hablan de justicia social y equidad de género. Por consiguiente, es lógico que los periodistas sean los principales promotores de lo políticamente correcto.

Podemos afirmar que la masiva ideologización en las universidades y la crónica dependencia de los dineros del Estado; hacen que la prensa pueda perder cualquier objetividad en el manejo de la información. Pero, yo añadiría el descuido de los medios culturales por parte de la derecha como un tercer factor –La fatal ignorancia lo llama Axel Kaiser–.

Entonces, e imitando el ejemplo de Dave Rubin, Vanessa Vallejo o Emmanuel Rincón; empecemos a pelear en el campo del periodismo, porque si la prensa se considera un cuarto poder, es necesario ponerle un contrapeso.

El español Pablo Iglesias, usando los medios masivos, como un canal iraní, para difundir ideología comunista chavista

LA TIRANÍA DE LA OPINIÓN

(por Cristian David Gil)

Se debe tener en cuenta que, sumadas a la construcción de relatos que ejecuta la prensa tradicional en función del colectivismo internacional, existen amenazas a la libertad de expresión menos palpables, y más ligeras y cínicas. Pero no por eso, deben ser ignoradas o subestimadas.

El temor a la tiranía de la opinión ha sido ostensible en todos los pensadores de corte liberal, como fue el caso de John Stuart Mill. En su obra mas icónica: Sobre la libertad, expresó que para combatir la tiranía, no bastaba con resguardarse de las decisiones impuestas por los gobiernos –pues estos poseen el poder para infringir nuestras libertades a su acomodo–, sino que también correspondía tener cuidado con la tiranía de las opiniones y la prevalencia de los sentimientos y percepciones, y también oponerse rotundamente a la tendencia de la sociedad de imputar por medios distintos a las sanciones penales; una manera de contemplar las reglas de conducta que todos deberíamos acatar. Alexis de Tocqueville, por ejemplo, llamaba a este desafortunado evento la tiranía de la mayoría.

Por su parte, la Sra. Lucía Santa Cruz, autora del libro La igualdad liberal, y quien es además máster en Filosofía de la Universidad de Oxford y MA en Historia del London University; enfatiza que:

El mundo occidental está amenazado por el predominio de ideas derivadas del posmodernismo que se tratan de imponer por medio de una presión social indebida.

Conforme pasa el tiempo, el odio llega a niveles alarmantes en el periodismo latinoamericano, pues esto, muy sutil y disimuladamente, se está convirtiendo en una amenaza para el sano ejercicio de la libertad de expresión. Diversos periodistas y canales de comunicación yacen ante una ciudadanía que no les cree y que los juzga por sus malas acciones del hoy y del pasado, mientras entre ellos, la pelea por demostrar quien informa mejor o manifiesta el punto de vista más sensato, se recrudece con el paso del tiempo. Aunado a esto, el periodismo se enfrenta a una nueva estrategia de destrucción: desprestigiar como mecanismo de eliminación del escenario de la opinión.

Lo anterior se debe a que se está creando la idea errónea y estúpida de que para ser un “buen profesional de la opinión y el periodismo”, necesariamente se debe ser de izquierda. En Colombia, por ejemplo, se ha instalado en los centros de redacción, caso concreto, la Revista Semana y el diario El Espectador, el absurdo de que sólo son respetables los periodistas que son furibundamente anti-uribistas. Esto último resulta tener severas repercusiones en el ejercicio de la libertad de prensa, puesto que, ante ese requerimiento casi patológico de querer enviar a la horca a quienes no son así, aviva el Uribismo militante y cierra totalmente la posibilidad que se conozcan corrientes de pensamiento distintas al movimiento político en mención.

Si bien, los que somos defensores a ultranza del gobierno limitado, la protección a la propiedad privada y el libre mercado, entre otros, tenemos diferencias irreconciliables con el Uribismo, esto no implica que busquemos callar a quienes son afines a las ideas del expresidente colombiano. La mejor manera de que éstos se vuelquen hacia lo que conciben el liberalismo clásico y la derecha vieja, es a través de los hechos, no coartando su voz.

¡Peor aún! Los faros de la moral periodística colombiana desatan toda su ira contra todo aquel que ataca la puesta en marcha de los Acuerdos de La Habana. María Jimena Duzán, periodista colombiana que goza de gran trayectoria y reconocimiento, en esta columna del año 2018 se puso lanza en ristre contra el Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla; por considerar que el Proceso de Paz con las FARC no servía. También lo hizo recientemente con el Presidente Iván Duque, en donde dijo literalmente que éste “No lo va a hacer trizas, como lo prometió. Solo le bastará con dejar de hacer lo que debía haber hecho. Con ese frenazo, el acuerdo de paz queda condenado a una muerte lenta, inhumana y trágica”. En su última arremetida hubo puntos en los que ineludiblemente los hechos la respaldan, pero aún así, Duzán no debería considerarse una autoridad de la divulgación que establece verdades reveladas ¡Porque no es así y nunca lo va a ser! Por el contrario, le convendría domar su ego, y sus evidentes sentimientos de frustración y amargura.

En Colombia y el resto de Hispanoamérica, así como en prácticamente todo lo que conocemos como Occidente, la libertad de expresión se ve fuertemente coaccionada, ya no sólo por la mordaza del Estado, sino porque el rigor está en peligro por el sesgo; y por la censura colectivista que reclama para sí el monopolio de la verdad y de lo políticamente correcto.

Los autores conservadores Hugo Balderrama Ferrufino y David Gil Toro

//TOMADO DEL BLOG DE HUGO BALDERRAMA//

LA ESCUELA DE FRANKFURT: LA DESTRUCCIÓN DE LA CULTURA OCCIDENTAL Y EL ORIGEN DEL NEOMARXISMO

Los pensadores europeos que asentaron las corrientes marxistas en EEUU / Webs

POR: ÁLVARO ARTEAGA.- Los teóricos marxistas de inicios de siglo pasado veían como se derrumbaban sus ilusiones de ver consolidada su tan anhelada igualdad social, eliminación de fronteras y gobiernos proletarios y cuando por fin deciden analizar el porqué de tan rápido fracaso, llegan a una conclusión predecible: todo era culpa de la poca capacidad de los trabajadores para entender ideología tan “elevada”.

Nunca pasó por su análisis lo irrealizable de tales ideas y tampoco que aquellos trabajadores buscaban algo muy diferente a esa forzada igualdad; ellos querían trabajar para vivir cada día mejor.

LA NECESIDAD DE REINVENTAR EL MARXISMO

Es donde toman protagonismo Antonio Gramsci en Italia y Georg Lucáks en Hungría que llegan a la misma conclusión: el fracaso del marxismo no se debía a lo imposible de sus ideas sino a las bases de la cultura occidental y del cristianismo, el enemigo ya no era Wall Street, ahora apuntaban al Vaticano.

Y Lukács decía al respecto:

…este cambio mundial de valores sólo puede llevarse a cabo mediante la   aniquilación de los viejos y la creación de otros nuevos por los revolucionarios.

Por su lado Gramsci apuntaba que los trabajadores no entenderían sus verdaderos intereses hasta que se liberen de la cultura occidental y del yugo de la religión cristiana, fortaleciendo aquella famosa frase de Marx: “Die Religion sie ist das Opium des Volkes”. Dando a entender que el comunismo los liberaría de tal enceguecimiento revelándoles sus verdaderos intereses.

Antonio Gramsci daba un giro al concepto de revolución, hasta el momento usado por el marxismo, defendiendo una estrategia de revolución pausada y no violenta, mediante la infiltración de sus ideas en los pilares de la cultura y la religión durante un largo periodo de tiempo, para destruirla desde dentro aplicando la psicología, siendo sus objetivos las tradiciones, las creencias y la moral.

“Sólo se puede hablar con propiedad de revolución cultural si la protesta va dirigida al conjunto de la cultura, incluyendo los principios morales de la sociedad.” 

“Podemos afirmar que la idea tradicional de revolución y la idea tradicional de la estrategia revolucionaria han terminado. Son ideas anticuadas. Lo que debemos llevar a cabo es una forma difusa y dispersa de desintegración del sistema cultural.”

“El mundo civilizado ha sido saturado de cristianismo durante dos mil años. Por ello, una tal cultura, basada en tal religión, sólo puede ser vencida desde dentro.”

(Todas las citas anteriores de Antonio Gramsci)

Entre las estrategias de este pensador estaban la de crear un frente fuerte con grupos no necesariamente de izquierda como ser los ambientalistas, el feminismo radical, el lobby gay, de los cuales no le importaba sus exigencias pero si le eran muy necesarios para destruir la cultura occidental psicológicamente, promoviendo el odio a la raza, religión, nacionalidad, etc., aplicando incluso un nuevo lenguaje para crear una imagen favorable a sus interés en las mentes de las personas, como por ejemplo llamar progresistas a quienes comulgaran con sus ideas así no tenga nada de sentido. La resistencia al Marxismo Cultural decía, sería totalmente inútil. Y se encerraría a los posibles disidentes en una jaula de hierro. Construcción de la nueva realidad la llaman algunos sin sonrojarse.

Hasta aquí los antecedentes de la futura escuela de Frankfurt.

Antonio Gramsci, el marxista italiano que sentó las bases del marxismo cultural / WEBS

ESCUELA DE FRANKFURT

Es en 1923 e inicialmente llamado Institut für Sozialforschung para pasar luego a llamarse simplemente Escuela de Frankfurt que se funda al interior de la Universidad del mismo nombre con un fin concreto: el desarrollo de un nuevo marxismo, diferente al marxismo revisionista (parlamentario) de Eduard Bernstein y Jean Jaurès y al Marxismo revolucionario (modelo soviético).incorporando peligrosamente las teorías de Sigmund Freud.

Al inicio este tanque de pensamiento, y teniendo como segundo presidente a Karl Grünenberg, continúa con una línea dirigida al estudio económico de índole marxista teniendo un relativo éxito que podríamos calificar como predecible.

En 1931 toma la dirección de la Escuela Max Horkheimer y retoma las ideas de Lukács dirigiendo sus esfuerzos ya no al campo económico y al proletariado, sino a destruir la cultura desde su interior, él tenía muy en claro que el marxismo era superado sin problemas por el capitalismo tanto teórica como prácticamente.

“El materialismo desde Hobbes había llevado a una actitud de dominancia manipulativa frente a la Naturaleza…” decía.

Es durante su dirección que se introducen con más fuerza las teorías del psicoanalista Sigmund Freud para argumentar que en la cultura occidental los individuos vivían bajo una represión psicológica y sexual y que estas eran las causas de su infelicidad, con tal análisis pusieron en marcha los planes de una dirigida educación sexual (experimento que intentó con un rotundo fracaso Lukács en Hungría siendo ministro de educación).

Un evento demasiado importante en esta primera etapa de la Escuela de Frankfurt es la entrada de Theodor Adorno y Erich Fromm, considerados por muchos como los miembros más brillantes de su época, y es que apoyados de las teorías freudianas darán fuerza a su política de liberación sexual. Fromm era conocido por su visión de que la masculinidad y feminidad no se debían a condiciones hormonales o genéticas, sino que derivan de los roles fijados por la sociedad, afirmando que el sexo es algo manipulable.

Es donde el proyecto inicial de Lukács empieza a tomar forma de lo que luego se convertiría en la dictadura de la corrección política, y a los trabajos de Fromm y Adorno se suman Bruno Bettelheim, psiquiatra infantil y Leo Lowenthal, especialista en medios de comunicación de masas.

Durante este periodo es necesario e importante mencionar a Walter Benjamín, Filósofo que crea las bases de la corrección política y es en sus estudios que se apoyan abiertamente otros posteriores como: 

El “Post-estructuralismo” de Roland Barhes, las ‘Microestructuras del poder’ de Michel Foucault, el  Deconstruccionismo” de Jacques Derrida y la ‘Semiótica’ de Umberto Eco.

Universidad de Columbia en New York, la primera en abrazar las ideas académicas comunistas / GOOGLE

LA ESCUELA DE FRANKFURT CRUZA EL OCÉANO ATLÁNTICO Y LOGRA SUS OBJETIVOS

En 1933 perseguidos por lo que ellos mismos denominan como fascismo, salen de Alemania con el objetivo puesto en los EEUU pero haciendo algunas escalas en otras capitales de Europa para esparcir la semilla de su pensamiento y es en una de estas escalas que Horkheimer y Fromm se plantean los beneficios para su causa que tendría romper el sistema patriarcal en favor de uno matriarcal, sentando las bases del famoso estudio sobre “La Personalidad Autoritaria”.

Recién llegados a USA fueron recibidos con los brazos abiertos por la Universidad de Columbia de línea abiertamente izquierdista y desde donde estos personajes comenzarían su ataque a la burguesía pero guardarían un silencio cómplice sobre los gulags, juicios, masacres, purgas, etc. llevados a cabo por bolcheviques y trotskistas.

Con la apertura de universidades como Princeton, Brandéis y Berkeley a las teorías de esta escuela, los pensadores francfortianos verían su proyecto lo bastante cimentado para ponerlo en marcha al otro lado del Atlántico. Sorprendentemente sus ideas fueron muy bien recibidas por un público abierto a nuevas teorías y empiezan sutilmente introduciendo un neo-lenguaje en el que se leían palabras como ”tolerancia”, o nuevos conceptos donde el llamado a ser el héroe que se enfrentaría a la “personalidad autoritaria” ya no sería el sujeto revolucionario sino el “demócrata”.

La idea era clara, hablar con términos diferentes para conquistar poco a poco a esa corriente tímidamente izquierdista norteamericana.

Como muestra de ese lavado de cerebro nos remitimos al libro escrito por Theodor Adorno –La Personalidad Autoritaria- ayudado por tres psicólogos de Berkeley que en una parte dice: “la gente en Estados Unidos tiene tics fascistas y que cualquiera que defienda la cultura americana -y por extensión la occidental toda-, está desequilibrado psicológicamente”. No es necesario analizar a fondo esta frase para darnos cuenta que el lavado cerebral que intentaba el autor de este libro era frontal y arriesgado, con un lenguaje simple y directo, algo que pronto cambiaría el ala europea de la Escuela de Frankfurt.

Adorno obtiene con este libro dos resultados exitosos: por un lado que se empiece a llamar fascista a todo aquel que no esté de acuerdo con esta corriente “progresista”. Y por otro lado crear el síndrome del “mea culpa” solo aplicable a la cultura occidental pero específicamente al hombre de raza blanca, heterosexual, que era definido como patriarca opresor, que sostenía una estructura familiar que generaba niños con una personalidad fácil de definir, y quienes heredaban esta personalidad apoyaban, defendían y promovían el fascismo, término redefinido por los francfortianos a su conveniencia y que hasta nuestros días se entiende como racismo.

En conclusión a la obra de Theodor Adorno, siempre desde su análisis freudiano-marxista, aquellos que presentan una personalidad autoritaria (léase hombres blancos, heterosexuales y todos aquellos que defienden la familia tradicional y los valores de la cultura occidental) son enfermos mentales que necesitan tratamiento por medio de una terapia adecuada.

Para este gran problema del hombre occidental, que ellos habían inventado, ellos también crearon la solución: una terapia de masas desde el sistema educativo y los medios de comunicación.

“La escuela y la prensa son los dos puntos de partida desde los que el mundo se deja renovar y refinar, sin sangre ni violencia.  La escuela alimenta o envenena el alma del niño, tal como la prensa hace con el alma del adulto. Y he aquí que ambas instituciones se encuentran hoy en manos de una inteligencia no espiritual. Y que devolverlos a las manos del espíritu es la máxima tarea acometible por cualquier política idealista, de cualquier revolución idealista.”

Esta frase de Nikolaus Coudenhove-Kalergi resume muy bien el plan que estaban poniendo en marcha los miembros de la Escuela de Frankfurt que, como vimos, ya habían tomado varias universidades de USA y sus ideas estaban siendo muy bien recibidas por la población.

Uno de los modelos de Lazarsfeld aplicado a la manipulación de la comunicación de masas / WEBS

PROYECTO RADIO

En 1937 la Fundación Rockefeller pone el capital para la creación de la Oficina de Investigación de la Radio – “Proyecto Radio” cuyo primer director fue Paul Lazarsfeld antiguo y activo colaborador de la Escuela de Frankfurt. El fin para el que el proyecto estaba formado era claro, se buscaba comprobar empíricamente las tesis de Adorno y Benjamín sobre la capacidad de los medios de comunicación para llevar a cabo un “masivo lavado de cerebro”.

Paralelamente la Escuela de Frankfurt desarrollaría la “Dinámica de los Prejuicios”, que junto a la “Personalidad Autoritaria” forma parte del “Estudio sobre los Prejuicios”, y tenía como intención final probar de forma concluyente que los problemas descritos en este estudio se podían erradicar sometiendo a la población a una larga sesión de psicoterapia de masas. El “Entrenamiento de Sensibilización”, como llamaban ellos a estas técnicas para lograr sus objetivos fue desarrollado por Kurt Lewin y Abraham Maslow, aplicado progresivamente en las escuelas públicas y posteriormente en las instituciones militares, apuntaba a “la dinámica del común destino grupal” donde los profesores ya no enseñaban sino pasaban a ser simples facilitadores de grupo.

Guiándose en el libro escrito por Lewin “El arte de la facilitación” donde se encuentra el manual utilizado durante los “entrenamientos de sensibilización”, los colegios pasaban a ser centros de autoanálisis o grupos terapéuticos donde los niños hablaban de sus sentimientos. Metodología diseñada para que los participantes se crean la única autoridad de sus vidas, alejándolos de la familia y de cualquier círculo parental, eliminar los valores morales y fortalecer el modelo social propuesto por esta nueva ola marxista.

Ya vimos cómo peligrosamente los miembros de la Escuela de Frankfurt habían atacado a la familia y ahora a la figura del individuo en la sociedad, suplantándola con la del colectivo, cumpliendo así sus metas trazadas a lo largo del tiempo.

Toda esta fuerte campaña de los proyectos “Radio” y “Escuela” da paso a un nuevo tipo de hombre americano: el Hippie. Al que podemos describir como un ser joven, contrario a cualquier tipo de orden establecido y  producto de un nuevo y deficiente sistema educativo sumado a programas de televisión, radio y artículos de prensa que mostraban la superioridad intelectual de los hijos y la estupidez de los padres; la imagen de la mujer fuerte e inteligente que no quería ser madre y sobretodo el sentimiento de culpa del hombre blanco, heterosexual (síndrome del mea culpa antes mencionado) donde la cultura y civilización occidental eran la raíz de todos los males del mundo.

Otro estudio que pusieron en práctica fue la “Teoría Crítica” (muy importante como veremos más adelante) que en realidad no es más que una teoría que apunta a la destrucción de cualquier concepto que vaya en contra de sus intereses y así, nivel por nivel, de la cultura occidental, poniendo en escena a los “gay studies”, “woman studies” o los “black studies” como centros de pensamiento en casi todas las universidades de Norteamérica para nutrir la doctrina de la “corrección política” que, como ya fue dicho, es su arma social. Podemos sacar como conclusión parcial que los francfortianos no tienen una idea de futuro, solo apuntan a la destrucción del capitalismo y la sociedad burguesa, para dejar el camino libre al marxismo ortodoxo que si sabrá que hacer una vez termine todo ese ciclo de destrucción cultural.

Y a lo mencionado anteriormente los pensadores de esta escuela ponen énfasis en la destrucción del Padre como figura de autoridad en la familia, y aunque no tienen un pronunciamiento claro sobre cuál es el tipo de sociedad que debe sustituir a la actual, hay algunos, como Wilhelm Reich, que se atreven a dar una idea vaga al respecto, mencionando que la próxima sociedad se debe basar en una teoría matriarcal, no por un fundamento estudiado sino por considerarla un extremo opuesto a la sociedad actual (antítesis).

Toda jerarquía está basada sobre la prepotencia por un lado y la sumisión por el otro. La familia es una fábrica de la ideología reaccionaria en la que el padre es el ser superior ante quien el niño es obligado a identificarse masoquistamente… (Theodor Adorno)

La masculinidad y la femineidad no son reflejos de diferencias sexuales esenciales como creían los románticos. En vez de ello, derivan de las diferencias en las funciones de la vida, que son en gran parte determinadas por la sociedad. (Eric Fromm)

Para la realización de toda esta enredadera muy bien planificada por la Escuela ellos proponen esta suerte de catecismo frankfortiano:

  • Incluir en el Código Penal una nueva tipología de delitos y faltas calificables de homófobos, racistas y/o xenófobos.
  • Introducir la enseñanza sexual y de la homosexualidad en las escuelas.
  • Socavar la autoridad parental y profesoral.                                                
  • Destruir la noción de las identidades nacionales a base de  menosprecio y ridiculización de los conceptos de patria, heroísmo patriótico y de las respectivas Historias Nacionales y las gestas en ellas.
  • Complementariamente, impulsar la inmigración masiva.
  • Fomentar la tolerancia hacia el consumo de drogas y la ingesta de bebidas alcohólicas.
  • Vaciar los templos.
  • Poner en marcha un sistema legal arbitrario, muy garantista, con un sesgo favorable al infractor, por ende perjudicial para las víctimas.
  • Promover toda suerte de subsidios y beneficios estatales para grupos y personas con el objeto de crear un alto grado de dependencia por parte de los beneficiarios: material primero y políticamente después como consecuencia de la primera.
  • Control y ‘atontamiento’ mediático.
  • Denigrar y socavar la institución familiar.
  • Negar cualquier diferencia esencial entre hombres y mujeres. 
  • Defender la idea de la liberación sexual y de la absoluta autonomía femenina en temas como la contracepción, el aborto y la maternidad, siendo esta última un mero residuo, es decir, lo que resulte tras la aplicación vigorosa de las dos primeras.

Si bien parece el extracto de una novela conspiranóica no es necesario mirar mucho alrededor para ver que esta agenda se está cumpliendo fielmente no solo desde las universidades sino desde los gobiernos centrales de casi todos los países, bajo iniciativa propia o por presión de organismos internacionales.

Herbert Marcusse, el intelectual impulsor de la “nueva izquierda” detrás del Mayo Francés / WEBS

HERBERT MARCUSSE Y EL NEGATIVISMO

En nuestros días vemos con mucha fuerza que el argumento de estas minorías es victimizarse para justificar sus actos, el negro es víctima del blanco, la mujer es víctima del hombre, el gay es víctima del heterosexual, los hijos son víctimas de los padres, etc. El victimismo es un medio para justificar la violencia de los primeros contra los segundos y el ideólogo de este modelo es Herbert Marcusse, uno de los pensadores más exitosos de la escuela y que dedicó su obra a afinar los postulados de Adorno, Fromm y Horkheimer, creando, con esta mezcla de sentimentalismo y victimismo, la base sólida de este constructo social como es el Hippie, que vendría a ser el reemplazante del obrero explotado europeo como carne de cañón de la revolución marxista.

La importancia de Marcusse para la escuela no solo se limita en haberse convertido en el líder de la revolución americana, de esa nueva izquierda que no necesitaba armas, o en el uso de éste de frases simples pero emotivas que llegaban con fuerza a esta nueva generación hippie, como ejemplo: “haz el amor y no la guerra”. Sino en haber sido el conducto de llegada de las ideas francfortianas a la sociedad americana, específicamente jóvenes muy confundidos y adoctrinados gracias al éxito del proyecto Radio, y de crear el concepto de la “Tolerancia Liberadora” que no consistía en otra cosa que llamar intolerante a todo aquel que no esté a favor de sus ideas, que no eran más que los postulados de la Escuela. “La sociedad americana era decepcionante en todos sus sentidos” decía él para justificar su dogmatismo.

Tal fue la influencia de Marcusse en la propagación de las ideas de la Escuela de Frankfurt, primero en USA, su propagación por el resto del continente y posteriormente en Europa y el llamado “Mayo Francés”, que en muchas pancartas se leía: Marx, Mao y Marcusse

Ya en Europa de regreso para ayudar en la desnazificacion del continente la Escuela de Frankfurt confirma su tesis de que el proletariado no era ninguna clase especial y que sus problemas se ven solucionados cuando existe abundancia de bienes, coincidiendo con sus enemigos naturales, los burgueses, en admisión de su propia redención.

Es fácil entender que el capitalismo seguiría siendo el enemigo, así éste solucionase todos los problemas del mundo, lo que demuestra la irracionalidad de sus ideas y el sin sentido de su lucha por un mundo mejor que era lo que justificaba para ellos la destrucción de toda la civilización como la conocíamos

Fervoroso defensor de la “Teoría Crítica” toma el timón de la Escuela de Frankfurt Jurgen Habermas, que a diferencia de Marcusse usa un lenguaje complicado, vacío, pero que gracias al trabajo de degradación intelectual que hizo su antecesor, es aceptado aun así no sea entendido completamente, es necesario enfatizar que Habermas es un declarado y decidido “Mundialista,” consciente que es mucho más fácil para un francfortiano posicionado llegar de un solo esfuerzo a varias naciones previamente vaciadas de sentimiento patrio y adoctrinadas desde sus bases.

Otro de los motivos de éxito de la Escuela, es la implementación del “Pensamiento Negativo” según el cual todo es criticable y fiel al modelo francfortiano: también es destruible.

Oponiéndose a la tesis de Marx que decía que, “el análisis crítico debe ser seguido por una acción concreta de transformación” la Escuela de Frankfurt respondía: “la teoría se emancipa de la praxis”. Y es que los miembros de la Escuela siempre tuvieron el cuidado de no pasar a la acción física, por lo que fueron acusados de poco comprometidos por los marxistas radicales.

Nos vamos dando cuenta que la Escuela de Frankfurt tiene como fin la destrucción desde el “Pensamiento Crítico” de todo lo relacionado a la civilización occidental: familia, individuo, religión, moral. Pero no nos muestra luces de lo que piensan para el mundo después de realizados sus objetivos, ésta es la figura del poder estéril que al mejor estilo de alguien resentido, reniega y quiere destruirlo todo.

Como vimos más arriba, los pensadores de esta escuela no incursionaron nunca en política, pero notamos su influencia absoluta en la sociedad, en la psique, y en el pensamiento colectivo.

La Escuela de Frankfurt apostaba más fuerte en su necesidad de llegar a las personas, por las buenas o por las malas, y lanzaba su teoría de “La Acción Afirmativa” para cerrar el círculo y, mediante el miedo, callar a quienes no habían podido convencer con sus estudios pero ¿Qué es “La Acción Afirmativa”?. Es el camino, dicen, para eliminar la “desigualdad” en el mundo, que según ellos, es la causa de la pobreza y la discriminación. La Acción Afirmativa vendría a ser un conjunto de acciones para terminar con el concepto de ”Individuo” o al menos convertirlo en algo negativo, digno de rechazo. Y pasamos de ser seres únicos, con virtudes y defectos, a ser objetos creados en serie, todos iguales. Un nuevo mundo en el qué si una persona supera a otra de acuerdo con sus capacidades debe ser rechazada por la sociedad, acusada de egoísta o discriminadora. Violando la ley natural donde el ser humano es discriminador por naturaleza y dando lugar a lo que hoy conocemos como “Hate Crimes” en el hemisferio norte y “Crímenes de Odio” en el sur. La implementación de la Dictadura de la Corrección Política en pleno, esa dictadura de la censura es el punto de inflexión para que todos los valores culturales cambien a título de “tolerancia”.

Es normal que muchos de sus conceptos en realidad signifiquen todo lo contrario, tal es el caso de la “Acción Afirmativa” que no es más que la aplicación de la “tolerancia liberadora” de Marcusse, aplicando el terror moral, intelectual y hasta judicial; el miedo de pensar fuera del cuadro diseñado por estos personajes para no ser presa de escarnio público, que no es más que la demostrada corrección política, arma que sirvió a la Escuela para introducir sus teorías sin necesidad de responder a quienes opinasen distinto a ellos; bastaba con llamarlos “intolerantes”.

Cuando Freud aceptó los postulados de Marx no imaginó que agregaría el factor cultural a esa “nueva” corriente socialista / WEBS

CONCLUSIONES

Si bien en la actualidad existen posturas que niegan la existencia del Marxismo Cultural, no es necesario ver mucho más allá de nuestra realidad para encontrarnos con pruebas de su existencia y alcance de sus ideas.

Cabe mencionar que si bien Marx creía necesaria la “reinvención” de la sociedad, él era un convencido de que la primera fase debería ser realizada de forma violenta y con los obreros muriendo en primera línea. Es Antonio Gramsci el gran cerebro detrás de toda esta ola de destrucción que de forma correcta debería llamarse Gramscismo Cultural.

Desde Marx y Engels que apuntaban a la destrucción de la familia para igualar a todos sus miembros a la simple calidad de obreros del Estado, previa toma del poder mediante una revolución armada, pasando por Gramsci y Lukács, que podríamos considerar los reinventores del marxismo, Fromm, Adorno, Horkheimer, llegando al célebre Marcusse y Habermas, la Escuela de Frankfurt nunca traicionó el proyecto con el que se había fundado.

Sus estudios como la “Teoría Critica”, el “Pensamiento Negativo”, la “Acción Afirmativa”, “La Dinámica de los Prejuicios”, “La Personalidad Autoritaria”, etc. Tenían como enemigo al capitalismo que tanto odiaban y culpaban de los males del mundo, y a toda la forma de vida que, gracias a este sistema económico, el hombre había alcanzado, que estos pensadores veían reflejada en la cultura occidental representada en la familia, en la iglesia y en los valores morales. La reivindicación de minorías supuestamente excluidas nunca fue un fin sino un medio para obtener lo que ellos anhelaban para sus propios intereses, al lograr hacer un frente común contra esos enemigos inventados: el hombre blanco primero y el individuo finalmente.

Vemos en la “Ideología de Género”, en la “Corrección Política”, y en olas que van creciendo como el ambientalismo o el animalismo corrientes que, sin que muchos se den cuenta, apuntan a destruir al capitalismo, al concepto del ser humano como ser superior, a la generación de riqueza como forma de protección de nuestras familias y de la especie, dando paso a un nuevo tipo de hombre mediocre, libertino, sin aspiraciones, sin metas, sin valores, sin responsabilidad pero muy obediente de entes superiores bien diseñados.

ÁLVARO ARTEAGA E. ES INGENIERO DE SISTEMAS CON ESPECIALIDAD EN CIBERSEGURIDAD – PRESIDENTE DEL INSTITUTO LIBREMENTE

ES MÁS FÁCIL SER HOMOSEXUAL EN LA DERECHA, QUE SER DE DERECHA ENTRE LOS HOMOSEXUALES (Y CARTA ABIERTA AL LGBTI)

Primera parte escrita por Hugo Marcelo Balderrama. Segunda parte escrita por Cristian David Gil Toro

PRIMERA PARTE:

Para los militantes de izquierda, las personas sólo valemos si pertenecemos a alguna colectividad –que de paso muchos ideólogos socialistas ni conocen, pero apelando a un racionalismo extremo, se atreven a diseñar esos grupos humanos–. Por ejemplo, los socialistas creen que todos los pobres deben ser de izquierda, que la totalidad de las mujeres están en la obligación de militar en los colectivos feministas, y que todos los homosexuales deben, necesariamente, adherir a los grupos LGTBI. Pero eso no es verdad, ni todos los militantes LGTBI son homosexuales, ni tampoco todos los homosexuales simpatizan con los lobbies arcoíris.

Pero ¿Por qué un grupo que había sido asesinado por la vieja izquierda –en China, Cuba y la URSS los homosexuales era considerados lacras sociales– pasaron a ser los abanderados de las agrupaciones socialistas?

Porque, ante los fracasos económicos de la URSS, la miseria en Cuba y la caída del Muro de Berlín, la izquierda necesitaba nuevos sujetos revolucionarios y renovadas grietas sociales –que ya no serían económicas, sino raciales, culturales, ambientales y sexuales– para construir su discurso político. Y así llegamos a la tiranía de las víctimas, en la que el sujeto construido como víctima oculta tras la victimización su pretensión de dominación.

Ahora bien, como las tiranías no aceptan disidencias, pues al igual que los pobres que no militan en la izquierda son acusados de alienación cultural, o de falta de sororidad las mujeres que rechazan ser absorbidas por los grupos feministas, los homosexuales que se atreven a cuestionar la tiranía arcoíris son, en el mejor de los casos, opacados o, peor todavía, perseguidos con la más cruel cizaña.

Verbigracia, Domenico Dolce y Stefano Gabbana –una de las parejas homosexuales más famosas del mundo– fueron cruelmente criticados por oponerse a la redefinición del matrimonio y la adopción homosexual –incluso Elton John los llamo «homosexuales homofóbicos» y «fascistas», epíteto que la izquierda usa con la mayor soltura–. Gabbana declaró:

«Soy gay, no puedo tener un hijo. Creo que no se puede tener todo en la vida. Es también bello privarse de algo. La vida tiene un recorrido natural, hay cosas que no se deben modificar. Una de ellas es la familia.»

Ahora bien, habría que preguntarse ¿Por qué esa obsesión socialista por modificar el matrimonio y la familia?

Para Engels, y toda la izquierda en general, la familia era la principal reproductora del orden social burgués (propiedad privada, productividad y capitalismo), pero también la institución donde los hombres aprendemos valores, y por la que naturalmente sentimos afecto. En resumen, la familia es un espacio donde el Estado no entra. Por lógica, acabando con la familia –objetivo que muchos libertarios confundidos comparten con los marxistas– se terminan la propiedad privada y el capitalismo. Saca a un individuo de su familia, y lo dejarás a merced del Estado.

Pero también debemos recordar algo, después de la creación de los bancos centrales alrededor del mundo, de la implantación de los impuestos progresivos, de la creación de sistemas de seguridad social estatales –en realidad «inseguridad»– y del control de la educación por parte de los gobiernos, la familia es la última institución que les falta tomar.

SEGUNDA PARTE:

Sin duda alguna, la civilización occidental tal cual la conocemos y cómo se encuentra concebida hoy en día, está en peligro. Uno de sus grandes enemigos es el Lobby LGTBI, un portentoso brazo del progresismo universal que impulsa el estatismo utilizando políticamente a una minoría: la población no straight que reside en la Península Ibérica, los Estados Unidos y toda Latinoamérica.

El término no straight es la negación de straight, un vocablo de origen anglosajón que literalmente traduce «recto», «firme» o «directo», y que se emplea para referirse a las personas que se sienten atraídas afectiva y eróticamente por individuos del sexo opuesto, es decir, la regla general o la mayor parte del grueso poblacional –he ahí la razón de ser del calificativo–. Esto significa que el resto de la población, cuyos gustos y preferencias van desde sentirse atraídos por personas del mismo sexo y/o género, hasta los que se auto-perciben como miembros del género opuesto y cuya orientación sexual nada tiene que ver con ello; aplicarían al término no straight.

Particularmente, prefiero usar este concepto, puesto que es muchísimo más incluyente que la sigla LGTBI, a la cual día a día le añaden más y más letras. No contentos con haberse apropiado del 20% del abecedario desde un inicio, no sólo quieren más letras para nombrar a su movimiento, sino que detrás de quienes se agolpan en las calles a luchar por la reivindicación de sus “derechos”, se esconden objetivos muy oscuros.

Los colectivos feministas y LGTB comparten en común algo que se llama Ideología de Género, concepto definido por el licenciado en ciencia política, escritor y CEO de la Fundación Libre de Argentina: Agustín Laje, de la siguiente manera:

«La Ideología de Género son un conjunto de ideas que van en contra de lo establecido por la ciencia y que con propósitos políticos decididamente autoritarios, desarraigan a la sexualidad humana de su naturaleza, buscando explicarla exclusivamente a partir de la cultura. »

Si bien, puedo tener algunas diferencias con el Sr. Laje, debo dejar en claro que la forma en la cual define la Ideología de Género, da justo en el clavo.

La verdad, es de maniáticos explicar la sexualidad humana únicamente a través de los ojos de la cultura. Lo ideal es que estos “estudios de género”, al menos buscarán contener conceptos básicos en biología, algo esencial incluso cuando, como sostienen algunos, se trata de una “mera construcción social”. Sus promotores, por ejemplo, afirman que como los individuos hemos sido “construidos sexualmente por nuestro entorno”, estamos llamados a “deconstruirnos”. Por razones como esta, reafirmo mi posición de que la Ideología de Género no es más que una estrategia de manipulación: pura propaganda de mal gusto que en lo más mínimo se acerca a una disciplina académica, tanto, que su discurso es perfectamente equi-comparable con la propaganda fascista de la Segunda Guerra Mundial. No es verdad que el género sea totalmente una construcción social porque, como bien han explicado autores de la talla de la gran Camille Paglia en su libro Sexual Personae, se trata es de una concurrencia entre la naturaleza y la cultura.

Pero ¿Cuál es el verdadero problema de esta estrategia que carece de todo rigor científico? El problema es que promover la Ideología de Género en Occidente, requiere en todos los casos de la ayuda del Estado –claramente, en un mercado en total apertura y libertad, difícilmente podría tener éxito– lo cual a su vez significa que, tiene como fin cercenar completamente el sano ejercicio de nuestras libertades individuales, lo que conllevaría irremediablemente a que la familia también sea abolida, sin contar además que ese mismo fin, lo tendrían otras instituciones orgánicas propias de nuestra especie. Quienes la suscitan, buscan inmiscuirse en la conciencia de blancos fáciles para la propagación de sus ideas equívocas: los niños y jóvenes, para que acepten sin cuestionamiento alguno, la o las autopercepciones que otros tienen de sí mismos.

Por otra parte, y no en aras de mitificarlo, el desprecio que los lobbies feminista y LGTBI profesan por especialistas como Sigmund Freud, resulta ser un desastre, ya que no son capaces de entender o analizar las relaciones sexuales humanas. Sin Freud, difícilmente se pueda explicar lo que pasa entre varones, mujeres, y hasta hermanos. Estas organizaciones no son capaces de construir una teoría correcta acerca de la sexualidad humana, aportando análisis sólo desde el punto de vista político ¡De locos! Pues el sexo no se puede explicar mediante política, y estos colectivos lo que buscan son, básicamente, una nueva forma de credo o comunidad de fe distinta a las tradicionales. Quieren es un nuevo dogma, para lo cual, toda esta basura identitaria y victimista les cae como anillo al dedo. Lamentablemente, ignoran que, cuando la gente contempla la política como si fuera su salvación “su dogma”, pues terminan de crear el Infierno en La Tierra.

Las consecuencias de tal maquiavélica propaganda, hasta el momento, han sido nefastas: la penalización de la libertad de expresión y de prensa para quienes se oponen a la Ideología de Género, el pago de programas públicos que incitan el uso del mal llamado lenguaje inclusivo con recursos de todos los contribuyentes, el cambio de género legal (en el documento de identidad o cédula de ciudadanía) de todos aquellos a los que les conviene por cuestiones patrimoniales, el financiamiento con dineros públicos de una o varias intervenciones quirúrgicas a las que se quiere someter una persona que se auto-percibe como alguien del género opuesto para poder vivir a plenitud lo que la hace feliz, la instauración de las figuras legales del también mal llamado “matrimonio igualitario” y la “adopción homoparental”, entre otros. Sin mencionar además que, ahora, los lobbies pedófilos también se quieren alinear al movimiento LGTBI y de género, tanto, que redes sociales como Instagram promocionan descaradamente la posible alianza que pretenden sellar ambos grupos identitarios –cuyas banderas por cierto, a mi parecer, son horrorosas–.

¿Acaso los militantes del lobby LGTBI son utilizados únicamente con objetivos políticos? ¿Su afán de formar parte de un grupo, los está llevando a perder cualquier rasgo de singularidad que como individuo uno pueda tener? Sí a todo. El lobby arcoíris, comunidad del abecedario, o como deseen llamarlo, el mismo que dice estar a favor de la diferencia, tristemente, poco o nada, valora la importancia de la diferencia y busca que todos sus miembros parezcan muñecos programados en serie y pretenden dictarle incluidos los que no van con ellos, como ser un verdadero LGTBI.

Les cuesta considerablemente, aceptar a uno de los suyos que no vaya con ellos, y sin ser el único, todos los que nos oponemos diametralmente a su lógica oportunista y conveniente –que muchos de ellos, ignoran que así es–, coincidimos en algo: es más fácil ser homosexual –o no straight– en la derecha, que ser de derecha entre los homosexuales. Lo peor de todo, es que con total vehemencia afirman que «ser gay y de derecha, es una contradicción hasta biológica». Aparentemente, no conocen la sucesión de horrores que vivieron gran parte de los nuestros en manos de la izquierda, para que, irónicamente y sin más claras explicaciones, sea ahora esta la que levante banderas en favor de la población no straight con el afán de promover y glorificar todo lo que en otra época, despreció con tanta crueldad. A esos mismos les digo: «ser gay y de izquierda, es el equivalente a ser judío y ser nazi al mismo tiempo».

Cierro con una carta abierta a los militantes de dicho colectivo, escrita por mí el año pasado, y la cual impulsó dos importantes entrevistas en el programa Periodismo para Periodistas: On the Radio desde Argentina.

CARTA ABIERTA PARA TI QUE ERES MILITANTE LGTBI

Estimado militante LGTBI:

Acepta que por tus gustos y tus preferencias, siempre habrá alguien a quien no le agrades. Para muchos estamos enfermos, necesitamos terapias de conversión, o simplemente carecemos de un Dios vivo y real en nuestro corazón. Problema de ellos, tu sabes quien eres y lo que vales. Así que por favor, deja de inventarte una fobia distinta para justificar tu necesidad de aceptación social.

¡Ánimo! Demuestra que eres más que lo que haces a puerta cerrada, y aquel que te rechace, simplemente sácalo de tu vida porque no te merece y quizás se esté privando de crear simbiosis con un ser humano maravilloso. Te pido eso sí, no vengas con tu “discurso repetitivo” de que hablo desde mi privilegio y del provenir de una familia acomodada, ya que si supieras lo que en otra época tuve que padecer a causa de las ideas retrógradas y ortodoxas que habitan en la cabeza de un ultra-conservador como mi papá, de seguro cambiarías de parecer respecto a tu juicio sin fundamento. Además, mi familia no siempre fue acomodada.

No se te olvide además algo crucial, esos que te impulsan a reclamar igualdad, respeto por la diversidad, y saldar la deuda histórica que la sociedad tiene con nosotros; son los fieles sucesores de los mismos que en otra época atacaron, violentaron, ultrajaron, mancillaron, y asesinaron incluso a muchos de los nuestros, en nombre de la revolución comunista. Pasa que su discurso “buenista”, ahora cala mucho más en la ciudadanía. La retórica es un arma de la que se saben valer muy bien.

Ten en cuenta que TE ESTÁN UTILIZANDO. Si realmente te amas y amas a los tuyos, no permitas servirles como instrumento político.

Recuerda que demandar privilegios del Estado, es reconocer que nosotros como minoría somos inferiores al resto de la población civil. Yo particularmente, no soy inferior a ninguno de ellos, y espero tú tampoco sientas que lo eres.

No temas a la discriminación. La discriminación en sí misma no es tan negativa, ni siquiera el odio. El odio es una de las cuatro emociones básicas del hombre, junto con la alegría, la cólera y la tristeza. Lo correcto, es no permitir que el odio trascienda como sentimiento y te dirija. En nuestra población, la discriminación, la selectividad, y los estereotipos están a la orden del día; entonces es tonto e incoherente luchar contra algo inmerso al mundo en el que te mueves.

Siento que tú al igual que yo, queremos un mejor lugar para vivir, pero para eso, debes cambiar para ti mismo y crear para ti mismo. Conforme lo hagas, cambiará todo a tu alrededor. Tu individualidad está primero que nada, y ejemplos de que esto es posible existen por montones, o sino consulta la biografía de la gran Marie Curie.

Unirte a una turba furiosa que en sus multitudinarias movilizaciones crea caos y destruye la propiedad de otros, promueve los excesos, y cuya principal motivación es ese mismo odio que quieren vencer; dudo que mejoren el panorama o hagan que nos tengan más respeto. Tu odio se ha transformada ahora en una lucha manifiesta contra de los mal llamados “patriarcado opresor” y “hetero-normatividad”, instituciones como el Cristianismo, y medios de producción como el “capitalismo”. Con todo esto lo único que conseguirás, es vender tu más preciado tesoro al totalitarismo: TU LIBERTAD, a cambio de un poder que seguramente no disfrutarás.

//Post original en hugobalderrama.com//