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CENSURA DE LAS BIG TECH: EL NUEVO ORDEN MUNDIAL PARA 2021

Por: Iván Rada.- ¿Libertad de expresión? Parecía plena y reforzada con la aparición de las redes sociales (social media) y el fenómeno de la primavera árabe, luego con todos los movimientos colectivos que se enfrentaron al establishment.

El activismo logró lo impensado desde EEUU, Colombia y hasta Bolivia. Luego, las corporaciones adquirieron tanto poder, que se dieron cuenta que pueden colocar o deponer presidentes a su antojo. La big data y lo viral se tornó político y con ello la sociedad entró a una vorágine de clicks y fake news.

Las grandes corporaciones de Silicon Valley no solo manejan billones de dólares o encabezan la cuarta revolución industrial post Covid, sino que ahora se han convertido en los censores del mundo libre, en la policía cibernética, a cual mejor que Interpol, la CIA o la KGB.

Orwell y su 1984 llega a este 2021 como un guión adaptado a la realidad tangible. Ni el hombre más poderoso del planeta se ha salvado de la censura y con ello Zuckerberg y compañía toman vendeta de aquellas nerviosas interpelaciones en el Capitolio. Ironías de la vida, o giros, como diría la canción.

Trump no se queda a llorar. No le interesa ser víctima y nos abre otro mundo de oportunidad y competencia, dos palabras del léxico capitalista puro. Trump migra a otras redes y con él nosotros, hasta que un “FreeBook” sea inventado, tal vez por el mismísimo magnate y (ex)presidente en corto plazo. Trump es un peleador por naturaleza.

En medio queda la polémica, pero también el debate legal. Polémica porque somos testigos de la primera censura a gran escala, con móviles políticos e ideológicos, de nuestro tiempo pos moderno. Legal, porque si bien la Primera Enmienda prohíbe que el Gobierno y el Congreso de EEUU intervengan en la libertad de expresión, existe jurisprudencia que limita proclamaciones que atenten al orden constitucional o que generen desestabilización en los estados de la Unión.

Entonces, los argumentos de las Big Tech tienen por ahora legalidad (jamás legitimidad, pues cortar el derecho a expresarse es inaceptable), más allá del libre albedrío corporativo que algunos liberales esgrimen. Me refiero a eso de: dejad que la empresa privada obre…

En tanto y en cuanto Trump o los activistas de la libertad de expresión, incluidos liberales y conservadores (¿será libertarios?), no logren demostrar en la Suprema Corte que se han violado los derechos constitucionales y humanos de los ciudadanos (individuos), el tema quedará con saldo a favor de Facebook, Twitter, Amazon, Apple, Microsoft y sus cómplices progresistas.

Así de profundo es el tema, casi como ese Deep State del que se habla sin miedo hace un lustro.

Hacer comparaciones baratas y miopes con nuestra realidad boliviana (“Trump es igual a Evo”, “Trump es igual a Camacho”, “Trump es igual a Mesa”) son estupideces caseras. Acá se ha enfrentado la cabeza del mundo libre versus el proyecto hegemónico del globalismo. Punto.

¿Cuánto tardará tu red social en censurarte? ¿Acaso no te restringen algunos comentarios “políticamente incorrectos”? ¿Acaso no te obligan a morderte la lengua y hasta aguantarte un chiste porque puedes herir susceptibilidades?

No es Trump la víctima de la censura, lo somos todos.

La buena noticia es que nacen Parler, Gab o Telegram y con ellas el debate, al menos entre entendidos, para eliminar el monopolio tecnológico, las patentes indefinidas y la “sección 230” de la Ley de Decencia en las Comunicaciones, del cual gozan Zuckerberg, Bezos, Gates y otros multimillonarios.

Este 20/01/21, para poner una fecha exacta, cambiará el mundo, sea para bien o para mal, y eso incluye al mundillo de la tecnología y las redes sociales donde nos hemos recluido el último año al no poder salir más a las calles en busca y goce de nuestra libertad.

Señores, cibernautas todos, la nueva era ha iniciado…

//*Iván Rada es periodista y asesor político//

//Foto: Captura FOX NEWS//

EL COMERCIO EXTERIOR BOLIVIANO EN LA ACTUAL COYUNTURA ECONÓMICA

La economía boliviana vivió 14 años de espejismos / VISOR BOLIVIA

VISOR BOLIVIA / Lecturas Libres.- Hugo Balderrama y Carol Canales realizan un análisis de la coyuntura financiera boliviana, para desmitificar el milagro de la era de bonanza que pintó el MAS, además de los riesgos de las políticas estatistas que se aplicaron durante 14 años y que hoy vuelven a perjudicar el desarrollo del comercio nacional.

La primera parte titulada “Seamos honestos: La economía no va bien”, es escrita por el economista conservador Hugo Marcelo Balderrama y la segunda parte denominada “El 80 – 20 – 10. La triste realidad exportadora” llega de la mano de la licenciada en Comercio Internacional y docente universitaria Carol Canales Villarroel.

PRIMERA PARTE

SEAMOS HONESTOS, LA ECONOMÍA NO VA BIEN

Por: Hugo Marcelo Balderrama

La gestión económica de Evo Morales se sostenía sobre todas las falacias keynesianas. De ahí, que el Gobierno haya impulsado el mayor programa de gasto público de los últimos setenta años, promulgara una regulación absurda sobre las tasas de interés, y haya multiplicado por cincuenta la deuda externa. Sí señores, en Bolivia jamás existió crecimiento económico, sino un engorde del aparato político.

Existe un viejo refrán que dice: “Las mentiras tienen patas cortas”. Y en el caso de Bolivia, las patas eran mucho más cortas. Por ejemplo, LACTEOSBOL, ENATEX, ECEBOL y ENVIBOL son empresas sumamente deficitarias. Solamente para el año 2019, se proyectó un gasto de 76,5 millones de bolivianos para todas las empresas estatales. Y aunque las autoridades del área económica hayan intentado justificar los números rojos, la realidad nos dice que nos encontramos frente a una masiva destrucción de capital.

Por otro lado, regular la tasa de interés es una política mucho peor que la anterior. Veamos:

La tasa de interés establece la preferencia que existe entre consumo presente y futuro. Si el Gobierno, como en el caso boliviano, decide intervenir la tasa de interés, la lógica a seguir será la siguiente: a) el crédito extra genera un «espejismo» en donde las personas beneficiadas creen tener más ahorros, b) fruto de esa ilusión los agentes económicos harán inversiones que antes parecían no rentables, c) después de esta etapa, la economía experimenta un crecimiento, d) pero como los bienes producidos por las nuevas inversiones en realidad no tienen demanda, el crecimiento inicial no puede ser sostenido, comienza e declive y muchas inversiones deben ser liquidadas –el sector de la construcción en Bolivia se encuentra en esta etapa-, e) finalmente, el mercado corregirá estos problemas, la tasa de interés buscara un nuevo equilibrio, y se establecerá a un nivel más alto que el inicial.

En síntesis, el Título I Capítulo V de la Ley de Servicios Financieros debe ser inmediatamente abolido, e impedir que el Ministerio de Economía vuelva a usar el crédito como un instrumento de clientelismo político, porque al final solo perjudica a los sectores más pobres.

Por otro lado, y aunque el régimen de Morales nos vendió la fantasía del “oasis económico de Sudamérica”, nuestra imagen ante el mundo no es de las mejores. Verbigracia, desde el 2007 la inversión extranjera viene cayendo a ritmos acelerados en el país. El economista Mauricio Ríos García, en su artículo titulado “Evo Morales deja una economía destruida en Bolivia” presenta algunos datos muy preocupantes:

• PIB 2019, según Bloomberg antes del fraude: 3,8%
• Déficit fiscal por sexto año consecutivo: 8%, $3.300 MM
• Déficit comercial: $722 MM
• PIB per cápita: $3.841
• Calificación de riesgo (Fitch, S&P) antes del fraude: perspectiva negativa.

Pero a pesar de una cruda realidad golpeando la puerta, Luis Arce Catacora -hombre fuerte de Morales desde el 2006-, en julio del año 2019, manifestó lo siguiente: “la economía va bien, el único sector que presenta problemas es el de hidrocarburos”. Esto lo es lo mismo que decir: “la vaca está viva, sólo que ya no da leche”.

Dentro ese contexto tan desfavorable, es que debemos comprender lo complicado que tienen su gestión las empresas exportadoras.

SEGUNDA PARTE:

EL 80 – 20 – 10. LA TRISTE REALIDAD EXPORTADORA

Por: Carol Canales Villarroel

Hacer empresa, crear trabajos y generar riqueza en Bolivia es igual de duro que afrontar una Pandemia. La excesiva burocracia institucional, falencias en los servicios de apoyo y un mercado incipiente exigente en precio, pero nulo de exigencias de calidad, son el panorama que actualmente un empresario boliviano encuentra. Si llevamos esto a una esfera internacional, nuestro sector externo las lleva difíciles.

El Instituto Boliviano de Comercio Exterior (IBCE) en su Boletín Informativo de noviembre 2019, plasmaba el desempeño de ese año de nuestro sector exportador. Ninguna novedad en el frente. El 80% de nuestras ventas al mundo son materias primas o commodities y el escaso 20% productos no tradicionales. Este porcentaje ha sido como un karma que representa nuestra poca objetividad y diversificación como país hacia el mercado internacional, es decir, la actitud que se tiene en el país frente a todos los asuntos importantes.

Composición de Exportaciones Bolivianas 2019 / IBCE

El keynesianismo vive presente en cada esfera de este país y obviamente las exportaciones no se libran de este mal. Ese 80% exportador, el que controla el Gobierno, el que está poco elaborado, el que requiere gastos fuertes de mantención, el que está sujeto a las variaciones del precio internacional, es el que mantiene muchas políticas gubernamentales y tristemente nos han metido a la cabeza que esa fórmula es la que nos sacara de la pobreza. Aún más triste es pensar que quieren rifar el Litio y meterlo en el mismo baile, un baile cargado de corrupción, ineficiencia y GASTO.

¿Qué pasa con el otro 20%? Ese 20 representa al empresariado que primero decide hacer frente a las trabas nacionales e incursionar en el mercado internacional. Pero no todo es color de rosa, si bien hay esfuerzo, inversión privada y riesgo de por medio, esa intervención estatal también llega a estas esferas. Si se analizan las cifras, el primer producto de exportación no tradicional es la soya, catalogada como el “grano de oro”. Según el IBCE los productos derivados de este producto son el 22% grano, 24% aceite vegetal y 54% harina y torta de soya, denotando una evolución favorable en cuanto a productos con valor agregado. Los principales destinos para las exportaciones de soya son: Colombia (48%), Perú (30%), Ecuador (14%) y Chile con (6%). En estos países los productos exportados por Bolivia forman parte de la industria alimenticia, es decir las utilizan como materia prima para la producción de otros alimentos.

El control gubernamental entra dentro de este rubro -porque se aplica un cupo para la exportación-. Aunque el argumento es sustentar el mercado interno, esta medida ha sido utilizada por el gobierno del MAS, en sus primeras instancias, para controlar al sector agropecuario cruceño y generar favoritismo con la dotación de cupos, así como modificaciones a la legislación para utilizar tierras designadas cómo zonas protegidas para ser cambiadas a zonas agrícolas. Muchos de los productos agroindustriales cruceños, tienen este comportamiento, basado en una estrategia de producción en grandes cantidades, centralizando la transformación en algunas empresas industriales que compran sus cosechas a pequeños productores -que en la mayoría de los casos carecen de estrategias de negociación frente a los grandes-.

Productos estrella (que con suerte son un 10%, pero implican mayor valor agregado) como café, cacao, almendras amazónicas, joyas de oro, singani, vinos de altura, maní, etc., son los rubros que representan el verdadero rol del sector exportador.

Durante la gestión del MAS no existieron políticas o medidas que beneficien realmente a este 10%, pisoteando también en esta esfera a las minorías.

La gestión gubernamental que se requiere debería estar basada en la facilidad de trámites, coordinación de acceso a información, trabajo conjunto con cámaras y agrupaciones de comerciantes y medidas de “Diplomacia Comercial”. Durante el gobierno transitorio, se vieron esfuerzos importantes en esta área. Sin embargo, al volver la cúpula masista, todos estos esfuerzos corren serio peligro.

El 80% implica tener al partido de turno controlando las empresas estratégicas y sentarse a esperar los precios internacionales, para poder tener al 10% agroindustrial peleando por pugnas de exportación y al 10% olvidado, bregando con creatividad, entusiasmo y esfuerzos privados el verdadero potencial de Bolivia a tener presencia en el mercado internacional. Mientras tengamos un gobierno empecinado en el extractivismo, el sindicalismo y persecución de sus oponentes, la única opción confiable, como siempre, serán los esfuerzos privados.

Pedir al Gobierno ayuda, no significa que participe activamente en estos rubros. Lo único que se le exige son medidas promotoras de riqueza, asegurar las inversiones privadas, un nivel de negociación gubernamental en las instancias supranacionales y acuerdos comerciales beneficiosos para este 10% creativo, pero mientras se promueva el cuoteo en instancias OPERATIVAS del Estado, no habrá vacuna, ni bonos que salven a este sector y por consiguiente a los demás.

//@VisorBolivia//

FUSIONISMO EN DEFENSA DE LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD

ALBERTO MANSUETI.- Las preguntas para comenzar son: ¿de quiénes nos defendemos? ¿Quiénes son los enemigos de la vida, la libertad y la propiedad? ¿Podemos identificarlos? ¿De dónde vienen los ataques, en cuáles terrenos y frentes, y con qué armas y estrategias?

Vienen de la izquierda. Hoy tenemos duros ataques de parte del marxismo cultural; pero que no ha roto con el marxismo clásico. No hay una “nueva” izquierda; es la misma de siempre, es aquella que (1) en el siglo XX logró conquistar plazas decisivas en todos los terrenos de la economía, la política y la educación, e imponer el estatismo, siguiendo las pautas antiliberales del marxismo clásico, el de 1848. Esa misma, la de siempre, desde esas fuertes posiciones que tiene tomadas y aferradas, y que no piensa ceder porque les son harto ventajosas, (2) en este siglo XXI se lanza ferozmente a la conquista de otras plazas vitales, en los terrenos de la familia, la cultura y la religión, siguiendo las pautas anti conservadoras del marxismo cultural, el de la Escuela de Frankfurt. Pero… ¡es la misma!

En el siglo XX, los marxistas políticos nos impusieron los 10 puntos del “Manifiesto” Capítulo 2, por la violencia los bolcheviques, y por el engaño los socialdemócratas, “fabianos” y laboristas. Mientras tanto, los de Frankfurt, junto con Gramsci, Luckacs y los marxistas intelectuales, delinearon estrategias para extender su poder, atacando la familia, la cultura y la religión con ideas nada nuevas, pues seminalmente ya estaban en las obras juveniles de Marx, y en la de Engels “El origen de la familia, la propiedad privada y el estado” de 1884. Es lo que en el siglo XXI pretende decretarnos la misma izquierda, nada “nueva”.

¿Y la derecha? Salvo honrosas excepciones, está profundamente dividida entre sedicentes liberales y conservadores. Y en ambos campos hay dos enormes y monstruosas incongruencias: (1) en un extremo, “libertarios” que defienden el libre mercado y la propiedad privada, pero en temas “morales” van contra la vida y la familia, y en muchos casos contra la cultura judeocristiana y la religión. (2) En el otro extremo, los “pro vida y pro familia” que son estatistas en temas de Economía Política y educación (los que también son morales), o sea, contra el libre mercado y la propiedad privada.

En tiempos de la Revolución Americana de 1776, Thomas Jefferson y James Madison fundaron el “Partido Demócrata-Republicano” en los principios del liberalismo clásico. Y en la España de la “Restauración”, en 1875, cien años después, sobre esas premisas, Práxedes Mateo Sagasta fundó el Partido llamado “Liberal Fusionista”. En los EE.UU. de los años ’50, el ideólogo Frank Meyer desarrolló esta misma doctrina liberal conservadora durante la “Guerra Fría”, como su aporte para la revista “National Review”, que nutrió a las bases y líderes del Partido Republicano y otros movimientos afines.

Por lo común la derecha pierde cuando se escinde en dos campos separados y opuestos: conservador y liberal; ahí es cuando siempre gana la izquierda. La “fusión” de las dos vertientes casi siempre da el triunfo a las derechas; así se explican los éxitos de Thatcher y Reagan en los años ‘80. Ronald Reagan siguió las enseñanzas del senador Barry Goldwater, e hizo “fusionismo” en cada una de sus campañas electorales victoriosas: para gobernador de California, en 1966, reelecto en 1970, y luego para la Presidencia de EE.UU., en 1980, reelecto en 1984.

Otro error garrafal

Además de jugar divididos, los de nuestro campo jugamos mal: un juego puramente defensivo. Rara vez hacemos avances con propuestas e iniciativas propias; casi siempre eso lo hace el equipo contrario, y nos limitamos a atajar los pelotazos, lo cual no siempre logramos. ¿Y qué pasa en el fútbol si los jugadores de un equipo se concentran todos atrás, y nadie ataca? Pierden, así de simple. Por eso las derechas hasta ahora hemos perdido el juego político. Y la gente sale dañada, por la incompetencia nuestra.

Los marxistas clásicos y sus “compañeros de ruta” llevan más de 100 años en un plan de juego ofensivo, con todas sus políticas antiliberales, o sea los 10 Puntos del “Manifiesto Comunista” de 1848, cap. 2: la reforma agraria (1); impuesto progresivo a los ingresos (2) y a la herencia (3); estatización de empresas extranjeras y activos privados (4); Banco Central (5); ferrocarriles y transportes estatales (6); fábricas, comercios, tierras y fincas estatales (7); las leyes laborales (8); retenciones a las ganancias en minería y energía, y haciendas agropecuarias (9); educación socializada (10).

Los marxistas culturales llevan a lo menos 20 o 30 años en un plan de juego también ofensivo, con todas sus políticas anti-conservadoras, o sea “los 4 jinetes”: (1) ambientalismo radical, contra la industria; (2) la “perspectiva de género” y la Agenda LGBTIQ+; (3) “multiculturalismo”, exaltando el afroindigenismo y las “plurinacionalidades”; (4) el relativismo posmodernista: no existe la verdad objetiva.

En el campo enemigo, hoy los marxistas culturales no rompen con los marxistas clásicos; lo que hacen es continuar su labor destructiva, disparando sobre el matrimonio, la familia y la sexualidad ordenada, que son las bases y fundamentos del capitalismo liberal, la propiedad privada y el desarrollo económico. En nuestro campo jugamos a la defensiva, y divididos: los liberales tratan de atajar los tiros en la economía casi exclusivamente; y los conservadores igual, en la cultura y la ética. Pero solos, cada uno por su lado, salimos derrotados a menudo.

La vida, la libertad y la propiedad tienen demasiados enemigos. ¿Cuáles son? ¿Es la corrupción?

No; ese es sólo un síntoma: el problema es el estatismo, nuestro enemigo primordial, del cual la corrupción desbordada es una simple consecuencia. ¿Y cuáles son los otros enemigos? Todos ellos se relacionan con el estatismo, clásico y/o cultural. Son estos 12, principalmente:

Los enemigos comunes de la vida, la libertad y la propiedad

(1) Los IMPUESTOS excesivos, que a todos nos empobrecen, y como nunca alcanzan, nos llevan al endeudamiento estatal descontrolado. (2) El DESEMPLEO, y los obstáculos a las libertades de trabajo y contratación de recursos humanos, y a la creación de empleo. (3) El DINERO inorgánico, la causa del deterioro en el poder adquisitivo de la moneda; es decir, en el poder de compra de nuestros salarios e ingresos. (4) Los MONOPOLIOS, todos, ya sea estatales o ya sea privados, en la economía, y en muchas otras esferas de la vida social. (5) La DES-EDUCACIÓN o degradación notable en la enseñanza, a todos los niveles. (6) El “ECO-ROJISMO” o ambientalismo radical, claramente contrario al desarrollo.

(7) El FEMINISMO RADICAL, que incluye la “ideología de género” la cual motoriza la muy amplia Agenda LGBTIQ+. (8) El “MULTICULTURALISMO”, lo que es decir, el ataque virulento a la religión cristiana, y a la cultura y civilización occidentales, sumados al poco disimulado racismo antiblanco, tan absurdo, injusto y cruel como cualquier otro (9) “POSMODERNISMO”, fuerte ataque contra la verdad, la razón, la lógica y el sentido común, ocultos tras un relativismo ético, conceptual y ontológico. (10) NARCOTRÁFICO, que corrompe mucho de nuestra política, sobre todo a nivel local, y el problema se agrava con la fracasada “Guerra a la Droga” y las medidas “antilavado de dinero”, que a todos nos torpedea las transacciones comerciales y bancarias. (11) El CRIMEN desbordado, con una visión centrada en la policía y la autoridad como entidades “represivas”, y el delincuente como “víctima social”. (12) INJUSTICIA, que es la justicia separada de la verdad y la moral, y que se expresa en los jueces y tribunales ideologizados, politizados o corruptos.

En estos 12 temas, casi no se oyen nuestras voces opuestas. Casi todas las posturas que se expresan son las de izquierda, que dominan la conversación nacional. Nuestra política debe ser esta:

CAMBIAR LA CONVERSACIÓN NACIONAL con 12 TIROS DIRECTOS contra el ARCO ENEMIGO para MOVER LA OPINIÓN PÚBLICA HACIA LA DERECHA al estilo del Tea Party (2009) en EE.UU.

En todos nuestros países latinoamericanos, actualmente hay:

— Temas prohibidos, de los que no se habla, o muy poco. HAY QUE HABLAR, Y EN VOZ ALTA

— Temas que se hablan, pero con la opinión de la izquierda. HAY QUE EXPONER OTRAS POSTURAS, ¡LAS NUESTRAS!

En estos rubros: (1) Impuestos. (2) Empleo. (3) Dinero. (4) Monopolios. (5) Educación. (6) Ambientalismo. (7) Feminismo. (8) Multiculturalismo (9) Posmodernismo. (10) Narcotráfico. (11) Crimen. (12) Justicia. En estos 12 temas, cuando se tratan (y no siempre), ya sabemos las visiones y propuestas que están sobre la mesa, en los medios de prensa y redes sociales, siempre las mismas.

Nuestros temas y posturas NO SE CONOCEN, porque no tienen “dolientes”. Aquí tenemos una lista, no exhaustiva, en el mismo orden anterior. En cada caso, ¿cómo se exponen y se introducen, rompiendo el monopolio comunicacional de la izquierda? Van algunos ejemplos de varios países, con los actores y sus acciones comunicacionales en defensa de la vida, la libertad y la propiedad (ver los links):

(1) IMPUESTOS. En EEUU, las organizaciones anti-suba de impuestos lograron LIMITAR EL PODER IMPOSITIVO mediante una “Carta de Derechos del Contribuyente”, Taxpayer Bill Of Rights. Y más aún, ellas siguen luchando por ampliarla y profundizarla, en beneficio de los contribuyentes.

https://www.irs.gov/taxpayer-bill-of-rights

(2) EMPLEO. Las cámaras empresariales de muchos países financian estudios en pro de la desregulación y flexibilización laboral, para CREAR MÁS EMPLEO, y hacer la producción nacional más competitiva, ante los desafíos asiáticos. Aquí un ejemplo:

(3) DINERO. ¿Es recomendable la DOLARIZACIÓN? ¿Hay opciones alternativas como el retorno al Patrón Oro? En EEUU, el Instituto Ron Paul recibió un merecido reconocimiento por su lucha en favor de un dinero honesto y sano.

http://www.ronpaulinstitute.org/archives/peace-and-prosperity/2016/january/11/a-tribute-to-ron-paul-s-work-for-austrian-economics-and-against-the-federal-reserve/

(4) MONOPOLIOS. Sabemos de los altos precios por ej., de los medicamentos, y la izquierda denuncia cartelización. Pero ¿cómo andamos en IMPORTACIONES y libre comercio? En Hanoi se acaba de firmar el RCEP, que es el mayor tratado comercial del mundo, con una fantástica REDUCCIÓN DE ARANCELES. En nuestros países latinoamericanos, ¿seguimos con el mal llamado “proteccionismo” y las trabas a los bienes y servicios extranjeros? En México por ejemplo se aprestan a “aprovechar las gangas”

(5) EDUCACIÓN. ¿Por qué no se habla del BAJO RENDIMIENTO ESCOLAR? ¿Y la DEGRADACIÓN de la curricula escolar? Las organizaciones que defienden los derechos de los homeschoolers siempre explican las RAZONES por las que RETIRAN A SUS HIJOS DE LAS ESCUELAS, por ej., en España.

(6) AMBIENTALISMO. Cada año tenemos cifras crecientes sobre desempleo, desinversión, cierre y éxodo de empresas, por las cada vez más rígidas y restrictivas “LEYES VERDES” contra la industria y el desarrollo económico.

(7) FEMINISMO. En Gran Bretaña, Justice for Men & Boys, & the women who love them es un movimiento que DESEMASCARA al feminismo radical, denunciando los daños a los varones, sobre todo a los niños y jóvenes, y asumiendo su defensa en una serie de rubros

https://www.youtube.com/channel/UCKhX1c3ow6BrzdzP3ydpeZQ

(8) MULTICULTURALISMO Ben Shapiro ha escrito Bullies: How the Left’s Culture of Fear and Intimidation Silences Americans, una propuesta de agenda contra toda forma del racismo, en especial del “racismo antiblanco”, tan absurdo y repugnante como el racismo blanco

(9) POSMODERNISMO, una nueva forma de relativismo. El filósofo Roger Scruton hizo toda una crítica de las humanidades posmodernas y algunos elementos del arte posmoderno, con sus implicaciones en ética, filosofía, cultura, religión. En español se ha traducido “El Alma del mundo”

(10) NARCOTRÁFICO. Ciertas figuras como el ex presidente Fernando H. Cardozo de Brasil, que hasta hace poco apoyaban la “Guerra a la Droga”, han dejado de hacerlo, para promover algo MUCHO PEOR: la estatización de la oferta. O sea que el Estado sustituye al drug-pusher. ¿Por qué no se puede hablar de alternativas mejores, como la despenalización gradual en un marco de ampliación de todas las libertades, y no sólo la de endrogarse? ¿Es “tabú”?

https://www.americaeconomia.com/politica-sociedad/politica/diez-razones-para-legalizar-las-drogas

(11) CRIMEN. En Chile y en todo el mundo, la izquierda desata una feroz campaña de descrédito contra la policía y fuerzas del orden. El Círculo de Amigos de Carabineros de Chile es una organización de carácter privado, sin fines de lucro, dedicada a REIVINDICAR esa injustamente maltratada institución.

https://www.alguaciles.cl/web/mostrar_articulo/MTA=

(12) JUSTICIA. En EEUU, Prison Fellowship, fundada por el legendario Chuck Colson, es la mayor de las organizaciones que aboga por otro modelo de justicia, “restitutiva y compensatoria”, mejor que las políticas punitivas y/o “reinsercionistas”. Este punto de vista cristiano, ¿se conoce acaso?

OBJETIVOS

¿Qué debemos hacer en defensa de la vida, la libertad y la propiedad? Muy simple: UNIR ESFUERZOS, RECURSOS Y MEDIOS humanos, políticos, mediáticos y de influencia, entre todos quienes defendemos esos tres principios y valores, contra nuestros enemigos. Salvo casos muy puntuales y excepcionales, todos están unidos y se apoyan mutuamente en los diversos temas, todos con las mismas posturas.

Nosotros apreciamos enormemente el valor que tienen diversas organizaciones, grupos, partidos e instituciones en combatir por una u otra de todas estas buenas causas; pero no podemos triunfar en solitario. Lo que proponemos es: FUSIONISMO de conservadores y liberales; al estilo del Tea Party en EE.UU., cuando surgió. ¿Cómo es eso? Muy simple quienes prioritariamente defienden la vida, deben apoyar a quienes prioritariamente defienden el libre mercado; y viceversa. De otra forma, la vida y la familia no pueden ganar las batallas; y tampoco el libre mercado y las libertades comerciales y económicas. La izquierda gana; y todos perdemos.

LA VIDA, LA LIBERTAD Y LA PROPIEDAD son atacadas todas conjuntamente, por los mismos enemigos. El dilema es: se defienden juntas, o perecen juntas.

//*ALBERTO MANSUETI ES POLITÓLOGO, FUNDADOR DEL CENTRO DE LIBERALISMO CLÁSICO//

//**Informe para el VI Foro Liberal de América Latina//

DERECHA CONTRA IZQUIERDA: PRINCIPIOS, VALORES Y ESTRATEGIAS

Por: Alberto Mansueti

El Movimiento por las Cinco Reformas es de naturaleza política; y la buena política comienza por declarar y precisar con claridad los principios y valores que la guían, sirviendo como IDENTIFICADORES, tanto de sus fines, como de los medios conducentes a su logro.

                                                                              I

Los principios y valores no son sólo para libros y declaraciones; son para concretarse en la práctica. Y es mediante acción política inteligente, antes que todo con un programa, como nuestras Cinco Reformas, en el contexto de un proyecto político, la Gran Devolución. Con partidos o movimientos, grupos y activistas, adhesiones y líderes. Y estrategias adecuadas. Los “tigres” de Asia y los “leones” de África están en el proceso de transición de socialismo a capitalismo, algunos desde hace tiempo, siguiendo los pasos de los países de la Europa excomunista; y de todos ellos tomamos lecciones.

Una de las más valiosas es que a la izquierda se le combate con la unidad de las fuerzas contrarias; pero la unidad firme y duradera no es en torno a personalidades, o a “las ideas de la libertad”, sino a un programa concreto y un proyecto específico para conquistar la libertad. Así hemos logrado con éxito la unidad de liberales, “libertarios”, conservadores, “patriotas”, etc., y de católicos, evangélicos, judíos y no creyentes, gentes de muchos matices; salvo con quienes no desean adherir al proyecto. De tal modo nos evitamos las interminables, estériles, y agrias controversias y disputas. Si te gusta el proyecto, adhieres; y podemos mejorarlo entre todos, pues no es perfecto ni inmejorable. O no adhieres; y no hay problema alguno. Así todo es más fácil.

Aunque si tienes un mejor proyecto, tiramos 5 R al cubo de la basura y adoptamos el tuyo; pero de momento el nuestro es único en su género. Y claro que tenemos líderes, y excelentes todos; pero el protagonismo no es de personas, sino del proyecto compartido, que no voy a repetir ni a resumir aquí, porque puedes verlo en las Webs del Foro Liberal de América Latina, y de nuestros partidos Familia de Guatemala y Devolución de Perú; e información adicional en nuestros Blogs personales.

Otra lección que aprendimos: tras la II Guerra Mundial, ciertos países prohibieron los partidos comunistas, socialistas y nazis por decreto; y al poco tiempo volvieron con otros nombres y símbolos. De nada sirvió. Hoy en día, esta parece ser la única estrategia de las derechas convencionales; pero está probado que no funciona.

                                                                              II

Orden, justicia y libertad son nuestros PRINCIPIOS. En esa misma secuencia; porque sin orden no hay justicia, y sin justicia no hay libertad.

ORDEN es la ubicación de las cosas en sus lugares propios que les corresponden. El orden garantiza la buena disposición de las partes en un todo. JUSTICIA es vivir honestamente sin hacer daño a nadie, y dar a cada uno lo suyo propio. LIBERTAD es la facultad de una persona individual, empresa o entidad social para decidir algo, y por lo cual es responsable de sus actos.

Son los axiomas políticos “clásicos” en lo que una vez fue el mundo libre, “occidental y cristiano”, por muchos siglos. Pero desde el siglo XIX el socialismo se hizo cada vez más influyente, y nombró como “capitalismo” al sistema de “economía natural”, pero sin distinguirlo del capitalismo mercantilista; y nombró como de “derecha” a tales principios, e instituciones en ellos inspiradas. Y son términos de amplia aceptación, más vale reconocerlo.

A su vez, los socialistas se identificaron a sí mismos como de “izquierda”, prometiendo una gran felicidad universal que nunca llegó. Y se adueñaron de los gobiernos, aplastando tanto el orden como la justicia y la libertad; e imponiendo sus contrarios: desorden; injusticia; y opresión, tiranía cruel y absolutista. Somos de derecha, naturalmente, sin importar que esa palabra, como “capitalismo” y otras, fueron demonizadas. Es urgente reivindicarlas, des-satanizarlas, quitarles el estigma, o sea el veneno; pues negarlas de nada vale, porque somos lo que somos: impulsores del capitalismo liberal, y por tanto de derecha.

No tenemos vergüenza. Lo que hacemos es resignificar los términos como “socialismo” e “izquierda” por lo que son realmente, para que sean ellos quienes se avergüencen. Recuerda: en el reino animal, comes o eres comido; en el reino social humano, defines o eres definido. Vamos a definir y a redefinir entonces, poner nuestros rótulos a los distintos actores, por cuanto no hay de otra.

Las fuerzas de derecha, no todas y no siempre permanecieron fieles a sus principios, especialmente las mercantilistas. Las que llamamos las “derechas malas” traicionaron, se confundieron, o se acobardaron y se rindieron, muchas veces adoptando conceptos e ideas de izquierda, funcionando como “pseudoderecha”; y así muchas desaparecieron, lo que permitió el avance y dominio de los socialistas.

Otras se mantienen en pie, pero sin vocación de cambios: no hacen reformas de fondo; por eso fracasan, como ha sido en los gobiernos de P. P. Kuczynski (Perú), Macri (Argentina), los “designados” de Uribe (en Colombia), Piñera (Chile) y similares. Por otro lado, están los “tanques de pensamiento” y los “influencers” liberales o conservadores, que también carecen de un programa y un proyecto político para conquistar la libertad, porque se mantienen al margen de la actividad política. ¿De qué vale entonces toda esa retórica anticomunista? Los unos son “politiqueros”, y los otros son casi todos antipolíticos: en conjunto la derecha “reaccionaria” o puramente negativa; nosotros somos la derecha “accionaria” o positiva.

                                                                              III

Nuestros VALORES son los tres pilares del capitalismo y del liberalismo clásico, a veces llamado “conservador”, la mejor expresión de la derecha: GOBIERNOS LIMITADOS, MERCADOS LIBRES, y respeto a la PROPIEDAD PRIVADA. Porque son única vía idónea para tener orden, justicia y libertad.

Combatimos las tres negras realidades que las izquierdas, más allá de sus discursos, nos imponen con todas sus “revoluciones”; y que son las antípodas: Gobiernos “totalitarios” que todo lo esclavizan bajo su dominio; mercados controlados, interferidos, obstaculizados o anulados; y propiedad estatal en economía y en toda esfera privada de la vida social.

Eso es lo que hoy padecemos; y nos han causado desempleo, pobreza, miseria, ignorancia, y absoluta dependencia del “estado”; entre otros males. Porque las izquierdas gozan de total impunidad: sin una derecha competente, escapan a su responsabilidad por estas calamidades, empleando habilidosos engaños y perversas estrategias, que crean confusión por doquier, y con palabras torcidas manipulan las emociones y sentimientos de los desinformados. Instalan mentiras que muchos creen ingenuamente.

                                                                              IV

Veamos las FALSEDADES más dañinas, en sus contextos: las realidades.

1) La madre de todas las mentiras: que el capitalismo reina, no el socialismo; y es el culpable de todos nuestros males. Socialistas y “progresistas” se ven como adalides de la “justicia social” y defensores de los pobres, débiles y oprimidos; pero la realidad es otra. Y no hay izquierdas buenas: las hay blandas que aplican la mentira, y duras que agregan la violencia.

2) Segunda: que socialismo y capitalismo son “opciones” que puedes escoger; incluso combinar piezas de uno y otro. Por eso dicen los curas marxistas que el socialismo es “la opción preferencial por los pobres”; y los “terceristas” se proclaman heraldos de una “opción intermedia”. No; no son dos equipos de fútbol: son absolutamente asimétricos, y la elección es entre vida o muerte, entre el bien y el mal, sin “modelo mixto” ni “tercera vía”.

3) Es evidente que no funcionan las empresas estatales, la educación y la salud públicas, y toda la parafernalia legislativa y burocrática del “Estado de Bienestar”; pero nos dicen es por culpa de “la corrupción” inherente al capitalismo. Y nos distraen con escándalos de “histeria anticorrupción”.

4) Los partidos de izquierdas y sus organizaciones dependientes han aplicado el marxismo clásico y controlan la economía y la educación. Esto les da inmenso poder para imponer por la fuerza todas las mentiras del marxismo cultural: ideología de género; ambientalismo rojo; racismo antiblanco; y relativismo posmodernista. No es una ruptura ni discontinuidad con el marxismo clásico; es una continuación. E implica una “huida hacia adelante” para arrasar con las bases y fundamentos de la cultura y la civilización. Por eso todas las izquierdas, duras y blandas, aplican ambos marxismos.

5) Pero hay otros objetivos estratégicos en el marxismo cultural, como impedir el “fusionismo” de los conservadores y los liberales; y ponernos a todos a discutir sobre asuntos sexuales y transexuales, o la “salvación” del planeta y las bolsas de plástico, el “genocidio” del Almirante Cristóbal Colón y las estatuas, o si la verdad es una “construcción social”, no absoluta, ni puede ser objetiva, etc. Y que así no se hable de privatizar, desregular, y abrir los mercados; por cuanto para ellos esas son “obscenidades” indecibles.

6) Han establecido que el estatismo actual, con su “Estado de Bienestar”, son cosas inamovibles e incuestionables. Si los dejamos, jamás van a salir del poder. Y así la “batalla cultural” la ganan ellos, como estamos viendo todos los días; nosotros no, porque ellos tienen el poder y nosotros no. En un terreno tan desnivelado y desfavorable, la de la cultura es batalla perdida ya de antemano, a menos que se vea que es de naturaleza política, y que se pelea con armas políticas. Lo aconsejable en estrategia es despojarles del terreno alto y ventajoso para ellos; por eso vamos por las Cinco Reformas: para quitarles el poder.

Y con nuestros partidos, que son los más eficaces agentes de cambio cultural, como han sido los marxistas, que nos han cambiado la cultura (para mal) desde sus partidos, aunque operando encubiertos bajo las máscaras de sus “organizaciones de fachada” (Lenin), las ONGs y sus minorías activistas, gritonas e incendiarias. Siempre sus partidos políticos fueron los que manejaron a periodistas, jueces, profesores y maestros, y otros elementos de la “pequeña burguesía”: en directo o usando sindicatos, en secreto o a la vista. Y lo siguen haciendo; hasta peor que antes, porque esos profesionales ya están tan ideologizados (adoctrinados), que accionan “en modo automático”, sin esperar mucho a que se les “baje la línea” o las consignas, como en los viejos tiempos. Y nosotros, como tontos, creemos que “los tiempos han cambiado”. Los tiempos pueden haber cambiado; ellos no.

                                                                              V                           

7) Otras falsedades más: “ya no hay izquierdas ni derechas”; esas palabras son “viejas”, del tiempo de la revolución francesa, así que no tienen valor. Con esta estratagema las izquierdas de todas las variedades y colores consiguen tres objetivos muy bien trazados: disimular o esconder su identidad; intimidar y desarmar a las derechas; y confundir a los poco espabilados y desprevenidos.

8) Otra mentira eficaz: acusar de “ultraderecha” y “fascista” a toda clase de opiniones políticas “centristas”, o de izquierda blanda, es decir no violenta; o de esa derecha que se autonombra como “moderada”, admitiendo tácitamente que hay algo malo en el capitalismo y la derecha.

9) “¡No es socialismo; es populismo!” Es una cobertura muy mañosa que disfraza y oculta el socialismo. “Populismo” no es una corriente ideológica sino un estilo, que sirve como condimento para corrientes de izquierdas o derechas, así como la sal o el picante sazonan el pollo o la chuleta de res o de cerdo. Pero el populismo sí es una amenaza seria pues va contra las elites, sean reales o imaginarias; y apela al “pueblo” directamente, por encima y en contra de las instituciones, sean malas, regulares o buenas. Ahora bien: el pollo al curry sigue siendo pollo; y el socialismo populista sigue siendo socialismo. Como el “democrático”, al igual que el “moderno”, etc. Las izquierdas tienen muchos condimentos, y diversos rótulos y disfraces.

10) Las izquierdas están tan seguras en el poder, que se dan el lujo de competir entre ellas, aunque siempre se acusan unas a otras de falsificar encuestas y hacer fraude electoral. Sus actores no tan radicales se presentan como “mal menor”; y no pocas “centroderechas” juegan este juego. Pero “el mal menor” no hace las cosas bien; y sólo es una antesala a toda clase de males mayores.

11) Por fin sus dos fraudes más perniciosos y a la vez más exitosos, a juzgar por sus pésimos estragos. El primero: reemplazo de la política, que trata sobre las políticas públicas, buenas, regulares y malas, por la politiquería, que trata sobre el poder, quién lo tiene y quién no, y los personajes en el circo de la ruidosa diatriba politiquera. Los politiqueros, estatistas de izquierdas o de la derecha mala, no tienen principios. Abundan en chismes y detalles sin importancia, como los escandaletes de corrupción o de tipo sexual, las trapisondas, triquiñuelas y chicanas judiciales que se lanzan unos a otros para disputarse a mordiscos lo que les interesa: sus cuotas de poder.

12) El segundo: culpar a la política y los políticos, en general, cuando la culpa es del estatismo y los estatistas; y de la politiquería. Se presentan como “ciudadanos” y representantes de “la ciudadanía”, escondiendo su naturaleza obviamente política, y de la peor. Con el vendaval “antipolítico” sus partidos siguen intactos, pero ocultos, manejando los hilos en la oscuridad. Y los de derecha se amilanan, debilitan y degeneran hasta desaparecer. Las continuas marchas y protestas callejera no son sustitutos idóneos para nosotros, que somos gente de trabajo y familia; no “de calle”. Y menos con consignas tontas, como ¡sueldos de los diputados; y su reelección! Lo grave no es lo que gana un diputado, ni si es reelecto, sino lo que hace: ¡leyes malas! Estos dos fraudes tramposos son los mayores obstáculos en nuestro trabajo: culpa mucha gente a “la política” de todos sus males, cuando lo que hay no es tal sino politiquería; y el culpable es el estatismo.

¿Algunas de todas estas mentiras se contradicen unas con otras? Por supuesto sí; pero las izquierdas disfrutan de la ausencia de una derecha fuerte, firme y efectiva, que les ponga en evidencia.

                                                                              VI

No tememos a las izquierdas; ni nos amedrentan las palabras demonizadas. Conceptos claros y precisos de izquierda y derecha nos sirven como potentes luces en la vía, para no perdernos, y alumbrar a otros. No usamos subterfugios inútiles como ponernos adjetivos “moderadores”, o el de “ni izquierda ni derecha”.

Uno de los peores de los muchos fallos de la derecha mala es denunciar siempre a los jefes de las izquierdas con epítetos alusivos a sus personas: ladrones, corruptos, pedófilos, borrachos, “narcos”, asesinos, delincuentes, sicópatas, “dictadores”; y no por socialistas. Pero son algo peor que dictadores, son “tiranos”; y muchos de sus crímenes son reales, pero atribuibles al socialismo como sistema, más que a las tales personas. Nosotros denunciamos los crímenes del sistema, más que a sus caudillos.

Señalar cada una de las falsedades, mostrando y describiendo las realidades, sin temer a las palabras, más bien resignificarlas; y abordando lo medular: las políticas públicas en juego, sin perdernos en tristes minucias o en ataques y descalificaciones personales, son las TÁCTICAS idóneas. Otra es, por ejemplo: si un comunista dijo algo cierto, reconocerlo; eso los desconcierta, y la derecha mala nunca lo hace, y por eso tantas veces se tropieza con la realidad y se cae. Aplica tácticas equivocadas y contraproducentes; como el “triunfalismo”: en las elecciones siempre cantan victoria antes de los comicios; y en los gobiernos se jactan de éxitos que no tienen, porque no hacen las reformas que deberían. Sin embargo, las mentiras tienen patas cortas; y las realidades asoman la cabeza, tarde o temprano, y entonces cunde el desaliento.

Otras veces, como en Cuba y Venezuela desde hace seis y dos décadas, hacen lo opuesto, pero igual de ineficaz: “mostrar las heridas”, pasando fotos de activistas torturados, apaleados y sangrantes; creen que así llaman la atención, y mueven a la piedad. Pero la verdad es que no pasa nada.

Vamos ahora nuestras grandes líneas de acción política: las principales ESTRATEGIAS. Las diseñamos principalmente para contrarrestar las socialistas, que proceden en su mayor parte de Lenin y Stalin las del marxismo clásico, y de Gramsci, Lukacs y las Escuelas de Frankfurt y Birmingham las del marxismo cultural. Fueron buenos estrategas todos, debemos admitir. Veamos:

1) Criticamos duro a la derecha mala, por incompetente y cobarde, e ineficaz siquiera como contención a la izquierda; por eso nuestro primer gran objetivo estratégico: TERCIAR en el cuadro político presente, por lo general bipolarizado entre izquierdas y derechas malas, o entre socialistas duros y blandos. Eso es poniendo parlamentarios 5 R en el Congreso, para ser “la otra oposición”, y cuestionar las leyes malas, que impiden las reformas. El juego político no siempre es bilateral; suele ser multilateral. En ajedrez hay variantes para tres competidores. ¡Eso queremos! Se nos increpa a veces: “¿por qué Uds. critican a las figuras de la derecha, que están bajo ataque de la izquierda?” Porque ser blanco de la izquierda no es mérito en sí mismo; las izquierdas se dan otro lujo: elegir al contrincante, como si un buen boxeador escoge a uno torpe y lo sube al ring.

2) Si logramos terciar y ser “la otra oposición”, después toca ser “la oposición”. Segundo objetivo estratégico, una vez crecidos y fuertes, es SUSTITUIR a las derechas malas, y funcionar como primera oposición a los gobernantes de turno, sean de izquierdas, duras o blandas, o de pseudoderecha.

3) Y luego, el tercero, para cuando estemos en capacidad de hacerlo, dar jaque mate: DESALOJAR del poder a las izquierdas. En los tres casos, contamos con tu apoyo y el de personas decentes, mentalmente claras y bien decididas, en número suficiente para ir logrando con éxito nuestros objetivos. Desde ya sabemos: sin esa condición, ninguno será posible, y nuestros países seguirán en la deriva cuesta abajo.

Una vez en el poder, lo que sigue es tomar distancia de las agencias de la ONU, sus pactos, tratados y acuerdos que nos imponen las leyes malas; luego derogar o reformar radicalmente esas leyes, para poder concretar las Cinco Reformas. Y de este modo empoderar a los particulares, empresas y entes privados con funciones, libertades y recursos devueltos, a fin de que tengan poder como para hacer sus “reformas particulares” en sus entornos inmediatos. O sea: nosotros deshacemos las obras del marxismo clásico, y la gente podrá mejorar su nivel de vida, y deshacer las obras del marxismo cultural por sí misma.

En estos días se juntó casi toda la derecha reaccionaria en Madrid, convocados por Vox de España. Estaban los politiqueros “centristas” abrazados con los “influencers” antipolíticos, esos “batalladores culturales” de Youtube y redes sociales, de la mano con los “tanqueros de pensamiento”, para quienes la “batalla cultural” parece una excusa para evadir la batalla política. Y los devotos de Trump, el mesías que vino a traer salvación. La “Carta de Madrid” habla de “frenar el avance comunista”; pero no se frena con socialistas democráticos, como la mayoría de sus firmantes, ni con pura retórica; sino con prosperidad y bienestar. Y es con reformas estructurales para la transición al capitalismo liberal.

Sin embargo, las bases de la derecha mala son buenas. Tenemos que “jalarles el piso” a sus jefes, atrayendo a la buena gente común que les apoya, en tanto vayan abriendo los ojos. Eso ya ocurre a diario: gracias a Dios las bases de la derecha mala ya empezaron a sentirse frustradas, decepcionadas y desilusionadas.

Somos su única esperanza: la derecha liberal; la derecha buena, auténtica, positiva y afirmativa, “accionaria”. Aspiramos a ser fieles a nuestros principios, sin traicionar. Sin confundirnos, ni confundir a nadie. A no ser cobardes, para así crecer y ser fuertes, con tu indispensable apoyo, a fin de hacer al menos contrapeso a las izquierdas por ahora. Y más adelante revertir sus leyes y políticas, decretadas por la fuerza, el engaño, o ambos medios combinados.

Sabemos que en la política sentimientos y emociones pesan más que argumentos y razones; sin embargo, una comunicación estratégica inteligente, bien informada y habilidosa de nuestra parte puede reorientar los sentimientos y emociones, que ahora se encuentran en función de la retórica marxista y “progresista”, y reencaminarlos hacia nuestros principios, valores y proyecto. No es fácil; pero tampoco imposible.

                                                                              VII

Con todo respeto, pero con firmeza y claridad, decimos a cada cual lo suyo. A los socialistas de buena fe, que el socialismo es antisocial; a los cristianos socialistas, que es anticristiano; a los ateos, que vamos por la separación no sólo de las iglesias y el estado, sino también de la enseñanza; a los “anarcocapitalistas”, que el caos y el desorden son ajenos al capitalismo; a los “tanques de pensamiento” y a los “influencers”, que la pelea es política; a las derechas malas, que las “reformitas” no sirven. A quienes pretenden que no existimos, les decimos: que sí existimos y aquí estamos, gracias a Dios, muy activos, sumando gente y trabajando. Y a todos les pedimos: que nos escuchen y que nos conozcan bien antes de juzgarnos.

Sabemos que en la vida todos tenemos legítimos anhelos y proyectos personales; seamos sinceros: todos queremos destacarnos, e incluso sobresalir. Pero quienes nos sumamos a esta empresa política, sabemos que eso no colide, como algunos erróneamente parecen suponer, con nuestras aspiraciones: al contrario: como partes destacadas de un proyecto tan ambicioso como es el de cambiar por completo y radicalmente la faz de nuestros países, nuestros nombres y apellidos se inscriben, y desde ya, en la historia del futuro.

A menudo nos preguntan si descartamos alianzas con otras fuerzas, acuerdos para postular en otros partidos, o incluso el alquiler de partidos taxis para llegar al Congreso. En principio no descartamos nada de eso; pero siempre y cuando no nos haga perder nuestra IDENTIDAD propia, la del proyecto, nuestro más valioso capital y activo político.

Un trabajo que hacemos a diario es educación política: enseñar, capacitar y entrenar. Si algo no entiendes de nuestra aventura, puedes acercarte a nosotros a través de las redes sociales con tus preguntas o tus dudas, y también con tus comentarios u observaciones.

No tenemos el dinero ni el poder comunicacional de la derecha reaccionaria; pero sí un arma muy poderosa: LA VERDAD. Con los argumentos; y el proyecto. Podemos perder escaramuzas, incluso una batalla; pero la guerra no está perdida. Para ganarla, ¡contamos contigo!

//*ALBERTO MANSUETI ES POLITÓLOGO, FUNDADOR DEL CENTRO DE LIBERALISMO
CLÁSICO//

BOLIVIA: ENTRE LA ESPADA Y LA PARED

Por: Pablo Añez.- Estamos a pocos días de las elecciones (18 de Octubre), en Bolivia se vive y se siente una incertidumbre como pocas veces se ha visto, ya que según encuestas, el Movimiento Al Socialismo (MAS) se muestra como líder de dichas encuestas, y en la oposición hay una grieta, entre quienes van a votar por Comunidad Ciudadana (CC) y Creemos.

El panorama está muy complicado, ya que muchos están optando por el famoso <<voto útil>> (Votar por Comunidad Ciudadana). Hablando de la oposición por supuesto, aunque está de más decir lo contradictorio, ya que luego del fraude de las últimas elecciones del 20 de Octubre del 2019, el posterior paro nacional y la inesperada renuncia de Evo Morales luego de 21 días, llegamos a sacar a un socialista, para tener que votar por otro, que dicho sea de paso, en su plan de gobierno pretende traer al progresismo de manera más fuerte, instalando cosas como: Feminismo, Aborto, Ideología de Género, Ecologismo, etc.

Sin embargo ¿Por qué la oposición al MAS está dividida? Porque la mentalidad en su mayoría es “anti-masista” y esto no sería un problema si en consecuencia de eso se tenga que votar por otro socialista, ya que ahí radica el problema, el pensar que el MAS es el enemigo (o al menos el único), porque es bien sabido, y la evidencia empírica me dará la razón (Venezuela, Cuba, y el experimento actual en Argentina, entre otros), que el socialismo es la gran piedra de tropiezo para que el país progrese; entonces, habiendo dicho eso ¿Mesa realmente es una opción en la que se pueda confiar y esperar un verdadero progreso? Los dejo reflexionar al respecto.

Ahora bien, ¿Por qué Carlos Mesa (aparte de ser un socialista) no sería alguien de fiar? Para responder esto, tenemos que ir años atrás, más concretamente a octubre de 2003, cuando se empiezan a ver ciertos indicios de vinculación del entonces vicepresidente de Bolivia, Carlos Mesa, con Evo Morales, y cómo este último pedía que se haga efectiva la “sucesión constitucional” y por consiguiente, Carlos Mesa se convierta en el primer mandatario del país, todo esto con el fin de derrocar al gobierno de Gonzalo Sánchez de Lozada. No olvidarse de que Mesa fue quien en aquella época, fue quien dio amnistía a Morales.

Una vez consumada dicha sucesión, Carlos Mesa hizo efectivo el plan del Foro de Sao Paulo en el país. Hemos escuchado constantemente el eslogan que perdura hasta hoy en día de “un gobierno de ciudadanos”, pero con algo más grande detrás, hablamos de un co-gobierno con el MAS (algunos miembros del MAS y del Movimiento Bolivia Libre, este último es un partido boliviano del Foro de Sao Paulo) en el que, por ejemplo, se bloqueó las autonomías regionales, y de ahí la conocida y criticada negación de Mesa para darle autonomía a Santa Cruz, aparte de calificarnos como “provincianos”.

Desde ahí se iba viendo la clara alianza con el MAS, aunque también se puede mencionar algo más reciente, sin ir más lejos, el año 2014, como “vocero de la causa marítima”, Mesa pasó a formar parte de la planilla de funcionarios del entonces gobierno de Evo Morales, ya que gracias a eso, fue ganando más simpatía para su posterior candidatura a la Presidencia.

Llegando a estos tiempos, más precisamente a las pasadas elecciones presidenciales, Mesa fue el único que asumió la posición de ir a segunda vuelta (a pesar del fraude del tamaño del sol por el MAS) y no contento con eso, luego de los 21 días de paro, sale con el cinismo y el descaro de adueñarse de la lucha que se hizo en las calles, autoproclamándose como “la mejor opción” para derrotar al Movimiento Al Socialismo, y siendo alabado por periodistas de ser un “intelectual” cuando no deja de responder de manera mediocre y desviar las preguntas “incómodas”.

Hablamos de alguien que plantea bajar impuestos, pero no el gasto público; es decir, una contradicción andante, o querer recurrir al financiamiento externo para enfrentar el déficit fiscal. Como diría el economista Hugo Balderrama: “Una total locura que equivale a hipotecar tu casa para pagar tu tarjeta de crédito”.

Aún después de mencionar todo esto (y eso que hay todavía más evidencia de vinculación con el MAS y el Foro de Sao Paulo), hay una gran cantidad de personas que harán efectivo el “voto útil”, creyendo que el MAS es el gran problema, cuando no ven todo el panorama y, gracias al adoctrinamiento y el consiguiente resentimiento con el oriente boliviano, prefieren vender sus principios a un abortista, izquierdista y progresista, que votar por un candidato cruceño, como lo es Luis Fernando Camacho de la  alianza Creemos.

Estamos a un paso de volver al socialismo del que hemos querido salir, todo gracias a la ignorancia de mucha gente “anti-masista”, pero no “anti-socialista”. En definitiva, estamos entre la espada y la pared.

//Pablo Añez es miembro de la Escuela de Líderes LIBRE-Mente//

LA PRENSA: GRAN CONSTRUCTORA DE RELATOS

Los medios de comunicación tienen el poder para mostrar una sola cara de la realidad, según su interés

La prensa mundial tiene el poder de exaltar o denigrar, de convertir a villanos en héroes, y de rescatar o hundir. En resumen, la prensa puede construir relatos, ahí radica su importancia y, en muchos casos, su peligro. Veamos.

ACOMODANDO LA VERDAD

(por Hugo Marcelo Balderrama)

El 25 de mayo del 2019, George Perry Floyd Jr. murió a manos del policía Derek Chauvin. Este trágico incidente fue usado por el movimiento #BlackLivesMatter para protestar contra el «racismo sistémico» en Los EE. UU. Tristemente, la prensa cayó en la falacia de la llamada falsa causalidad, al asumir que si un policía blanco mató a un negro, lo hizo por racismo –cabe la posibilidad que lo hizo por conveniencia, pero ese es otro tema– y empezó a hacer eco de las protestas organizadas por la izquierda estadounidense.

Pero hubo detalles que los periodistas que, en el mejor de los casos, ignoraban o, lo que es peor, callaron a propósito. Por ejemplo, que Patrisse Cullors, Alicia Garza y Opal Tometi, fundadoras de ese movimiento, están ligadas a Nicolás Maduro y su gobierno. Es decir, las principales agitadoras contra la violencia policial y racial en Norteamérica respaldan a uno de los gobernantes que más violencia policial y militar ejerce contra su población, muchos negros incluidos. O que los mayores crímenes contra ciudadanos negros (70%), los comenten miembros de su mismo grupo racial, como lo muestran las estadísticas del Departamento de Justicia de los EE. UU.

Pero ¿Una prensa totalmente colonizada por el progresismo mundial es un problema exclusivo de la sociedad estadounidense?

Tristemente, no. Por ejemplo, el 21 de agosto del 2019, el diario argentino Infobae, anunció que Gisele Sousa Dias ocuparía el cargo de editora de género. En su edición digital de esa fecha; se puede leer el siguiente texto:

En sintonía con un momento histórico en el mundo, resultado de la enorme potencia del movimiento de mujeres y los feminismos, Infobae ha decidido incorporar la figura de editora de género. El objetivo de crear un cargo que hasta hace poco más de un año no existía en ningún medio del mundo es asegurar la perspectiva de género en todas las áreas del medio.

Pero, ya en noviembre de 2018, Daniel Hadad, fundador y gerente de Infobae, firmó el pacto de la ONU. Dicho documento resalta entre sus pilares: el desarrollo sustentable, el respeto a los derechos humanos y la lucha contra la discriminación. En resumen, Infobae renunció a informar, para difundir la agenda de género y pasaron del periodismo a la militancia.

En Brasil, el Grupo Globo, propiedad de la familia Marinho desde 1925, gozó durante décadas: el monopolio del futbol, los carnavales, la F1 y la publicidad estatal. Pero cuando Jair Bolsonaro, el único presidente conservador y de derecha en Latinoamérica, redujo los gastos en publicidad estatal, el Grupo Globo empezó una guerra feroz contra todo lo que pueda representar Bolsonaro. Obviamente, ante la carencia de argumentos, señalarlo de racista, machista y homofóbico fue lo único que pudieron hacer –además de sellar alianza con grupos de ambientalistas y feministas, tal como se pudo ver en el Carnaval de Río de Janeiro 2019–.

Por otro lado, en Bolivia: ATB, PAT, Red Uno, Bolivisión, Aby Ayala, RTP, Cadena A, Bolivia TV y Gigavisión son los nueve canales que en los tres últimos años del gobierno de Evo Morales recibieron 611.2 millones de bolivianos por publicidad, según informó Isabel Fernández, entonces ministra de Comunicación del gobierno de Jeanine Áñez, según reportó el diario Página Siete.

Pero como los periodistas al final son personas con sus propias cargas de conocimientos y juicios de valor, debemos mirar al lugar donde se construyen esas estructuras mentales y valóricas. Eso nos lleva a las universidades.

Cuando un joven ingresa a las carreras de Comunicación Social o Periodismo, se encuentra con una ideologización abusiva con base en los trabajos de Max Horkheimer, Theodor Adorno, Antonio Gramsci, Manuel Castells –quien llamó fascistas a Bolsonaro y Trump, pero siente admiración por Fidel Castro, Hugo Chávez y Evo Morales–, entre otros. Si por si acaso, aunque no es común, llega a tocar materias de economía, lo hace con el enfoque de la CEPAL. Finalmente, en cuestiones relacionadas con los sistemas de gobierno y la política, le hablan de justicia social y equidad de género. Por consiguiente, es lógico que los periodistas sean los principales promotores de lo políticamente correcto.

Podemos afirmar que la masiva ideologización en las universidades y la crónica dependencia de los dineros del Estado; hacen que la prensa pueda perder cualquier objetividad en el manejo de la información. Pero, yo añadiría el descuido de los medios culturales por parte de la derecha como un tercer factor –La fatal ignorancia lo llama Axel Kaiser–.

Entonces, e imitando el ejemplo de Dave Rubin, Vanessa Vallejo o Emmanuel Rincón; empecemos a pelear en el campo del periodismo, porque si la prensa se considera un cuarto poder, es necesario ponerle un contrapeso.

El español Pablo Iglesias, usando los medios masivos, como un canal iraní, para difundir ideología comunista chavista

LA TIRANÍA DE LA OPINIÓN

(por Cristian David Gil)

Se debe tener en cuenta que, sumadas a la construcción de relatos que ejecuta la prensa tradicional en función del colectivismo internacional, existen amenazas a la libertad de expresión menos palpables, y más ligeras y cínicas. Pero no por eso, deben ser ignoradas o subestimadas.

El temor a la tiranía de la opinión ha sido ostensible en todos los pensadores de corte liberal, como fue el caso de John Stuart Mill. En su obra mas icónica: Sobre la libertad, expresó que para combatir la tiranía, no bastaba con resguardarse de las decisiones impuestas por los gobiernos –pues estos poseen el poder para infringir nuestras libertades a su acomodo–, sino que también correspondía tener cuidado con la tiranía de las opiniones y la prevalencia de los sentimientos y percepciones, y también oponerse rotundamente a la tendencia de la sociedad de imputar por medios distintos a las sanciones penales; una manera de contemplar las reglas de conducta que todos deberíamos acatar. Alexis de Tocqueville, por ejemplo, llamaba a este desafortunado evento la tiranía de la mayoría.

Por su parte, la Sra. Lucía Santa Cruz, autora del libro La igualdad liberal, y quien es además máster en Filosofía de la Universidad de Oxford y MA en Historia del London University; enfatiza que:

El mundo occidental está amenazado por el predominio de ideas derivadas del posmodernismo que se tratan de imponer por medio de una presión social indebida.

Conforme pasa el tiempo, el odio llega a niveles alarmantes en el periodismo latinoamericano, pues esto, muy sutil y disimuladamente, se está convirtiendo en una amenaza para el sano ejercicio de la libertad de expresión. Diversos periodistas y canales de comunicación yacen ante una ciudadanía que no les cree y que los juzga por sus malas acciones del hoy y del pasado, mientras entre ellos, la pelea por demostrar quien informa mejor o manifiesta el punto de vista más sensato, se recrudece con el paso del tiempo. Aunado a esto, el periodismo se enfrenta a una nueva estrategia de destrucción: desprestigiar como mecanismo de eliminación del escenario de la opinión.

Lo anterior se debe a que se está creando la idea errónea y estúpida de que para ser un “buen profesional de la opinión y el periodismo”, necesariamente se debe ser de izquierda. En Colombia, por ejemplo, se ha instalado en los centros de redacción, caso concreto, la Revista Semana y el diario El Espectador, el absurdo de que sólo son respetables los periodistas que son furibundamente anti-uribistas. Esto último resulta tener severas repercusiones en el ejercicio de la libertad de prensa, puesto que, ante ese requerimiento casi patológico de querer enviar a la horca a quienes no son así, aviva el Uribismo militante y cierra totalmente la posibilidad que se conozcan corrientes de pensamiento distintas al movimiento político en mención.

Si bien, los que somos defensores a ultranza del gobierno limitado, la protección a la propiedad privada y el libre mercado, entre otros, tenemos diferencias irreconciliables con el Uribismo, esto no implica que busquemos callar a quienes son afines a las ideas del expresidente colombiano. La mejor manera de que éstos se vuelquen hacia lo que conciben el liberalismo clásico y la derecha vieja, es a través de los hechos, no coartando su voz.

¡Peor aún! Los faros de la moral periodística colombiana desatan toda su ira contra todo aquel que ataca la puesta en marcha de los Acuerdos de La Habana. María Jimena Duzán, periodista colombiana que goza de gran trayectoria y reconocimiento, en esta columna del año 2018 se puso lanza en ristre contra el Ministro de Hacienda Alberto Carrasquilla; por considerar que el Proceso de Paz con las FARC no servía. También lo hizo recientemente con el Presidente Iván Duque, en donde dijo literalmente que éste “No lo va a hacer trizas, como lo prometió. Solo le bastará con dejar de hacer lo que debía haber hecho. Con ese frenazo, el acuerdo de paz queda condenado a una muerte lenta, inhumana y trágica”. En su última arremetida hubo puntos en los que ineludiblemente los hechos la respaldan, pero aún así, Duzán no debería considerarse una autoridad de la divulgación que establece verdades reveladas ¡Porque no es así y nunca lo va a ser! Por el contrario, le convendría domar su ego, y sus evidentes sentimientos de frustración y amargura.

En Colombia y el resto de Hispanoamérica, así como en prácticamente todo lo que conocemos como Occidente, la libertad de expresión se ve fuertemente coaccionada, ya no sólo por la mordaza del Estado, sino porque el rigor está en peligro por el sesgo; y por la censura colectivista que reclama para sí el monopolio de la verdad y de lo políticamente correcto.

Los autores conservadores Hugo Balderrama Ferrufino y David Gil Toro

//TOMADO DEL BLOG DE HUGO BALDERRAMA//

LA ESCUELA DE FRANKFURT: LA DESTRUCCIÓN DE LA CULTURA OCCIDENTAL Y EL ORIGEN DEL NEOMARXISMO

Los pensadores europeos que asentaron las corrientes marxistas en EEUU / Webs

POR: ÁLVARO ARTEAGA.- Los teóricos marxistas de inicios de siglo pasado veían como se derrumbaban sus ilusiones de ver consolidada su tan anhelada igualdad social, eliminación de fronteras y gobiernos proletarios y cuando por fin deciden analizar el porqué de tan rápido fracaso, llegan a una conclusión predecible: todo era culpa de la poca capacidad de los trabajadores para entender ideología tan “elevada”.

Nunca pasó por su análisis lo irrealizable de tales ideas y tampoco que aquellos trabajadores buscaban algo muy diferente a esa forzada igualdad; ellos querían trabajar para vivir cada día mejor.

LA NECESIDAD DE REINVENTAR EL MARXISMO

Es donde toman protagonismo Antonio Gramsci en Italia y Georg Lucáks en Hungría que llegan a la misma conclusión: el fracaso del marxismo no se debía a lo imposible de sus ideas sino a las bases de la cultura occidental y del cristianismo, el enemigo ya no era Wall Street, ahora apuntaban al Vaticano.

Y Lukács decía al respecto:

…este cambio mundial de valores sólo puede llevarse a cabo mediante la   aniquilación de los viejos y la creación de otros nuevos por los revolucionarios.

Por su lado Gramsci apuntaba que los trabajadores no entenderían sus verdaderos intereses hasta que se liberen de la cultura occidental y del yugo de la religión cristiana, fortaleciendo aquella famosa frase de Marx: “Die Religion sie ist das Opium des Volkes”. Dando a entender que el comunismo los liberaría de tal enceguecimiento revelándoles sus verdaderos intereses.

Antonio Gramsci daba un giro al concepto de revolución, hasta el momento usado por el marxismo, defendiendo una estrategia de revolución pausada y no violenta, mediante la infiltración de sus ideas en los pilares de la cultura y la religión durante un largo periodo de tiempo, para destruirla desde dentro aplicando la psicología, siendo sus objetivos las tradiciones, las creencias y la moral.

“Sólo se puede hablar con propiedad de revolución cultural si la protesta va dirigida al conjunto de la cultura, incluyendo los principios morales de la sociedad.” 

“Podemos afirmar que la idea tradicional de revolución y la idea tradicional de la estrategia revolucionaria han terminado. Son ideas anticuadas. Lo que debemos llevar a cabo es una forma difusa y dispersa de desintegración del sistema cultural.”

“El mundo civilizado ha sido saturado de cristianismo durante dos mil años. Por ello, una tal cultura, basada en tal religión, sólo puede ser vencida desde dentro.”

(Todas las citas anteriores de Antonio Gramsci)

Entre las estrategias de este pensador estaban la de crear un frente fuerte con grupos no necesariamente de izquierda como ser los ambientalistas, el feminismo radical, el lobby gay, de los cuales no le importaba sus exigencias pero si le eran muy necesarios para destruir la cultura occidental psicológicamente, promoviendo el odio a la raza, religión, nacionalidad, etc., aplicando incluso un nuevo lenguaje para crear una imagen favorable a sus interés en las mentes de las personas, como por ejemplo llamar progresistas a quienes comulgaran con sus ideas así no tenga nada de sentido. La resistencia al Marxismo Cultural decía, sería totalmente inútil. Y se encerraría a los posibles disidentes en una jaula de hierro. Construcción de la nueva realidad la llaman algunos sin sonrojarse.

Hasta aquí los antecedentes de la futura escuela de Frankfurt.

Antonio Gramsci, el marxista italiano que sentó las bases del marxismo cultural / WEBS

ESCUELA DE FRANKFURT

Es en 1923 e inicialmente llamado Institut für Sozialforschung para pasar luego a llamarse simplemente Escuela de Frankfurt que se funda al interior de la Universidad del mismo nombre con un fin concreto: el desarrollo de un nuevo marxismo, diferente al marxismo revisionista (parlamentario) de Eduard Bernstein y Jean Jaurès y al Marxismo revolucionario (modelo soviético).incorporando peligrosamente las teorías de Sigmund Freud.

Al inicio este tanque de pensamiento, y teniendo como segundo presidente a Karl Grünenberg, continúa con una línea dirigida al estudio económico de índole marxista teniendo un relativo éxito que podríamos calificar como predecible.

En 1931 toma la dirección de la Escuela Max Horkheimer y retoma las ideas de Lukács dirigiendo sus esfuerzos ya no al campo económico y al proletariado, sino a destruir la cultura desde su interior, él tenía muy en claro que el marxismo era superado sin problemas por el capitalismo tanto teórica como prácticamente.

“El materialismo desde Hobbes había llevado a una actitud de dominancia manipulativa frente a la Naturaleza…” decía.

Es durante su dirección que se introducen con más fuerza las teorías del psicoanalista Sigmund Freud para argumentar que en la cultura occidental los individuos vivían bajo una represión psicológica y sexual y que estas eran las causas de su infelicidad, con tal análisis pusieron en marcha los planes de una dirigida educación sexual (experimento que intentó con un rotundo fracaso Lukács en Hungría siendo ministro de educación).

Un evento demasiado importante en esta primera etapa de la Escuela de Frankfurt es la entrada de Theodor Adorno y Erich Fromm, considerados por muchos como los miembros más brillantes de su época, y es que apoyados de las teorías freudianas darán fuerza a su política de liberación sexual. Fromm era conocido por su visión de que la masculinidad y feminidad no se debían a condiciones hormonales o genéticas, sino que derivan de los roles fijados por la sociedad, afirmando que el sexo es algo manipulable.

Es donde el proyecto inicial de Lukács empieza a tomar forma de lo que luego se convertiría en la dictadura de la corrección política, y a los trabajos de Fromm y Adorno se suman Bruno Bettelheim, psiquiatra infantil y Leo Lowenthal, especialista en medios de comunicación de masas.

Durante este periodo es necesario e importante mencionar a Walter Benjamín, Filósofo que crea las bases de la corrección política y es en sus estudios que se apoyan abiertamente otros posteriores como: 

El “Post-estructuralismo” de Roland Barhes, las ‘Microestructuras del poder’ de Michel Foucault, el  Deconstruccionismo” de Jacques Derrida y la ‘Semiótica’ de Umberto Eco.

Universidad de Columbia en New York, la primera en abrazar las ideas académicas comunistas / GOOGLE

LA ESCUELA DE FRANKFURT CRUZA EL OCÉANO ATLÁNTICO Y LOGRA SUS OBJETIVOS

En 1933 perseguidos por lo que ellos mismos denominan como fascismo, salen de Alemania con el objetivo puesto en los EEUU pero haciendo algunas escalas en otras capitales de Europa para esparcir la semilla de su pensamiento y es en una de estas escalas que Horkheimer y Fromm se plantean los beneficios para su causa que tendría romper el sistema patriarcal en favor de uno matriarcal, sentando las bases del famoso estudio sobre “La Personalidad Autoritaria”.

Recién llegados a USA fueron recibidos con los brazos abiertos por la Universidad de Columbia de línea abiertamente izquierdista y desde donde estos personajes comenzarían su ataque a la burguesía pero guardarían un silencio cómplice sobre los gulags, juicios, masacres, purgas, etc. llevados a cabo por bolcheviques y trotskistas.

Con la apertura de universidades como Princeton, Brandéis y Berkeley a las teorías de esta escuela, los pensadores francfortianos verían su proyecto lo bastante cimentado para ponerlo en marcha al otro lado del Atlántico. Sorprendentemente sus ideas fueron muy bien recibidas por un público abierto a nuevas teorías y empiezan sutilmente introduciendo un neo-lenguaje en el que se leían palabras como ”tolerancia”, o nuevos conceptos donde el llamado a ser el héroe que se enfrentaría a la “personalidad autoritaria” ya no sería el sujeto revolucionario sino el “demócrata”.

La idea era clara, hablar con términos diferentes para conquistar poco a poco a esa corriente tímidamente izquierdista norteamericana.

Como muestra de ese lavado de cerebro nos remitimos al libro escrito por Theodor Adorno –La Personalidad Autoritaria- ayudado por tres psicólogos de Berkeley que en una parte dice: “la gente en Estados Unidos tiene tics fascistas y que cualquiera que defienda la cultura americana -y por extensión la occidental toda-, está desequilibrado psicológicamente”. No es necesario analizar a fondo esta frase para darnos cuenta que el lavado cerebral que intentaba el autor de este libro era frontal y arriesgado, con un lenguaje simple y directo, algo que pronto cambiaría el ala europea de la Escuela de Frankfurt.

Adorno obtiene con este libro dos resultados exitosos: por un lado que se empiece a llamar fascista a todo aquel que no esté de acuerdo con esta corriente “progresista”. Y por otro lado crear el síndrome del “mea culpa” solo aplicable a la cultura occidental pero específicamente al hombre de raza blanca, heterosexual, que era definido como patriarca opresor, que sostenía una estructura familiar que generaba niños con una personalidad fácil de definir, y quienes heredaban esta personalidad apoyaban, defendían y promovían el fascismo, término redefinido por los francfortianos a su conveniencia y que hasta nuestros días se entiende como racismo.

En conclusión a la obra de Theodor Adorno, siempre desde su análisis freudiano-marxista, aquellos que presentan una personalidad autoritaria (léase hombres blancos, heterosexuales y todos aquellos que defienden la familia tradicional y los valores de la cultura occidental) son enfermos mentales que necesitan tratamiento por medio de una terapia adecuada.

Para este gran problema del hombre occidental, que ellos habían inventado, ellos también crearon la solución: una terapia de masas desde el sistema educativo y los medios de comunicación.

“La escuela y la prensa son los dos puntos de partida desde los que el mundo se deja renovar y refinar, sin sangre ni violencia.  La escuela alimenta o envenena el alma del niño, tal como la prensa hace con el alma del adulto. Y he aquí que ambas instituciones se encuentran hoy en manos de una inteligencia no espiritual. Y que devolverlos a las manos del espíritu es la máxima tarea acometible por cualquier política idealista, de cualquier revolución idealista.”

Esta frase de Nikolaus Coudenhove-Kalergi resume muy bien el plan que estaban poniendo en marcha los miembros de la Escuela de Frankfurt que, como vimos, ya habían tomado varias universidades de USA y sus ideas estaban siendo muy bien recibidas por la población.

Uno de los modelos de Lazarsfeld aplicado a la manipulación de la comunicación de masas / WEBS

PROYECTO RADIO

En 1937 la Fundación Rockefeller pone el capital para la creación de la Oficina de Investigación de la Radio – “Proyecto Radio” cuyo primer director fue Paul Lazarsfeld antiguo y activo colaborador de la Escuela de Frankfurt. El fin para el que el proyecto estaba formado era claro, se buscaba comprobar empíricamente las tesis de Adorno y Benjamín sobre la capacidad de los medios de comunicación para llevar a cabo un “masivo lavado de cerebro”.

Paralelamente la Escuela de Frankfurt desarrollaría la “Dinámica de los Prejuicios”, que junto a la “Personalidad Autoritaria” forma parte del “Estudio sobre los Prejuicios”, y tenía como intención final probar de forma concluyente que los problemas descritos en este estudio se podían erradicar sometiendo a la población a una larga sesión de psicoterapia de masas. El “Entrenamiento de Sensibilización”, como llamaban ellos a estas técnicas para lograr sus objetivos fue desarrollado por Kurt Lewin y Abraham Maslow, aplicado progresivamente en las escuelas públicas y posteriormente en las instituciones militares, apuntaba a “la dinámica del común destino grupal” donde los profesores ya no enseñaban sino pasaban a ser simples facilitadores de grupo.

Guiándose en el libro escrito por Lewin “El arte de la facilitación” donde se encuentra el manual utilizado durante los “entrenamientos de sensibilización”, los colegios pasaban a ser centros de autoanálisis o grupos terapéuticos donde los niños hablaban de sus sentimientos. Metodología diseñada para que los participantes se crean la única autoridad de sus vidas, alejándolos de la familia y de cualquier círculo parental, eliminar los valores morales y fortalecer el modelo social propuesto por esta nueva ola marxista.

Ya vimos cómo peligrosamente los miembros de la Escuela de Frankfurt habían atacado a la familia y ahora a la figura del individuo en la sociedad, suplantándola con la del colectivo, cumpliendo así sus metas trazadas a lo largo del tiempo.

Toda esta fuerte campaña de los proyectos “Radio” y “Escuela” da paso a un nuevo tipo de hombre americano: el Hippie. Al que podemos describir como un ser joven, contrario a cualquier tipo de orden establecido y  producto de un nuevo y deficiente sistema educativo sumado a programas de televisión, radio y artículos de prensa que mostraban la superioridad intelectual de los hijos y la estupidez de los padres; la imagen de la mujer fuerte e inteligente que no quería ser madre y sobretodo el sentimiento de culpa del hombre blanco, heterosexual (síndrome del mea culpa antes mencionado) donde la cultura y civilización occidental eran la raíz de todos los males del mundo.

Otro estudio que pusieron en práctica fue la “Teoría Crítica” (muy importante como veremos más adelante) que en realidad no es más que una teoría que apunta a la destrucción de cualquier concepto que vaya en contra de sus intereses y así, nivel por nivel, de la cultura occidental, poniendo en escena a los “gay studies”, “woman studies” o los “black studies” como centros de pensamiento en casi todas las universidades de Norteamérica para nutrir la doctrina de la “corrección política” que, como ya fue dicho, es su arma social. Podemos sacar como conclusión parcial que los francfortianos no tienen una idea de futuro, solo apuntan a la destrucción del capitalismo y la sociedad burguesa, para dejar el camino libre al marxismo ortodoxo que si sabrá que hacer una vez termine todo ese ciclo de destrucción cultural.

Y a lo mencionado anteriormente los pensadores de esta escuela ponen énfasis en la destrucción del Padre como figura de autoridad en la familia, y aunque no tienen un pronunciamiento claro sobre cuál es el tipo de sociedad que debe sustituir a la actual, hay algunos, como Wilhelm Reich, que se atreven a dar una idea vaga al respecto, mencionando que la próxima sociedad se debe basar en una teoría matriarcal, no por un fundamento estudiado sino por considerarla un extremo opuesto a la sociedad actual (antítesis).

Toda jerarquía está basada sobre la prepotencia por un lado y la sumisión por el otro. La familia es una fábrica de la ideología reaccionaria en la que el padre es el ser superior ante quien el niño es obligado a identificarse masoquistamente… (Theodor Adorno)

La masculinidad y la femineidad no son reflejos de diferencias sexuales esenciales como creían los románticos. En vez de ello, derivan de las diferencias en las funciones de la vida, que son en gran parte determinadas por la sociedad. (Eric Fromm)

Para la realización de toda esta enredadera muy bien planificada por la Escuela ellos proponen esta suerte de catecismo frankfortiano:

  • Incluir en el Código Penal una nueva tipología de delitos y faltas calificables de homófobos, racistas y/o xenófobos.
  • Introducir la enseñanza sexual y de la homosexualidad en las escuelas.
  • Socavar la autoridad parental y profesoral.                                                
  • Destruir la noción de las identidades nacionales a base de  menosprecio y ridiculización de los conceptos de patria, heroísmo patriótico y de las respectivas Historias Nacionales y las gestas en ellas.
  • Complementariamente, impulsar la inmigración masiva.
  • Fomentar la tolerancia hacia el consumo de drogas y la ingesta de bebidas alcohólicas.
  • Vaciar los templos.
  • Poner en marcha un sistema legal arbitrario, muy garantista, con un sesgo favorable al infractor, por ende perjudicial para las víctimas.
  • Promover toda suerte de subsidios y beneficios estatales para grupos y personas con el objeto de crear un alto grado de dependencia por parte de los beneficiarios: material primero y políticamente después como consecuencia de la primera.
  • Control y ‘atontamiento’ mediático.
  • Denigrar y socavar la institución familiar.
  • Negar cualquier diferencia esencial entre hombres y mujeres. 
  • Defender la idea de la liberación sexual y de la absoluta autonomía femenina en temas como la contracepción, el aborto y la maternidad, siendo esta última un mero residuo, es decir, lo que resulte tras la aplicación vigorosa de las dos primeras.

Si bien parece el extracto de una novela conspiranóica no es necesario mirar mucho alrededor para ver que esta agenda se está cumpliendo fielmente no solo desde las universidades sino desde los gobiernos centrales de casi todos los países, bajo iniciativa propia o por presión de organismos internacionales.

Herbert Marcusse, el intelectual impulsor de la “nueva izquierda” detrás del Mayo Francés / WEBS

HERBERT MARCUSSE Y EL NEGATIVISMO

En nuestros días vemos con mucha fuerza que el argumento de estas minorías es victimizarse para justificar sus actos, el negro es víctima del blanco, la mujer es víctima del hombre, el gay es víctima del heterosexual, los hijos son víctimas de los padres, etc. El victimismo es un medio para justificar la violencia de los primeros contra los segundos y el ideólogo de este modelo es Herbert Marcusse, uno de los pensadores más exitosos de la escuela y que dedicó su obra a afinar los postulados de Adorno, Fromm y Horkheimer, creando, con esta mezcla de sentimentalismo y victimismo, la base sólida de este constructo social como es el Hippie, que vendría a ser el reemplazante del obrero explotado europeo como carne de cañón de la revolución marxista.

La importancia de Marcusse para la escuela no solo se limita en haberse convertido en el líder de la revolución americana, de esa nueva izquierda que no necesitaba armas, o en el uso de éste de frases simples pero emotivas que llegaban con fuerza a esta nueva generación hippie, como ejemplo: “haz el amor y no la guerra”. Sino en haber sido el conducto de llegada de las ideas francfortianas a la sociedad americana, específicamente jóvenes muy confundidos y adoctrinados gracias al éxito del proyecto Radio, y de crear el concepto de la “Tolerancia Liberadora” que no consistía en otra cosa que llamar intolerante a todo aquel que no esté a favor de sus ideas, que no eran más que los postulados de la Escuela. “La sociedad americana era decepcionante en todos sus sentidos” decía él para justificar su dogmatismo.

Tal fue la influencia de Marcusse en la propagación de las ideas de la Escuela de Frankfurt, primero en USA, su propagación por el resto del continente y posteriormente en Europa y el llamado “Mayo Francés”, que en muchas pancartas se leía: Marx, Mao y Marcusse

Ya en Europa de regreso para ayudar en la desnazificacion del continente la Escuela de Frankfurt confirma su tesis de que el proletariado no era ninguna clase especial y que sus problemas se ven solucionados cuando existe abundancia de bienes, coincidiendo con sus enemigos naturales, los burgueses, en admisión de su propia redención.

Es fácil entender que el capitalismo seguiría siendo el enemigo, así éste solucionase todos los problemas del mundo, lo que demuestra la irracionalidad de sus ideas y el sin sentido de su lucha por un mundo mejor que era lo que justificaba para ellos la destrucción de toda la civilización como la conocíamos

Fervoroso defensor de la “Teoría Crítica” toma el timón de la Escuela de Frankfurt Jurgen Habermas, que a diferencia de Marcusse usa un lenguaje complicado, vacío, pero que gracias al trabajo de degradación intelectual que hizo su antecesor, es aceptado aun así no sea entendido completamente, es necesario enfatizar que Habermas es un declarado y decidido “Mundialista,” consciente que es mucho más fácil para un francfortiano posicionado llegar de un solo esfuerzo a varias naciones previamente vaciadas de sentimiento patrio y adoctrinadas desde sus bases.

Otro de los motivos de éxito de la Escuela, es la implementación del “Pensamiento Negativo” según el cual todo es criticable y fiel al modelo francfortiano: también es destruible.

Oponiéndose a la tesis de Marx que decía que, “el análisis crítico debe ser seguido por una acción concreta de transformación” la Escuela de Frankfurt respondía: “la teoría se emancipa de la praxis”. Y es que los miembros de la Escuela siempre tuvieron el cuidado de no pasar a la acción física, por lo que fueron acusados de poco comprometidos por los marxistas radicales.

Nos vamos dando cuenta que la Escuela de Frankfurt tiene como fin la destrucción desde el “Pensamiento Crítico” de todo lo relacionado a la civilización occidental: familia, individuo, religión, moral. Pero no nos muestra luces de lo que piensan para el mundo después de realizados sus objetivos, ésta es la figura del poder estéril que al mejor estilo de alguien resentido, reniega y quiere destruirlo todo.

Como vimos más arriba, los pensadores de esta escuela no incursionaron nunca en política, pero notamos su influencia absoluta en la sociedad, en la psique, y en el pensamiento colectivo.

La Escuela de Frankfurt apostaba más fuerte en su necesidad de llegar a las personas, por las buenas o por las malas, y lanzaba su teoría de “La Acción Afirmativa” para cerrar el círculo y, mediante el miedo, callar a quienes no habían podido convencer con sus estudios pero ¿Qué es “La Acción Afirmativa”?. Es el camino, dicen, para eliminar la “desigualdad” en el mundo, que según ellos, es la causa de la pobreza y la discriminación. La Acción Afirmativa vendría a ser un conjunto de acciones para terminar con el concepto de ”Individuo” o al menos convertirlo en algo negativo, digno de rechazo. Y pasamos de ser seres únicos, con virtudes y defectos, a ser objetos creados en serie, todos iguales. Un nuevo mundo en el qué si una persona supera a otra de acuerdo con sus capacidades debe ser rechazada por la sociedad, acusada de egoísta o discriminadora. Violando la ley natural donde el ser humano es discriminador por naturaleza y dando lugar a lo que hoy conocemos como “Hate Crimes” en el hemisferio norte y “Crímenes de Odio” en el sur. La implementación de la Dictadura de la Corrección Política en pleno, esa dictadura de la censura es el punto de inflexión para que todos los valores culturales cambien a título de “tolerancia”.

Es normal que muchos de sus conceptos en realidad signifiquen todo lo contrario, tal es el caso de la “Acción Afirmativa” que no es más que la aplicación de la “tolerancia liberadora” de Marcusse, aplicando el terror moral, intelectual y hasta judicial; el miedo de pensar fuera del cuadro diseñado por estos personajes para no ser presa de escarnio público, que no es más que la demostrada corrección política, arma que sirvió a la Escuela para introducir sus teorías sin necesidad de responder a quienes opinasen distinto a ellos; bastaba con llamarlos “intolerantes”.

Cuando Freud aceptó los postulados de Marx no imaginó que agregaría el factor cultural a esa “nueva” corriente socialista / WEBS

CONCLUSIONES

Si bien en la actualidad existen posturas que niegan la existencia del Marxismo Cultural, no es necesario ver mucho más allá de nuestra realidad para encontrarnos con pruebas de su existencia y alcance de sus ideas.

Cabe mencionar que si bien Marx creía necesaria la “reinvención” de la sociedad, él era un convencido de que la primera fase debería ser realizada de forma violenta y con los obreros muriendo en primera línea. Es Antonio Gramsci el gran cerebro detrás de toda esta ola de destrucción que de forma correcta debería llamarse Gramscismo Cultural.

Desde Marx y Engels que apuntaban a la destrucción de la familia para igualar a todos sus miembros a la simple calidad de obreros del Estado, previa toma del poder mediante una revolución armada, pasando por Gramsci y Lukács, que podríamos considerar los reinventores del marxismo, Fromm, Adorno, Horkheimer, llegando al célebre Marcusse y Habermas, la Escuela de Frankfurt nunca traicionó el proyecto con el que se había fundado.

Sus estudios como la “Teoría Critica”, el “Pensamiento Negativo”, la “Acción Afirmativa”, “La Dinámica de los Prejuicios”, “La Personalidad Autoritaria”, etc. Tenían como enemigo al capitalismo que tanto odiaban y culpaban de los males del mundo, y a toda la forma de vida que, gracias a este sistema económico, el hombre había alcanzado, que estos pensadores veían reflejada en la cultura occidental representada en la familia, en la iglesia y en los valores morales. La reivindicación de minorías supuestamente excluidas nunca fue un fin sino un medio para obtener lo que ellos anhelaban para sus propios intereses, al lograr hacer un frente común contra esos enemigos inventados: el hombre blanco primero y el individuo finalmente.

Vemos en la “Ideología de Género”, en la “Corrección Política”, y en olas que van creciendo como el ambientalismo o el animalismo corrientes que, sin que muchos se den cuenta, apuntan a destruir al capitalismo, al concepto del ser humano como ser superior, a la generación de riqueza como forma de protección de nuestras familias y de la especie, dando paso a un nuevo tipo de hombre mediocre, libertino, sin aspiraciones, sin metas, sin valores, sin responsabilidad pero muy obediente de entes superiores bien diseñados.

ÁLVARO ARTEAGA E. ES INGENIERO DE SISTEMAS CON ESPECIALIDAD EN CIBERSEGURIDAD – PRESIDENTE DEL INSTITUTO LIBREMENTE

ES MÁS FÁCIL SER HOMOSEXUAL EN LA DERECHA, QUE SER DE DERECHA ENTRE LOS HOMOSEXUALES (Y CARTA ABIERTA AL LGBTI)

Primera parte escrita por Hugo Marcelo Balderrama. Segunda parte escrita por Cristian David Gil Toro

PRIMERA PARTE:

Para los militantes de izquierda, las personas sólo valemos si pertenecemos a alguna colectividad –que de paso muchos ideólogos socialistas ni conocen, pero apelando a un racionalismo extremo, se atreven a diseñar esos grupos humanos–. Por ejemplo, los socialistas creen que todos los pobres deben ser de izquierda, que la totalidad de las mujeres están en la obligación de militar en los colectivos feministas, y que todos los homosexuales deben, necesariamente, adherir a los grupos LGTBI. Pero eso no es verdad, ni todos los militantes LGTBI son homosexuales, ni tampoco todos los homosexuales simpatizan con los lobbies arcoíris.

Pero ¿Por qué un grupo que había sido asesinado por la vieja izquierda –en China, Cuba y la URSS los homosexuales era considerados lacras sociales– pasaron a ser los abanderados de las agrupaciones socialistas?

Porque, ante los fracasos económicos de la URSS, la miseria en Cuba y la caída del Muro de Berlín, la izquierda necesitaba nuevos sujetos revolucionarios y renovadas grietas sociales –que ya no serían económicas, sino raciales, culturales, ambientales y sexuales– para construir su discurso político. Y así llegamos a la tiranía de las víctimas, en la que el sujeto construido como víctima oculta tras la victimización su pretensión de dominación.

Ahora bien, como las tiranías no aceptan disidencias, pues al igual que los pobres que no militan en la izquierda son acusados de alienación cultural, o de falta de sororidad las mujeres que rechazan ser absorbidas por los grupos feministas, los homosexuales que se atreven a cuestionar la tiranía arcoíris son, en el mejor de los casos, opacados o, peor todavía, perseguidos con la más cruel cizaña.

Verbigracia, Domenico Dolce y Stefano Gabbana –una de las parejas homosexuales más famosas del mundo– fueron cruelmente criticados por oponerse a la redefinición del matrimonio y la adopción homosexual –incluso Elton John los llamo «homosexuales homofóbicos» y «fascistas», epíteto que la izquierda usa con la mayor soltura–. Gabbana declaró:

«Soy gay, no puedo tener un hijo. Creo que no se puede tener todo en la vida. Es también bello privarse de algo. La vida tiene un recorrido natural, hay cosas que no se deben modificar. Una de ellas es la familia.»

Ahora bien, habría que preguntarse ¿Por qué esa obsesión socialista por modificar el matrimonio y la familia?

Para Engels, y toda la izquierda en general, la familia era la principal reproductora del orden social burgués (propiedad privada, productividad y capitalismo), pero también la institución donde los hombres aprendemos valores, y por la que naturalmente sentimos afecto. En resumen, la familia es un espacio donde el Estado no entra. Por lógica, acabando con la familia –objetivo que muchos libertarios confundidos comparten con los marxistas– se terminan la propiedad privada y el capitalismo. Saca a un individuo de su familia, y lo dejarás a merced del Estado.

Pero también debemos recordar algo, después de la creación de los bancos centrales alrededor del mundo, de la implantación de los impuestos progresivos, de la creación de sistemas de seguridad social estatales –en realidad «inseguridad»– y del control de la educación por parte de los gobiernos, la familia es la última institución que les falta tomar.

SEGUNDA PARTE:

Sin duda alguna, la civilización occidental tal cual la conocemos y cómo se encuentra concebida hoy en día, está en peligro. Uno de sus grandes enemigos es el Lobby LGTBI, un portentoso brazo del progresismo universal que impulsa el estatismo utilizando políticamente a una minoría: la población no straight que reside en la Península Ibérica, los Estados Unidos y toda Latinoamérica.

El término no straight es la negación de straight, un vocablo de origen anglosajón que literalmente traduce «recto», «firme» o «directo», y que se emplea para referirse a las personas que se sienten atraídas afectiva y eróticamente por individuos del sexo opuesto, es decir, la regla general o la mayor parte del grueso poblacional –he ahí la razón de ser del calificativo–. Esto significa que el resto de la población, cuyos gustos y preferencias van desde sentirse atraídos por personas del mismo sexo y/o género, hasta los que se auto-perciben como miembros del género opuesto y cuya orientación sexual nada tiene que ver con ello; aplicarían al término no straight.

Particularmente, prefiero usar este concepto, puesto que es muchísimo más incluyente que la sigla LGTBI, a la cual día a día le añaden más y más letras. No contentos con haberse apropiado del 20% del abecedario desde un inicio, no sólo quieren más letras para nombrar a su movimiento, sino que detrás de quienes se agolpan en las calles a luchar por la reivindicación de sus “derechos”, se esconden objetivos muy oscuros.

Los colectivos feministas y LGTB comparten en común algo que se llama Ideología de Género, concepto definido por el licenciado en ciencia política, escritor y CEO de la Fundación Libre de Argentina: Agustín Laje, de la siguiente manera:

«La Ideología de Género son un conjunto de ideas que van en contra de lo establecido por la ciencia y que con propósitos políticos decididamente autoritarios, desarraigan a la sexualidad humana de su naturaleza, buscando explicarla exclusivamente a partir de la cultura. »

Si bien, puedo tener algunas diferencias con el Sr. Laje, debo dejar en claro que la forma en la cual define la Ideología de Género, da justo en el clavo.

La verdad, es de maniáticos explicar la sexualidad humana únicamente a través de los ojos de la cultura. Lo ideal es que estos “estudios de género”, al menos buscarán contener conceptos básicos en biología, algo esencial incluso cuando, como sostienen algunos, se trata de una “mera construcción social”. Sus promotores, por ejemplo, afirman que como los individuos hemos sido “construidos sexualmente por nuestro entorno”, estamos llamados a “deconstruirnos”. Por razones como esta, reafirmo mi posición de que la Ideología de Género no es más que una estrategia de manipulación: pura propaganda de mal gusto que en lo más mínimo se acerca a una disciplina académica, tanto, que su discurso es perfectamente equi-comparable con la propaganda fascista de la Segunda Guerra Mundial. No es verdad que el género sea totalmente una construcción social porque, como bien han explicado autores de la talla de la gran Camille Paglia en su libro Sexual Personae, se trata es de una concurrencia entre la naturaleza y la cultura.

Pero ¿Cuál es el verdadero problema de esta estrategia que carece de todo rigor científico? El problema es que promover la Ideología de Género en Occidente, requiere en todos los casos de la ayuda del Estado –claramente, en un mercado en total apertura y libertad, difícilmente podría tener éxito– lo cual a su vez significa que, tiene como fin cercenar completamente el sano ejercicio de nuestras libertades individuales, lo que conllevaría irremediablemente a que la familia también sea abolida, sin contar además que ese mismo fin, lo tendrían otras instituciones orgánicas propias de nuestra especie. Quienes la suscitan, buscan inmiscuirse en la conciencia de blancos fáciles para la propagación de sus ideas equívocas: los niños y jóvenes, para que acepten sin cuestionamiento alguno, la o las autopercepciones que otros tienen de sí mismos.

Por otra parte, y no en aras de mitificarlo, el desprecio que los lobbies feminista y LGTBI profesan por especialistas como Sigmund Freud, resulta ser un desastre, ya que no son capaces de entender o analizar las relaciones sexuales humanas. Sin Freud, difícilmente se pueda explicar lo que pasa entre varones, mujeres, y hasta hermanos. Estas organizaciones no son capaces de construir una teoría correcta acerca de la sexualidad humana, aportando análisis sólo desde el punto de vista político ¡De locos! Pues el sexo no se puede explicar mediante política, y estos colectivos lo que buscan son, básicamente, una nueva forma de credo o comunidad de fe distinta a las tradicionales. Quieren es un nuevo dogma, para lo cual, toda esta basura identitaria y victimista les cae como anillo al dedo. Lamentablemente, ignoran que, cuando la gente contempla la política como si fuera su salvación “su dogma”, pues terminan de crear el Infierno en La Tierra.

Las consecuencias de tal maquiavélica propaganda, hasta el momento, han sido nefastas: la penalización de la libertad de expresión y de prensa para quienes se oponen a la Ideología de Género, el pago de programas públicos que incitan el uso del mal llamado lenguaje inclusivo con recursos de todos los contribuyentes, el cambio de género legal (en el documento de identidad o cédula de ciudadanía) de todos aquellos a los que les conviene por cuestiones patrimoniales, el financiamiento con dineros públicos de una o varias intervenciones quirúrgicas a las que se quiere someter una persona que se auto-percibe como alguien del género opuesto para poder vivir a plenitud lo que la hace feliz, la instauración de las figuras legales del también mal llamado “matrimonio igualitario” y la “adopción homoparental”, entre otros. Sin mencionar además que, ahora, los lobbies pedófilos también se quieren alinear al movimiento LGTBI y de género, tanto, que redes sociales como Instagram promocionan descaradamente la posible alianza que pretenden sellar ambos grupos identitarios –cuyas banderas por cierto, a mi parecer, son horrorosas–.

¿Acaso los militantes del lobby LGTBI son utilizados únicamente con objetivos políticos? ¿Su afán de formar parte de un grupo, los está llevando a perder cualquier rasgo de singularidad que como individuo uno pueda tener? Sí a todo. El lobby arcoíris, comunidad del abecedario, o como deseen llamarlo, el mismo que dice estar a favor de la diferencia, tristemente, poco o nada, valora la importancia de la diferencia y busca que todos sus miembros parezcan muñecos programados en serie y pretenden dictarle incluidos los que no van con ellos, como ser un verdadero LGTBI.

Les cuesta considerablemente, aceptar a uno de los suyos que no vaya con ellos, y sin ser el único, todos los que nos oponemos diametralmente a su lógica oportunista y conveniente –que muchos de ellos, ignoran que así es–, coincidimos en algo: es más fácil ser homosexual –o no straight– en la derecha, que ser de derecha entre los homosexuales. Lo peor de todo, es que con total vehemencia afirman que «ser gay y de derecha, es una contradicción hasta biológica». Aparentemente, no conocen la sucesión de horrores que vivieron gran parte de los nuestros en manos de la izquierda, para que, irónicamente y sin más claras explicaciones, sea ahora esta la que levante banderas en favor de la población no straight con el afán de promover y glorificar todo lo que en otra época, despreció con tanta crueldad. A esos mismos les digo: «ser gay y de izquierda, es el equivalente a ser judío y ser nazi al mismo tiempo».

Cierro con una carta abierta a los militantes de dicho colectivo, escrita por mí el año pasado, y la cual impulsó dos importantes entrevistas en el programa Periodismo para Periodistas: On the Radio desde Argentina.

CARTA ABIERTA PARA TI QUE ERES MILITANTE LGTBI

Estimado militante LGTBI:

Acepta que por tus gustos y tus preferencias, siempre habrá alguien a quien no le agrades. Para muchos estamos enfermos, necesitamos terapias de conversión, o simplemente carecemos de un Dios vivo y real en nuestro corazón. Problema de ellos, tu sabes quien eres y lo que vales. Así que por favor, deja de inventarte una fobia distinta para justificar tu necesidad de aceptación social.

¡Ánimo! Demuestra que eres más que lo que haces a puerta cerrada, y aquel que te rechace, simplemente sácalo de tu vida porque no te merece y quizás se esté privando de crear simbiosis con un ser humano maravilloso. Te pido eso sí, no vengas con tu “discurso repetitivo” de que hablo desde mi privilegio y del provenir de una familia acomodada, ya que si supieras lo que en otra época tuve que padecer a causa de las ideas retrógradas y ortodoxas que habitan en la cabeza de un ultra-conservador como mi papá, de seguro cambiarías de parecer respecto a tu juicio sin fundamento. Además, mi familia no siempre fue acomodada.

No se te olvide además algo crucial, esos que te impulsan a reclamar igualdad, respeto por la diversidad, y saldar la deuda histórica que la sociedad tiene con nosotros; son los fieles sucesores de los mismos que en otra época atacaron, violentaron, ultrajaron, mancillaron, y asesinaron incluso a muchos de los nuestros, en nombre de la revolución comunista. Pasa que su discurso “buenista”, ahora cala mucho más en la ciudadanía. La retórica es un arma de la que se saben valer muy bien.

Ten en cuenta que TE ESTÁN UTILIZANDO. Si realmente te amas y amas a los tuyos, no permitas servirles como instrumento político.

Recuerda que demandar privilegios del Estado, es reconocer que nosotros como minoría somos inferiores al resto de la población civil. Yo particularmente, no soy inferior a ninguno de ellos, y espero tú tampoco sientas que lo eres.

No temas a la discriminación. La discriminación en sí misma no es tan negativa, ni siquiera el odio. El odio es una de las cuatro emociones básicas del hombre, junto con la alegría, la cólera y la tristeza. Lo correcto, es no permitir que el odio trascienda como sentimiento y te dirija. En nuestra población, la discriminación, la selectividad, y los estereotipos están a la orden del día; entonces es tonto e incoherente luchar contra algo inmerso al mundo en el que te mueves.

Siento que tú al igual que yo, queremos un mejor lugar para vivir, pero para eso, debes cambiar para ti mismo y crear para ti mismo. Conforme lo hagas, cambiará todo a tu alrededor. Tu individualidad está primero que nada, y ejemplos de que esto es posible existen por montones, o sino consulta la biografía de la gran Marie Curie.

Unirte a una turba furiosa que en sus multitudinarias movilizaciones crea caos y destruye la propiedad de otros, promueve los excesos, y cuya principal motivación es ese mismo odio que quieren vencer; dudo que mejoren el panorama o hagan que nos tengan más respeto. Tu odio se ha transformada ahora en una lucha manifiesta contra de los mal llamados “patriarcado opresor” y “hetero-normatividad”, instituciones como el Cristianismo, y medios de producción como el “capitalismo”. Con todo esto lo único que conseguirás, es vender tu más preciado tesoro al totalitarismo: TU LIBERTAD, a cambio de un poder que seguramente no disfrutarás.

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