Archivos Mensuales: noviembre 2020

ENTRAMBASAGUAS Y JUNIOR: LOS POLOS OPUESTOS DEL NUEVO “PERIODISMO MILITANTE”

A la izquierda, Arias, paseando por New York en 2015, promocionando su revista Quinto Poder con el alto dirigente del MAS, Héctor Arce en tapa. A la derecha, Entrambasaguas en La Paz, este 2020, presentando una denuncia en la Fiscalía contra Evo Morales, acompañado del abogado opositor Eduardo León. / FACEBOOK / APG

VISOR BOLIVIA / Redacción central.- La última campaña electoral en Bolivia estuvo marcada por el protagonismo de los medios de comunicación, pero ante todo, los periodistas, que se adscribieron de forma abierta a una u otra opción, tratando de influir en el voto ciudadano. Dos ejemplos quedan marcados en la opinión pública como “pro oficialista” y “pro opositores”.

“La prensa ha llegado a un punto que era previsible y que ya lo habíamos adelantado hace un par de años, cuando esta convulsión sostenida, primero política y luego social, traspasó a los medios de comunicación. No está mal que un medio tenga su línea política ideológica, lo incorrecto es que aquello no se asuma con responsabilidad e hidalguía para dejar de ser los ángeles sin sexo y asumirse ante la opinión pública como medios definidos ante la realidad como blanco o negro”, expresa el periodista y analista Iván Rada.

En este contexto, Rada ve que Junior Arias con su campaña de ataque al Gobierno de Jeanine Áñez fue totalmente funcional al Movimiento Al Socialismo (MAS) y Alejandro Entrambasaguas se convirtió en el portavoz de denuncia de la corrupción e inmoralidad de la cúpula de Evo Morales.

“Junior manipuló de forma grosera y anti ética la información que le llagaba a su WhatsApp desde el interior de los propios ministerios por militantes del MAS que siguen trabajando y de alguna forma “conspirando” contra el Gobierno. Hubo errores, sí, pero esos escándalos se amplificaron tanto, que fueron el inicio de la guerra mediática contra la candidatura de Áñez, tal como hizo su padre, Jorge Arias, contra Carlos Mesa en 2005”, agrega Rada.

Sobre el periodista español, el fundador de @VisorBolivia señala que Entrambasaguas tuvo el valor de denunciar aquello que era “secreto a voces”, pero no causó el impacto necesario para afectar al MAS, como pasó con el caso Zapata en el referendo de 2016, porque la prensa local apenas respaldó esas denuncias.

“Hay medios que descalifican a Entrambasaguas por ser un “facho” de derecha; otros colegas dicen sin pruebas que recibe plata de (Arturo) Murillo, y alguno no lo quiere por ser extranjero. Pasó lo mismo con Carlos Valverde en el caso Zapata, cuando se le amenazó con un juicio y la prensa local preguntó a Lupe Cajías si iba a defender al cruceño y ella contestó que no, porque no estaba inscrito en la APLP y, por tanto, “no era periodista”. Imaginen ese nivel de centralismo con aires de élite”, recuerda Rada.

“Junior se puso indirectamente la camiseta del MAS y no me extrañaría que sea designado ministro de Comunicación o nuevo defensor del Pueblo. Su tío Alex Arias ya usó su popularidad en 2003, luego de hacer una brillante y arriesgada cobertura a febrero y octubre negro, para postularse a la Alcaldía, y su padre Jorge Arias fue asambleísta constituyente por el MAS tres años después”, concluye el analista.

De Entrambasaguas, Rada cree que más allá de su excelente labor periodística, sus desafortunadas declaraciones sobre la “calidad del votante boliviano”, lo estigmatizarán ante la militancia del MAS como otro “racista, derechista, imperialista” y demás adjetivos de campaña que, para los afines del proceso de cambio, paradójicamente, no son palabras “discriminadoras”.

JUNIOR FUE CONDECORADO POR “RESISTIR EL GOLPE” AL MAS

Junios Arias, periodista y presentador de Gigavisión y la fanpage Detrás de la Verdad, se encargó de hacer campaña para el regreso del MAS al poder. Desde sus medios, de los cuales también funge como empresario junto a su familia, encabezó las noticias sensacionalistas y hasta cruzó las fake news, todo con el afán de desestabilizar a la gestión de la presidenta Jeanine Áñez.

El reconocimiento a Arias llegó luego, el 27 de octubre, desde el Senado y el MAS, que le dio un diploma “por haber resistido el golpe de Estado en Bolivia y haber luchado por la recuperación de la democracia que se materializó con la victoria electoral del pueblo boliviano”, tal como cita la cartulina entregada por la senadora María Oporto.

El presentador reconoció que le llegaron documentos con denuncias de sobreprecios y actos de corrupción en el gobierno transitorio. Dijo que como periodista cree “haber cumplido con su labor”, aunque lamentó que ninguna de las denuncias reveladas en sus medios haya avanzado en el Ministerio Público.

El mismo reconocimiento del Senado fue entregado a la defensora interina del Pueblo, Nadia Cruz, quien también fue parte del proceso de ataque sistemático a la gestión de Áñez, con sus constantes pronunciamientos contra el Gobierno, a diferencia de los meses anteriores, cuando se guardó silencio total a las acciones del régimen de Evo Morales.

Arias denunció el caso de los respiradores españoles, atacó al entorno de la presidenta por el supuesto uso de los aviones oficiales, manipuló las declaraciones de descargo usando el término judicial “admite”, acudió a tres recurrentes diputados para aumentar sus críticas al Gobierno y no dio la contraparte proporcional como dictan los manuales de ética periodística.

Junior posa sonriente con la defensora interina del Pueblo, otra de las condecoradas por el MAS, por haber “resistido el golpe de Estado” de 2019 / CAPTURA PANTALLA DETRÁS DE LA VERDAD / RRSS

El hijo de Jorge Arias, periodista y ex constituyente del MAS, también se estrelló un par de veces contra los ministros de Gobierno, Arturo Murillo, y de Defensa, Luis Fernando López. Con este último trató de empañar su imagen desde el logo “norteamericano” de su barbijo e inventó una información que luego de generar el escándalo viral, tuvo que rectificar con una simple disculpa. Junios había confundido el apellido del ministro con el líder de la alianza Creemos, Luis Fernando Camacho.

Murillo decía a Fides en anterior oportunidad, que Junior Arias era su amigo e incluso éste le había manifestado su respaldo a su labor cuando fungía como senador. “Me extraña mucho ese repentino cambio”, dijo el ministro.

Para los militantes del MAS, Arias se convirtió de la noche a la mañana en el periodista “que no se vendió al golpismo”. Incluso en el conflicto de agosto, cuando hubo una represión policial a un punto de bloqueo en El Alto, la gente retaba a los periodistas de cobertura y decían que el único medio que decía “la verdad” era Gigavisión.

Gigavisión, según informe del entonces Ministerio de Comunicación, recibió entre 2017 y 2019, durante el régimen de Evo Morales, Bs 31,5 millones en cuota publicitaria. Se conoce también que la familia Arias se benefició con importantes cuotas en BoA para realizar viajes al interior y exterior del país, además de beneficios en la señal satelital y fibra óptica de Entel, entre otras.

Detrás de la Verdad, a su vez, es la red social que maneja Arias con material de apoyo que recogen sus camarógrafos y reporteros para la red televisiva. Un detalle llama la atención, cuando el administrador de esa fanpage de Arias etiqueta a dirigentes del MAS en sus publicaciones, pese a tener 530 mil seguidores.

ENTRAMBASAGUAS Y LAS REVELACIONES DE PEDOFILIA DE EVO

Al otro extremo se encuentra Alejandro Entrambasaguas, el periodista español del portal OK Diario, que desde su llegada a Bolivia en enero, se encargó de hacer seguimiento a la cúpula del MAS, incluyendo a Evo Morales.

Entrambasaguas llegó al país con la misión de identificar los nexos de la cúpula masista con el partido socialista Podemos de España, su jefe, Juan Carlos Monedero, y el actual vicepresidente del Gobierno, Pablo Iglesias.

En su recorrido por La Paz, investigó y encontró al exministro de Gobierno, Carlos Romero, quien hasta entonces paseaba por las calles de Sopocachi sin ningún problema. Luego de difundir la noticia, el exministro de Morales fue aprehendido por el caso UELICN y llevado a detención preventiva en el penal de San Pedro, hasta que obtuvo arresto domiciliario.

Luego, el periodista español reveló la relación pedófila de Evo Morales con Noemí Meneses, gracias a un informe de la Policía, a la que tuvieron acceso otros medios bolivianos, cuando las hermanas de la joven fueron detenidas por los casos de Faustino Yujra o sedición y uso indebido de bienes y robo de una movilidad de la Gobernación de Cochabamba.

Los celulares de las hermanas y de la propia joven, confirmaron que Meneses conoció y frecuentó a Morales desde que tenía 14 años. Luego se confirmó que ambos mantenían una relación sentimental en Argentina, pese a las restricciones que ella tenía para salir del país.

El caso de pedofilia se adscribió como estupro con el agravante de trata de personas, pues Morales pagó los pasajes de anteriores salidas de Meneses y su hermana. Asimismo, ambas hermanas se tomaron fotos en el avión presidencial FAB-001, demostrando que Morales utilizaba la nave como taxi particular.

Entrambasaguas fue asignado a Bolivia por OK Diario, medio afín a VOX España, para investigar los vínculos financieros de Evo Morales con Pablo Iglesias y Podemos / TWITTER

Entrambasaguas volvió a Bolivia y fue a buscar al padre de otra “víctima” del jefe cocalero, con quien se presume que Morales tuvo relaciones y concibió una hija en 2016, cuando la mujer era menor de edad.

Al final, el periodista español tuvo acceso a datos sobre el manejo económico que hizo el candidato del MAS y hoy presidente electo Luis Arce, además de las cuentas “millonarias” de su esposa e hijos, todos funcionarios públicos con rango ejecutivo, pero prefirió dejar el caso a los investigadores de la Fiscalía y la UIF.

Luego de las elecciones del 18 de octubre, el reportero de OK Diario fue entrevistado por un canal español y se refirió a los votantes bolivianos en los siguientes términos: “La mayoría de la gente que votó a Evo Morales vive en el campo, no sabe lo que es un teléfono móvil, no sabe lo que es internet y mentalmente no tiene idea de prácticamente nada. Son analfabetos literales. Hay mucha gente que no sabe hablar español. Hablan aimara y quechua. No tienen idea de lo que es la civilización”.

Aquello le valió el ataque de los sectores del MAS, incluyendo a la defensora interina del Pueblo, y la presentación de una querella por “racismo y discriminación”, en base a la Ley 045 de Bolivia.

Entrambasaguas pidió disculpas públicas a través de las redes sociales y lamentó que sus palabras le valgan una restricción de volver al país por cinco años, más aún con el MAS nuevamente en el poder y con el manejo manipulado de la justicia.

La senadora Carmen Eva Gonzáles agradeció públicamente al periodista español y a OK Diario, “por el brillante trabajo que han venido realizando en los últimos meses, al desvelar hechos de corrupción y pedofilia del dictador Evo Morales”. Además acusó que Entramabasaguas ahora es víctima de persecución y acoso por parte del MAS.

ENTRAMBASAGUAS VS JUNIOR

En la semana, Entrambasaguas había adelantado que revelaría el nombre de un “empresario de la prensa” que “se vendió hace tiempo por varios millones de dólares al partido de Evo Morales”.

La alusión fue a Junior Arias, quien había presentado una queja ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) contra el Gobierno de Bolivia, por supuesta persecución desde el Ministerio de Gobierno.

“Insólito. La @CIDH deja en ridículo a Junior Arias, al que Evo Morales ha entregado 4,5 millones de dólares entre 2017 y 2019. Tras difamar a @ArturoMurilloS, pretendía que le dieran “garantías personales”. Quizás quería seguir cobrando dinero público y no lo logró”, escribió el periodista español.

Sin embargo, el tono subió este jueves, cuando el corresponsal de OK Diario reveló que Junior Arias no solamente tiene varios NITs a su nombre en Bolivia, sino que además es “director” de una transnacional con sede en La Florida, Estados Unidos, denominada Corporación Internacional DCN, junto al abogado Álvaro Castillo, vinculado al caso Papeles de Panamá.

Esa supuesta empresa tiene registrado un domicilio en Miami, en un edificio del Pacific National Bank, en el que funcionan otras siete sociedades, también vinculadas al escándalo de los Panama Papers de “lavado de dinero”.

Los dos periodistas en trinchera de batalla desde sus redes sociales, donde el cruceño lleva ventaja viral con el público boliviano que es en su mayoría militante del MAS, además del rechazo generado contra el español por sus desafortunadas declaraciones sobre el ‘votante promedio’ nacional / RRSS

“¿A qué se dedica esta sociedad? ¿Cuánta fortuna mueve? ¿Por qué se establece en EEUU y no en Bolivia? ¿Qué relación le une al abogado Álvaro B. Castillo?”, cuestiona Entrambasguas.

En respuesta, Arias Paravicini calificó a Entrambasaguas como un “sicario al servicio de Arturo Murillo” y negó las acusaciones en su contra.

“La acusación errónea de Entrambasaguas, se trata de la compra de un departamento de 50 m2, y la dirección a la cual hace referencia es la dirección del abogado que trata de ser ligado a Junior Arias y paraísos fiscales. Álvaro Castillo, la persona a la cual hace referencia el periodista español y trata de hacerlo figurar como socio de Junior Arias es el abogado contratado para que registre los títulos de propiedad de Junior Arias en EEUU”, citó en un video desde su portal informativo de Facebook.  

Arias se estrelló contra Murillo, le deslizó otras acusaciones personales y pidió al periodista español que investigue mejor sobre la compra de ese “pequeño departamento monoambiente” en EEUU.  

“En el último escándalo, si nosotros siguiéramos la línea amarillista de “Detrás de la Verdad”, podríamos titular “Junior admite que compró propiedades en EEUU”, pero aquello sería caer en esa forma de deformar la realidad y agredir a la gente. A su vez, Entrambasaguas ahora tendrá que sustentar su información o no volver a tener contacto con su fuente, quien no fue identificado, pero que ya todos conocemos su nombre”, finaliza Iván Rada.

//@VisorBolivia//

DERECHA CONTRA IZQUIERDA: PRINCIPIOS, VALORES Y ESTRATEGIAS

Por: Alberto Mansueti

El Movimiento por las Cinco Reformas es de naturaleza política; y la buena política comienza por declarar y precisar con claridad los principios y valores que la guían, sirviendo como IDENTIFICADORES, tanto de sus fines, como de los medios conducentes a su logro.

                                                                              I

Los principios y valores no son sólo para libros y declaraciones; son para concretarse en la práctica. Y es mediante acción política inteligente, antes que todo con un programa, como nuestras Cinco Reformas, en el contexto de un proyecto político, la Gran Devolución. Con partidos o movimientos, grupos y activistas, adhesiones y líderes. Y estrategias adecuadas. Los “tigres” de Asia y los “leones” de África están en el proceso de transición de socialismo a capitalismo, algunos desde hace tiempo, siguiendo los pasos de los países de la Europa excomunista; y de todos ellos tomamos lecciones.

Una de las más valiosas es que a la izquierda se le combate con la unidad de las fuerzas contrarias; pero la unidad firme y duradera no es en torno a personalidades, o a “las ideas de la libertad”, sino a un programa concreto y un proyecto específico para conquistar la libertad. Así hemos logrado con éxito la unidad de liberales, “libertarios”, conservadores, “patriotas”, etc., y de católicos, evangélicos, judíos y no creyentes, gentes de muchos matices; salvo con quienes no desean adherir al proyecto. De tal modo nos evitamos las interminables, estériles, y agrias controversias y disputas. Si te gusta el proyecto, adhieres; y podemos mejorarlo entre todos, pues no es perfecto ni inmejorable. O no adhieres; y no hay problema alguno. Así todo es más fácil.

Aunque si tienes un mejor proyecto, tiramos 5 R al cubo de la basura y adoptamos el tuyo; pero de momento el nuestro es único en su género. Y claro que tenemos líderes, y excelentes todos; pero el protagonismo no es de personas, sino del proyecto compartido, que no voy a repetir ni a resumir aquí, porque puedes verlo en las Webs del Foro Liberal de América Latina, y de nuestros partidos Familia de Guatemala y Devolución de Perú; e información adicional en nuestros Blogs personales.

Otra lección que aprendimos: tras la II Guerra Mundial, ciertos países prohibieron los partidos comunistas, socialistas y nazis por decreto; y al poco tiempo volvieron con otros nombres y símbolos. De nada sirvió. Hoy en día, esta parece ser la única estrategia de las derechas convencionales; pero está probado que no funciona.

                                                                              II

Orden, justicia y libertad son nuestros PRINCIPIOS. En esa misma secuencia; porque sin orden no hay justicia, y sin justicia no hay libertad.

ORDEN es la ubicación de las cosas en sus lugares propios que les corresponden. El orden garantiza la buena disposición de las partes en un todo. JUSTICIA es vivir honestamente sin hacer daño a nadie, y dar a cada uno lo suyo propio. LIBERTAD es la facultad de una persona individual, empresa o entidad social para decidir algo, y por lo cual es responsable de sus actos.

Son los axiomas políticos “clásicos” en lo que una vez fue el mundo libre, “occidental y cristiano”, por muchos siglos. Pero desde el siglo XIX el socialismo se hizo cada vez más influyente, y nombró como “capitalismo” al sistema de “economía natural”, pero sin distinguirlo del capitalismo mercantilista; y nombró como de “derecha” a tales principios, e instituciones en ellos inspiradas. Y son términos de amplia aceptación, más vale reconocerlo.

A su vez, los socialistas se identificaron a sí mismos como de “izquierda”, prometiendo una gran felicidad universal que nunca llegó. Y se adueñaron de los gobiernos, aplastando tanto el orden como la justicia y la libertad; e imponiendo sus contrarios: desorden; injusticia; y opresión, tiranía cruel y absolutista. Somos de derecha, naturalmente, sin importar que esa palabra, como “capitalismo” y otras, fueron demonizadas. Es urgente reivindicarlas, des-satanizarlas, quitarles el estigma, o sea el veneno; pues negarlas de nada vale, porque somos lo que somos: impulsores del capitalismo liberal, y por tanto de derecha.

No tenemos vergüenza. Lo que hacemos es resignificar los términos como “socialismo” e “izquierda” por lo que son realmente, para que sean ellos quienes se avergüencen. Recuerda: en el reino animal, comes o eres comido; en el reino social humano, defines o eres definido. Vamos a definir y a redefinir entonces, poner nuestros rótulos a los distintos actores, por cuanto no hay de otra.

Las fuerzas de derecha, no todas y no siempre permanecieron fieles a sus principios, especialmente las mercantilistas. Las que llamamos las “derechas malas” traicionaron, se confundieron, o se acobardaron y se rindieron, muchas veces adoptando conceptos e ideas de izquierda, funcionando como “pseudoderecha”; y así muchas desaparecieron, lo que permitió el avance y dominio de los socialistas.

Otras se mantienen en pie, pero sin vocación de cambios: no hacen reformas de fondo; por eso fracasan, como ha sido en los gobiernos de P. P. Kuczynski (Perú), Macri (Argentina), los “designados” de Uribe (en Colombia), Piñera (Chile) y similares. Por otro lado, están los “tanques de pensamiento” y los “influencers” liberales o conservadores, que también carecen de un programa y un proyecto político para conquistar la libertad, porque se mantienen al margen de la actividad política. ¿De qué vale entonces toda esa retórica anticomunista? Los unos son “politiqueros”, y los otros son casi todos antipolíticos: en conjunto la derecha “reaccionaria” o puramente negativa; nosotros somos la derecha “accionaria” o positiva.

                                                                              III

Nuestros VALORES son los tres pilares del capitalismo y del liberalismo clásico, a veces llamado “conservador”, la mejor expresión de la derecha: GOBIERNOS LIMITADOS, MERCADOS LIBRES, y respeto a la PROPIEDAD PRIVADA. Porque son única vía idónea para tener orden, justicia y libertad.

Combatimos las tres negras realidades que las izquierdas, más allá de sus discursos, nos imponen con todas sus “revoluciones”; y que son las antípodas: Gobiernos “totalitarios” que todo lo esclavizan bajo su dominio; mercados controlados, interferidos, obstaculizados o anulados; y propiedad estatal en economía y en toda esfera privada de la vida social.

Eso es lo que hoy padecemos; y nos han causado desempleo, pobreza, miseria, ignorancia, y absoluta dependencia del “estado”; entre otros males. Porque las izquierdas gozan de total impunidad: sin una derecha competente, escapan a su responsabilidad por estas calamidades, empleando habilidosos engaños y perversas estrategias, que crean confusión por doquier, y con palabras torcidas manipulan las emociones y sentimientos de los desinformados. Instalan mentiras que muchos creen ingenuamente.

                                                                              IV

Veamos las FALSEDADES más dañinas, en sus contextos: las realidades.

1) La madre de todas las mentiras: que el capitalismo reina, no el socialismo; y es el culpable de todos nuestros males. Socialistas y “progresistas” se ven como adalides de la “justicia social” y defensores de los pobres, débiles y oprimidos; pero la realidad es otra. Y no hay izquierdas buenas: las hay blandas que aplican la mentira, y duras que agregan la violencia.

2) Segunda: que socialismo y capitalismo son “opciones” que puedes escoger; incluso combinar piezas de uno y otro. Por eso dicen los curas marxistas que el socialismo es “la opción preferencial por los pobres”; y los “terceristas” se proclaman heraldos de una “opción intermedia”. No; no son dos equipos de fútbol: son absolutamente asimétricos, y la elección es entre vida o muerte, entre el bien y el mal, sin “modelo mixto” ni “tercera vía”.

3) Es evidente que no funcionan las empresas estatales, la educación y la salud públicas, y toda la parafernalia legislativa y burocrática del “Estado de Bienestar”; pero nos dicen es por culpa de “la corrupción” inherente al capitalismo. Y nos distraen con escándalos de “histeria anticorrupción”.

4) Los partidos de izquierdas y sus organizaciones dependientes han aplicado el marxismo clásico y controlan la economía y la educación. Esto les da inmenso poder para imponer por la fuerza todas las mentiras del marxismo cultural: ideología de género; ambientalismo rojo; racismo antiblanco; y relativismo posmodernista. No es una ruptura ni discontinuidad con el marxismo clásico; es una continuación. E implica una “huida hacia adelante” para arrasar con las bases y fundamentos de la cultura y la civilización. Por eso todas las izquierdas, duras y blandas, aplican ambos marxismos.

5) Pero hay otros objetivos estratégicos en el marxismo cultural, como impedir el “fusionismo” de los conservadores y los liberales; y ponernos a todos a discutir sobre asuntos sexuales y transexuales, o la “salvación” del planeta y las bolsas de plástico, el “genocidio” del Almirante Cristóbal Colón y las estatuas, o si la verdad es una “construcción social”, no absoluta, ni puede ser objetiva, etc. Y que así no se hable de privatizar, desregular, y abrir los mercados; por cuanto para ellos esas son “obscenidades” indecibles.

6) Han establecido que el estatismo actual, con su “Estado de Bienestar”, son cosas inamovibles e incuestionables. Si los dejamos, jamás van a salir del poder. Y así la “batalla cultural” la ganan ellos, como estamos viendo todos los días; nosotros no, porque ellos tienen el poder y nosotros no. En un terreno tan desnivelado y desfavorable, la de la cultura es batalla perdida ya de antemano, a menos que se vea que es de naturaleza política, y que se pelea con armas políticas. Lo aconsejable en estrategia es despojarles del terreno alto y ventajoso para ellos; por eso vamos por las Cinco Reformas: para quitarles el poder.

Y con nuestros partidos, que son los más eficaces agentes de cambio cultural, como han sido los marxistas, que nos han cambiado la cultura (para mal) desde sus partidos, aunque operando encubiertos bajo las máscaras de sus “organizaciones de fachada” (Lenin), las ONGs y sus minorías activistas, gritonas e incendiarias. Siempre sus partidos políticos fueron los que manejaron a periodistas, jueces, profesores y maestros, y otros elementos de la “pequeña burguesía”: en directo o usando sindicatos, en secreto o a la vista. Y lo siguen haciendo; hasta peor que antes, porque esos profesionales ya están tan ideologizados (adoctrinados), que accionan “en modo automático”, sin esperar mucho a que se les “baje la línea” o las consignas, como en los viejos tiempos. Y nosotros, como tontos, creemos que “los tiempos han cambiado”. Los tiempos pueden haber cambiado; ellos no.

                                                                              V                           

7) Otras falsedades más: “ya no hay izquierdas ni derechas”; esas palabras son “viejas”, del tiempo de la revolución francesa, así que no tienen valor. Con esta estratagema las izquierdas de todas las variedades y colores consiguen tres objetivos muy bien trazados: disimular o esconder su identidad; intimidar y desarmar a las derechas; y confundir a los poco espabilados y desprevenidos.

8) Otra mentira eficaz: acusar de “ultraderecha” y “fascista” a toda clase de opiniones políticas “centristas”, o de izquierda blanda, es decir no violenta; o de esa derecha que se autonombra como “moderada”, admitiendo tácitamente que hay algo malo en el capitalismo y la derecha.

9) “¡No es socialismo; es populismo!” Es una cobertura muy mañosa que disfraza y oculta el socialismo. “Populismo” no es una corriente ideológica sino un estilo, que sirve como condimento para corrientes de izquierdas o derechas, así como la sal o el picante sazonan el pollo o la chuleta de res o de cerdo. Pero el populismo sí es una amenaza seria pues va contra las elites, sean reales o imaginarias; y apela al “pueblo” directamente, por encima y en contra de las instituciones, sean malas, regulares o buenas. Ahora bien: el pollo al curry sigue siendo pollo; y el socialismo populista sigue siendo socialismo. Como el “democrático”, al igual que el “moderno”, etc. Las izquierdas tienen muchos condimentos, y diversos rótulos y disfraces.

10) Las izquierdas están tan seguras en el poder, que se dan el lujo de competir entre ellas, aunque siempre se acusan unas a otras de falsificar encuestas y hacer fraude electoral. Sus actores no tan radicales se presentan como “mal menor”; y no pocas “centroderechas” juegan este juego. Pero “el mal menor” no hace las cosas bien; y sólo es una antesala a toda clase de males mayores.

11) Por fin sus dos fraudes más perniciosos y a la vez más exitosos, a juzgar por sus pésimos estragos. El primero: reemplazo de la política, que trata sobre las políticas públicas, buenas, regulares y malas, por la politiquería, que trata sobre el poder, quién lo tiene y quién no, y los personajes en el circo de la ruidosa diatriba politiquera. Los politiqueros, estatistas de izquierdas o de la derecha mala, no tienen principios. Abundan en chismes y detalles sin importancia, como los escandaletes de corrupción o de tipo sexual, las trapisondas, triquiñuelas y chicanas judiciales que se lanzan unos a otros para disputarse a mordiscos lo que les interesa: sus cuotas de poder.

12) El segundo: culpar a la política y los políticos, en general, cuando la culpa es del estatismo y los estatistas; y de la politiquería. Se presentan como “ciudadanos” y representantes de “la ciudadanía”, escondiendo su naturaleza obviamente política, y de la peor. Con el vendaval “antipolítico” sus partidos siguen intactos, pero ocultos, manejando los hilos en la oscuridad. Y los de derecha se amilanan, debilitan y degeneran hasta desaparecer. Las continuas marchas y protestas callejera no son sustitutos idóneos para nosotros, que somos gente de trabajo y familia; no “de calle”. Y menos con consignas tontas, como ¡sueldos de los diputados; y su reelección! Lo grave no es lo que gana un diputado, ni si es reelecto, sino lo que hace: ¡leyes malas! Estos dos fraudes tramposos son los mayores obstáculos en nuestro trabajo: culpa mucha gente a “la política” de todos sus males, cuando lo que hay no es tal sino politiquería; y el culpable es el estatismo.

¿Algunas de todas estas mentiras se contradicen unas con otras? Por supuesto sí; pero las izquierdas disfrutan de la ausencia de una derecha fuerte, firme y efectiva, que les ponga en evidencia.

                                                                              VI

No tememos a las izquierdas; ni nos amedrentan las palabras demonizadas. Conceptos claros y precisos de izquierda y derecha nos sirven como potentes luces en la vía, para no perdernos, y alumbrar a otros. No usamos subterfugios inútiles como ponernos adjetivos “moderadores”, o el de “ni izquierda ni derecha”.

Uno de los peores de los muchos fallos de la derecha mala es denunciar siempre a los jefes de las izquierdas con epítetos alusivos a sus personas: ladrones, corruptos, pedófilos, borrachos, “narcos”, asesinos, delincuentes, sicópatas, “dictadores”; y no por socialistas. Pero son algo peor que dictadores, son “tiranos”; y muchos de sus crímenes son reales, pero atribuibles al socialismo como sistema, más que a las tales personas. Nosotros denunciamos los crímenes del sistema, más que a sus caudillos.

Señalar cada una de las falsedades, mostrando y describiendo las realidades, sin temer a las palabras, más bien resignificarlas; y abordando lo medular: las políticas públicas en juego, sin perdernos en tristes minucias o en ataques y descalificaciones personales, son las TÁCTICAS idóneas. Otra es, por ejemplo: si un comunista dijo algo cierto, reconocerlo; eso los desconcierta, y la derecha mala nunca lo hace, y por eso tantas veces se tropieza con la realidad y se cae. Aplica tácticas equivocadas y contraproducentes; como el “triunfalismo”: en las elecciones siempre cantan victoria antes de los comicios; y en los gobiernos se jactan de éxitos que no tienen, porque no hacen las reformas que deberían. Sin embargo, las mentiras tienen patas cortas; y las realidades asoman la cabeza, tarde o temprano, y entonces cunde el desaliento.

Otras veces, como en Cuba y Venezuela desde hace seis y dos décadas, hacen lo opuesto, pero igual de ineficaz: “mostrar las heridas”, pasando fotos de activistas torturados, apaleados y sangrantes; creen que así llaman la atención, y mueven a la piedad. Pero la verdad es que no pasa nada.

Vamos ahora nuestras grandes líneas de acción política: las principales ESTRATEGIAS. Las diseñamos principalmente para contrarrestar las socialistas, que proceden en su mayor parte de Lenin y Stalin las del marxismo clásico, y de Gramsci, Lukacs y las Escuelas de Frankfurt y Birmingham las del marxismo cultural. Fueron buenos estrategas todos, debemos admitir. Veamos:

1) Criticamos duro a la derecha mala, por incompetente y cobarde, e ineficaz siquiera como contención a la izquierda; por eso nuestro primer gran objetivo estratégico: TERCIAR en el cuadro político presente, por lo general bipolarizado entre izquierdas y derechas malas, o entre socialistas duros y blandos. Eso es poniendo parlamentarios 5 R en el Congreso, para ser “la otra oposición”, y cuestionar las leyes malas, que impiden las reformas. El juego político no siempre es bilateral; suele ser multilateral. En ajedrez hay variantes para tres competidores. ¡Eso queremos! Se nos increpa a veces: “¿por qué Uds. critican a las figuras de la derecha, que están bajo ataque de la izquierda?” Porque ser blanco de la izquierda no es mérito en sí mismo; las izquierdas se dan otro lujo: elegir al contrincante, como si un buen boxeador escoge a uno torpe y lo sube al ring.

2) Si logramos terciar y ser “la otra oposición”, después toca ser “la oposición”. Segundo objetivo estratégico, una vez crecidos y fuertes, es SUSTITUIR a las derechas malas, y funcionar como primera oposición a los gobernantes de turno, sean de izquierdas, duras o blandas, o de pseudoderecha.

3) Y luego, el tercero, para cuando estemos en capacidad de hacerlo, dar jaque mate: DESALOJAR del poder a las izquierdas. En los tres casos, contamos con tu apoyo y el de personas decentes, mentalmente claras y bien decididas, en número suficiente para ir logrando con éxito nuestros objetivos. Desde ya sabemos: sin esa condición, ninguno será posible, y nuestros países seguirán en la deriva cuesta abajo.

Una vez en el poder, lo que sigue es tomar distancia de las agencias de la ONU, sus pactos, tratados y acuerdos que nos imponen las leyes malas; luego derogar o reformar radicalmente esas leyes, para poder concretar las Cinco Reformas. Y de este modo empoderar a los particulares, empresas y entes privados con funciones, libertades y recursos devueltos, a fin de que tengan poder como para hacer sus “reformas particulares” en sus entornos inmediatos. O sea: nosotros deshacemos las obras del marxismo clásico, y la gente podrá mejorar su nivel de vida, y deshacer las obras del marxismo cultural por sí misma.

En estos días se juntó casi toda la derecha reaccionaria en Madrid, convocados por Vox de España. Estaban los politiqueros “centristas” abrazados con los “influencers” antipolíticos, esos “batalladores culturales” de Youtube y redes sociales, de la mano con los “tanqueros de pensamiento”, para quienes la “batalla cultural” parece una excusa para evadir la batalla política. Y los devotos de Trump, el mesías que vino a traer salvación. La “Carta de Madrid” habla de “frenar el avance comunista”; pero no se frena con socialistas democráticos, como la mayoría de sus firmantes, ni con pura retórica; sino con prosperidad y bienestar. Y es con reformas estructurales para la transición al capitalismo liberal.

Sin embargo, las bases de la derecha mala son buenas. Tenemos que “jalarles el piso” a sus jefes, atrayendo a la buena gente común que les apoya, en tanto vayan abriendo los ojos. Eso ya ocurre a diario: gracias a Dios las bases de la derecha mala ya empezaron a sentirse frustradas, decepcionadas y desilusionadas.

Somos su única esperanza: la derecha liberal; la derecha buena, auténtica, positiva y afirmativa, “accionaria”. Aspiramos a ser fieles a nuestros principios, sin traicionar. Sin confundirnos, ni confundir a nadie. A no ser cobardes, para así crecer y ser fuertes, con tu indispensable apoyo, a fin de hacer al menos contrapeso a las izquierdas por ahora. Y más adelante revertir sus leyes y políticas, decretadas por la fuerza, el engaño, o ambos medios combinados.

Sabemos que en la política sentimientos y emociones pesan más que argumentos y razones; sin embargo, una comunicación estratégica inteligente, bien informada y habilidosa de nuestra parte puede reorientar los sentimientos y emociones, que ahora se encuentran en función de la retórica marxista y “progresista”, y reencaminarlos hacia nuestros principios, valores y proyecto. No es fácil; pero tampoco imposible.

                                                                              VII

Con todo respeto, pero con firmeza y claridad, decimos a cada cual lo suyo. A los socialistas de buena fe, que el socialismo es antisocial; a los cristianos socialistas, que es anticristiano; a los ateos, que vamos por la separación no sólo de las iglesias y el estado, sino también de la enseñanza; a los “anarcocapitalistas”, que el caos y el desorden son ajenos al capitalismo; a los “tanques de pensamiento” y a los “influencers”, que la pelea es política; a las derechas malas, que las “reformitas” no sirven. A quienes pretenden que no existimos, les decimos: que sí existimos y aquí estamos, gracias a Dios, muy activos, sumando gente y trabajando. Y a todos les pedimos: que nos escuchen y que nos conozcan bien antes de juzgarnos.

Sabemos que en la vida todos tenemos legítimos anhelos y proyectos personales; seamos sinceros: todos queremos destacarnos, e incluso sobresalir. Pero quienes nos sumamos a esta empresa política, sabemos que eso no colide, como algunos erróneamente parecen suponer, con nuestras aspiraciones: al contrario: como partes destacadas de un proyecto tan ambicioso como es el de cambiar por completo y radicalmente la faz de nuestros países, nuestros nombres y apellidos se inscriben, y desde ya, en la historia del futuro.

A menudo nos preguntan si descartamos alianzas con otras fuerzas, acuerdos para postular en otros partidos, o incluso el alquiler de partidos taxis para llegar al Congreso. En principio no descartamos nada de eso; pero siempre y cuando no nos haga perder nuestra IDENTIDAD propia, la del proyecto, nuestro más valioso capital y activo político.

Un trabajo que hacemos a diario es educación política: enseñar, capacitar y entrenar. Si algo no entiendes de nuestra aventura, puedes acercarte a nosotros a través de las redes sociales con tus preguntas o tus dudas, y también con tus comentarios u observaciones.

No tenemos el dinero ni el poder comunicacional de la derecha reaccionaria; pero sí un arma muy poderosa: LA VERDAD. Con los argumentos; y el proyecto. Podemos perder escaramuzas, incluso una batalla; pero la guerra no está perdida. Para ganarla, ¡contamos contigo!

//*ALBERTO MANSUETI ES POLITÓLOGO, FUNDADOR DEL CENTRO DE LIBERALISMO
CLÁSICO//